La primitiva Cartuja de Granada | Vídeo y galería

Romanos, árabes y varias órdenes religiosas pasaron por esta colina en la que hay hasta enterramientos, antes de que se instalara la UGR

José L. Moreno
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La historia del campus de la Cartuja no empezó entre universitarios y estudiosos. O quizá sí, pero no lo sabremos porque, por lo menos, hace alrededor de 5.000 años que se tiene conocimiento de actividad asentada aquí.

Los primeros hallazgos documentados en esta zona son los relacionados con el asentamiento de la actual Granada. Un espacio en el que se llegó a encontrar la única estatua de bronce de Granada (s.IV a.C.). Concretamente, donde hoy se ubica el Carmen de Rolando.

Una colina estratégica, muy próxima al río Beiro, como se deduce del alfar romano descubierto, y parcialmente excavado, en las últimas décadas. Es en esa época, cuando la zona recibe el nombre de Pago de Aynadamar, con la importancia de la acequia que recibe este nombre. Y es que, el agua es una de las protagonistas de su historia y desarrollo.

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“Hay un ramal previo a la acequia madre de Aynadamar que sale a la altura del Pago del Manflor, que se desarrolló en la Edad Media para todas estas fincas de recreo en la Cartuja, que eran la crème de la crème de los nazaríes. La idea era tener cerca de la ciudad sus villas de recreo con agua y viñedos”, comenta a GranadaDigital Isacio Rodríguez, director de la empresa turística Secretos de Granada, que nos guía en este camino.

De hecho, se piensa que la zona tuvo mucha más importancia de la que se ha podido demostrar. “Uno de los hombres más florecientes de la cultura nazarí ibn al-Jatib, que lo fue todo, médico, historiador, poeta y primer ministro con tres sultanes diferentes, creemos, que tuvo aquí una mansión importante, un carmen. Este es el origen verdadero de los cármenes, que se transportaron al Albacín”, apunta Isacio Rodríguez.

Y es que, si levantamos la mirada por detrás de las facultades de Económica y Psicología podemos observar un largo muro construido en distintos materiales y técnicas. Señal que hace pensar que, durante siglos, distintas poblaciones han querido aguardar el valor que había dentro de estas tierras.

Pero, el nombre que recibe a día de hoy tiene que ver con la orden religiosa de los Cartujos. Cuentan las crónicas de la época que el Gran Capitán adquirió el compromiso de hacer una importante inversión en algún monasterio de Granada al salvar la vida en una escaramuza. También promete ser enterrado en la construcción religiosa, pero la cosa no acaba así porque la relación entre los Cartujos y el Gran Capitán se torció.

“La Cartuja se inicia en la parte más alta de la ladera, donde encontramos algunos elementos originales de ese edificio de estilo gótico tardío que se empieza a construir y después se abandona. Aquí las teorías son dos: O bien la lejanía de la llanura y el sobrecoste que esto acarrearía por el traslado de materiales o por algunos percances con los habitantes del Albaicín, los cartujos deciden bajar su asentamiento”, afirman desde Secretos de Granada. Un descenso de la ladera que parece no gustar al Gran Capitán, por lo que se borra del trato con los cartujos y estos tienen que acabar por sus propios medios el edificio que conocemos y que perdura hasta nuestros días: el monasterio de la Cartuja.

Tras el proceso de desamortización y exclaustración del año 1835 , esta zona la compra una familia con poder en Granada. Esta familia va vendiendo parte por parte los elementos más importantes de esta Cartuja medieval, sobre todo, el claustro principal, la casa del prior y algunas huertas muy bien trabajadas como es costumbre de los cartujos.

“Esta propiedad será vendida a los Osorio Calvache, una familia muy rica, y una de las herederas, doña María Osorio Calvache, que está justamente enterrada en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, en la Gran Vía, decide donar la séptima parte de este territorio a los jesuitas”, nos explica Isacio. Porque, si levantamos la vista desde lo más alto de la Cartuja, podemos ver lo que los jesuitas dejaron en la zona: el Colegio Maximo (hoy facultad de odontología), un templete / mirador romántico, una serie de aljibes y arreglos de las conducciones de agua.

Los jesuitas también construyeron su facultad de teología en el campus de Cartuja. “Alli, uno de estos religiosos, el padre Sotomayor excava de forma muy tenaz y encuentra los famosos alfares romanos que nos dan idea de la importancia que pudo tener la Granada romana del S. II en adelante”. Y es que, tal fue el apego de los jesuitas con esta zona, que lo que parece un antiguo cortijo en una de las esquinas del campus, realmente es un cementerio en el que hay enterrados varios religiosos.



Comentarios

Un comentario en “La primitiva Cartuja de Granada | Vídeo y galería

  1. Además de algunas otras inexactitudes históricas, lo que se muestra en el video y las imágenes no son los restos de la Cartuja Vieja. Es una ermita posterior. Desde hace años hay un proyecto de investigación en la zona, con más de 40 personas implicadas, que incluye desde excavaciones arqueológicas a estudio de documentación escrita, cartografía histórica, análisis de las arquitecturas, el paisaje y las obras pictóricas, asi como son varias las publicaciones y conferencias que se han impartido en los últimos años. Hasta hubo una exposición en el Hospital Real, llamada Crónica de un Paisaje, en el que se abordaba la evolución histórica de la zona desde el neolítico hasta el siglo XX, cuyo catálogo está disponible online en descarga gratuita. Al igual que Granada Digital ya ha hecho en otras ocasiones, deberían haber hablado directamente con quienes investigan el tema.

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