Los nuevos rastreadores del Ejército: Granada podría recibir unos 40 efectivos

La provincia acumula el 11,23% de contagios activos por coronavirus respecto al conjunto de Andalucía, con un total de 1.585 positivos

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Un grupo de militares desplegado en la ciudad. | Foto: Archivo
Miguel López RiveraMiguel López Rivera
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Murcia fue la primera y después han ido sumándose las demás. El anuncio realizado el pasado martes por Pedro Sánchez de que el Gobierno ponía 2.000 rastreadores de las Fuerzas Armadas a disposición de las comunidades autónomas ha incrementado las peticiones de éstas a medida que han pasado los días. Asturias ha sido la última en sumarse, y este mismo sábado, el consejero de Presidencia y Administraciones Públicas de la Junta de Andalucía, Elías Bendodo, confirmó que el ejecutivo de Juanma Moreno ha solicitado que 360 de esos 2.000 militares se desplieguen en la comunidad.

Unas declaraciones que, más allá del dato absoluto, no permiten realizar una aproximación al número de miembros que se emplearán en Granada. De hecho, ni siquiera está claro que el personal formado de manera exprés para tal fin haya recibido instrucciones de actuar por demarcaciones provinciales, aunque los protocolos de Defensa y Sanidad dejan entrever que así será. No obstante, ni la Delegación de Salud ni los propios cuerpos militares de la provincia avanzarán nada concreto hasta el lunes. Eso sí, desde el Mando de Adiestramiento y Doctrina confirman que el Ejército de Tierra tiene previsto apoyar con personal de la Brigada Legionaria cualquier maniobra de rastreo que pueda llevarse a cabo, pese a que aún no se le ha asignado al Madoc ninguna misión en este sentido ni se ha coordinado cómo se secundará dicha labor de rastreo.

Con todos esos ingredientes, hay que acudir a los números y la experiencia acumulada en estos meses de pandemia para hacerse una idea aproximada de la aplicación efectiva de la medida en Granada. La provincia ha pasado de ser la segunda andaluza más afectada por número total de casos desde que comenzó la pandemia de Covid-19, tras Málaga, a la cuarta durante el mes de agosto. En ese tiempo, Sevilla y sobre todo Almería han sufrido las consecuencias del turismo estival. En cualquier caso, las palabras de Pedro Sánchez fueron claras: “Hay 2.000 militares a disposición de las comunidades, sobre todo de quienes tengan más dificultades, y ese número se podría aumentar”.

No cabe duda de que tanto Andalucía como Granada entrarían dentro de ese rango. No en vano, el distrito sanitario correspondiente a la capital sigue siendo el que presenta una mayor tasa de incidencia (casos por cada 100.000 habitantes) de toda la comunidad si se cuentan tanto los positivos por PCR como los detectados a través de test rápidos. Esta cifra actualmente se sitúa en 811,2; seguida muy de cerca por el Poniente almeriense (807,1); que ahora lidera ese mismo indicador referido únicamente a contagios detectados mediante PCR: 781,1 frente a los 658,6 del Distrito de Granada.

Atendiendo a la cifra total de contagios notificada por Salud hasta el viernes, los nuevos casos por PCR registrados el sábado y el número de fallecidos y curados también hasta esa misma jornada, Granada es la tercera provincia andaluza con más contagios de coronavirus actualmente. Ocupa, pues, el mismo ranking que en cuanto a números globales desde el inicio de la pandemia (4.115) se refiere, donde se sitúa tras Málaga (7.111), Almería (4.448) y Sevilla (4.372). En total, 1.585 personas permanecen contagiadas hasta la fecha en las cuatro demarcaciones sanitarias granadinas. Al igual que en ese registro, Málaga (4.344), Almería (3.111) y Sevilla (1.668) acumulan más personas notificadas por Covid-19, sin haber superado la enfermedad o fallecido, al cierre de esta edición.

O dicho de otro modo, el 11,23% del total de 14.103 contagios activos en Andalucía se localizan en la provincia. Trasladando este dato a los 360 efectivos solicitados por la Junta -y habida cuenta de que podrían segmentar por territorios su radio de operaciones-, a Granada le tocarían 39,6 rastreadores, que en números redondos podría llegar a los 40. Con esa misma ecuación, Málaga recibiría unos 111, mientras que Huelva -que únicamente representa el 1,57% de los positivos que actualmente están activos- podría quedar atendida por cinco o seis militares de las Fuerzas Armadas formados para tal fin.

La experiencia de la UME

La labor de rastreo es fundamental para detectar nuevos casos de coronavirus entre el círculo cercano de cada persona que da positivo. Los profesionales dedicados a localizar posibles nuevos contagios tienen su oficina centralizada en el Distrito Sanitario de Granada. Dependencias que se encuentran en el complejo administrativo de Joaquina Eguaras. Sin embargo, en los centros de salud, ambulatorios y hospitales también hay médicos de atención primaria formados para tal fin.

La coordinación entre los ya existentes y los que podrían sumarse procedentes del Ejército se antoja fundamental para optimizar al máximo cada recurso que se moviliza. La experiencia es un grado, y en este sentido la llamada ‘Operación Balmis’ ya demostró la enorme eficacia en el desarrollo de los protocolos ‘anti Covid’ el 17 de marzo. Fue entonces cuando, bajo el mando único del Gobierno en aplicación del Estado de Alarma, medio centenar de miembros de la Unidad Militar de Emergencia (UME) llegaron a Granada para desinfectar residencias de ancianos, calles y espacios concurridos como la estación de trenes, primera de sus paradas.

La estancia de la UME en los puntos más conflictivos de la provincia resultó fundamental en las tareas de desinfección. Y es que pese al esfuerzo de ayuntamientos, diputaciones, autonomías, entidades públicas y privadas e incluso ciudadanos de a pie, la expansión del virus en aquel momento desbordaba toda previsión. En lo que ya comienza a denominarse como ‘segunda oleada’, la intención del Gobierno es evitar a toda costa picos de contagio parecidos, aunque esta vez afectando de la manera menos agresiva posible a la actividad diaria del país. Esa evolución en todo este tiempo permite reorientar los esfuerzos -en este caso del Ejército- hacia fórmulas igualmente productivas para contener la pandemia con recursos parecidos. Caso de los rastreadores formados ‘ad hoc’ por el Ejecutivo central, que su unirán a los que ya dependen de cada comunidad autónoma.

Según los datos facilitados por las distintas consejerías de Salud del Estado a principios de agosto, Andalucía es la región con más rastreadores en términos absolutos y la segunda por cada 100.000 habitantes. La Junta dispone de al menos 8.648 profesionales dedicados a reconstruir cada paso dado y contacto ejercido por cada nuevo positivo. De ellos, 8.198 son enfermeros de Atención Primaria y 450 epidemiólogos. A la cola, Navarra, con apenas 38. Respecto a la ratio por habitante, a la comunidad andaluza, con 102.8 por cada 100.000 habitantes, sólo le supera Galicia (226.3). La que menos personal destina a esta labor es Madrid, con 2,7; aunque con un aumento considerable de profesionales anunciado por la Consejería de Salud del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso.





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