La ola de calor dispara la contaminación por ozono en Granada

Además de la mejora de la información, Ecologistas en Acción reclama restricciones del transporte y la industria

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Contaminación en Granada | Foto: Archivo GD
Gabinete
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La intensa ola de calor que está sufriendo la Península Ibérica desde el fin de semana está provocando que se disparen los niveles de ozono en el aire, por efecto combinado de las elevadas temperaturas y de las emisiones contaminantes del tráfico rodado, el transporte marítimo y aéreo y la mayor producción de electricidad en centrales térmicas, por el uso de aire acondicionado.

En las estaciones de medición de la calidad del aire de Armilla y de Víznar, Granada, que miden el ozono, se está superando el objetivo establecido por la normativa para proteger la salud. Toda el área metropolitana de Granada está superando los niveles de ozono. En Andalucía y la provincia de Granada llevamos ya casi una semana por encima del límite legal, ante la pasividad de las administraciones autonómicas y locales, que siguen sin elaborar los preceptivos planes de mejora de la calidad del aire respecto al ozono.

Este episodio de contaminación por ozono, vinculado al cambio climático, agrava la situación de elevada contaminación atmosférica en verano.

El valor objetivo para la protección de la salud humana está establecido por la normativa en 120 microgramos de ozono por metro cúbico de aire, medidos en periodos de ocho horas, y no deberá superarse más de 25 días al año. Por su lado, el umbral de información a la población está fijado en 180 microgramos de ozono por metro cúbico de aire, como media horaria.

La previsión de la superación del umbral de información obliga a las autoridades autonómicas a advertir a las personas más sensibles a la contaminación atmosférica, tales como niños y niñas, personas mayores, mujeres gestantes o personas con problemas respiratorios o cardiovasculares, de que se protejan evitando en las horas centrales del día y a la caída de la tarde cualquier esfuerzo físico y los ejercicios al aire libre. También deben informar sobre la previsión de evolución de la contaminación, las áreas afectadas y la duración del episodio.

Ni el ayuntamiento de Granada ni la Junta de Andalucía han informado a la población del riesgo respiratorio que genera el aumento de la concentración del ozono. Riesgo especialmente grave para embarazadas, niñas y niños, personas con insuficiencia respiratoria o asma y con cardiopatías.

Por su lado, la superación del valor objetivo para la protección de la salud humana obliga a elaborar planes de mejora de la calidad del aire que reduzcan de manera estructural los niveles estivales de ozono, mediante la limitación de las emisiones contaminantes del transporte y la industria, especialmente en los días previos a episodios como el que estamos viviendo.

Ecologistas en Acción Granada denuncia que el Gobierno central, la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Granada no han elaborado los preceptivos planes de mejora de la calidad del aire para reducir este contaminante. El Ayuntamiento de Granada no aplicó nunca las disposiciones del Plan de Calidad del Aire 2017-2020 aprobado en pleno del 24 de noviembre 2017 ni después reunió la comisión que lo redactó, a pesar de reiteradas solicitudes de Ecologistas en Acción para seguir y evaluar este Plan.

Desde el año 2017 Ecologistas en Acción ha estado mandando cartas informando de la situación del aire respecto del ozono a los ayuntamientos del área metropolitana de Granada. Todas ellas sin respuesta.

El ozono troposférico, también conocido como ozono “malo” por contraposición al de la estratosfera, es un contaminante secundario producido por la reacción entre la luz solar y el dióxido de nitrógeno y los hidrocarburos emitidos por los automóviles y algunas industrias.

Por inhalación, provoca un incremento del riesgo de enfermedades respiratorias agudas y reducción de la función pulmonar, así como el agravamiento de patologías cardiovasculares. La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) estima entre 1.500 y 1.800 las muertes prematuras anuales en España producidas como consecuencia de la exposición a niveles de ozono como los registrados estos días. El ozono, además de para las personas, también es tóxico para la vegetación, daña los bosques y reduce la productividad de los cultivos.