Rescatados un montañero y un senderista accidentados en Sierra Nevada

Se trata de un hombre de 30 años que se fracturó el tobillo en el Circo del Alhorí y otro que quedó enriscado en una pared de Los Cahorros de Monachil

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Un helicóptero de la Guardia Civil | Foto: Archivo GD
Europa Press
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El grupo de Montaña y la Unidad Aérea de la Guardia Civil de Granada han rescatado a un hombre de 30 años que sufrió una aparatosa caída cuando recorría el corredor central del Circo del Alhorí, en Sierra Nevada, y a un joven irlandés de 22 años que se quedó enriscado en una pared de Los Cahorros de Monachil al día siguiente.

El pasado 18 de febrero sobre las 13:00 horas, el Servicio de Emergencias 112 de la Junta de Andalucía transfirió a la Guardia Civil la llamada de un montañero que decía que había sufrido una caída al romperse la plancha de nieve que estaba pisando en el Circo del Alhorí, en Jérez del Marquesado, y que se había fracturado el tobillo, por lo que no podía continuar por sus propios medios.

Inmediatamente se activaron dos especialistas del Servicio de Montaña y los pilotos de la Unidad Aérea de la Comandancia de Granada se desplazaron en el helicóptero hasta el Circo del Alhorí y después de salvar las enormes dificultades con las que se encontraron por culpa del fuerte viento, consiguieron acceder al lugar donde se encontraba al montañero accidentado junto con la mujer que lo acompañaba.

Los pilotos hicieron un apoyo parcial de la aeronave junto al herido y los dos especialistas de Montaña, lo inmovilizaron y lo introdujeron en el helicóptero junto a su compañera, evacuaron a ambos inmediatamente hasta el hospital Clínico de San Cecilio de Granada.

Al día siguiente, sobre las 17,30 horas, los especialistas del Servicio de Montaña de la Comandancia de Granada realizaron un nuevo rescate. Tuvieron que acudir a Los Cahorros de Monachil a rescatar a un joven irlandés que había resbalado y se había quedado enriscado en mitad de una pared casi vertical a unos treinta metros del suelo.

El joven temía moverse por miedo a seguir resbalando y caer al vacío, e inmediatamente dos agentes se trasladaron en vehículo oficial al lugar indicado. Allí se entrevistaron con la persona que había solicitado telefónicamente ayuda y este acompañó a los especialistas hasta el lugar en el que se encontraba el joven senderista accidentado.

Estos comprobaron que era una zona de difícil acceso desde abajo, por lo que hubo que buscar una ruta alternativa entre las repisas de la zona para llegar hasta el accidentado. Una vez que llegaron hasta él, lo aseguraron con un arnés y un casco y lo ayudaron a salir de la zona hasta que desapareció el peligro de caída vertical.