Sandoval: "No nos queda nada más que ir al frente"

El entrenador del Granada insiste en que el encuentro contra el Valencia es "la última bala" del conjunto rojiblanco, que mantiene "entre algodones" a Boyé y Uzuni

Foto Antonio L Juarez - Entrenamiento de Jose Ramon Sandoval como nuevo entrenador del Granada CF-5
José Ramón Sandoval, sonriente durante su primer entrenamiento con el Granada | Foto: Antonio L. Juárez
Chema Ruiz España
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El Granada se lo juega todo frente al Valencia. Así lo considera su entrenador, José Ramón Sandoval, quien ha insistido en la rueda de prensa previa en que el duelo es "la última bala" que tiene el conjunto rojiblanco "ya no para conseguir el objetivo, sino para poder lanzar a estos jugadores a que tengan el orgullo y la dignidad para poder sacar esto adelante". "Matemáticamente no estamos descendidos, pero sí que está muy difícil. Llegué y tenía medio margen de error que me he comido ya", ha reconocido el madrileño. El técnico espera que sus pupilos rindan como lo hicieron en el cruce en Mestalla. "Me gustaría ver a ese equipo competitivo, con profundidad y sin miedo a nada. ¡Es que no nos queda nada! Nos queda nada más que ir al frente", se ha encogido el preparador.

"En la primera vuelta, el Granada estuvo muy bien. Creo que perdió injustamente por ese penalti que se pitó al final del partido, pero hizo méritos, por lo menos, para puntuar", ha recordado el de Humanes, que quiere que sus pupilos salgan "igual de intensos que ellos". Sandoval no esquiva la realidad del conjunto rojiblanco, pese a tratar de inyectar positividad en el vestuario. "Aun ganando los partidos que nos quedan, es complicado que puedas llegar porque dependes de otros equipos que te sacan 13 puntos de diferencia", ha admitido, si bien seguidamente ha objetado: "No voy a permitir que nadie baje los brazos en ningún momento". "Vamos a dar el primer pasito, que es ganar, y a partir de ahí podremos soñar. Sin ganar es imposible. Creo que ganando se puede conseguir, pero sin hacerlo es imposible creer", ha ahondado.

Ello depende en buena medida del apartado psicológico, parcela en la que el equipo está muy tocado. "La verdad es que uno de mis trabajos era intentar minimizar esas facetas dentro del grupo, fortalecer un poquito su mentalidad y que no nos hagan daño por poco que nos pase. Creo que la visita a Cádiz fue un aprendizaje para nosotros. Estamos en una situación en la que nuestra primera y principal función es intentar que los jugadores se sientan ganadores, que ganen un partido. A partir de ahí, poder empezar a trabajar otras cosas", ha incidido el entrenador nazarí, quien admite la mala imagen en el Nuevo Mirandilla. "El otro día no estuvimos bien, principalmente yo", ha lamentado.

Con respecto a ese primer partido al frente del equipo, Sandoval ha asegurado no arrepentirse de alinear una defensa impar. "Nunca me arrepiento, porque el plan de partido creo que estaba bien trazado. El tema es luego hacerlo funcionar. En la pizarra puedes dibujar tres centrales, cuatro o lo que quieras, pero luego se mueven las fichas y hay que saber interpretar el partido. No supimos hacerlo. En la primera parte estuvimos a merced de ellos y no tuvimos esa intensidad ni esa profundidad que yo quería. En la segunda, con los cambios, parece que tuvimos intención de querer, pero no llegamos a lo que en mi mentalidad tenía", ha explicado. "Hay que aceptar que el Cádiz estuvo muy bien en su casa, con su gente. Fue un equipo muy intenso. Parece que tenía más porcentaje de ganar por las cosas que hizo. A nosotros no nos salió", ha esgrimido.

"Yo lo único que quiero es que mis jugadores se encuentren cómodos dentro del terreno de juego. A mí, el sistema me da lo mismo de cara a la galería. Lo que quiero es encontrar algo donde el jugador se encuentre cómodo, porque desde el principio de la temporada, entre todos, no hemos sabido sacar el rendimiento que queremos", ha puntualizado. Este es el argumento con el que ha justificado la sustitución de Gonzalo Villar y Martin Hongla en el descanso. "Igual que les cambié a ellos dos, pude haber cambiado a otros cinco más, porque lo que no podíamos hacer era cambiar todo el plan del partido. He hablado con ellos. Iba buscando otra cosa, más cambios de orientación y menos balón al pie. Con Gerard (Gumbau), obtuvimos ese juego", ha sostenido.

"Gonzalo en ese sistema no se encontraba cómodo y cuando un jugador no lo está, prefiero decírselo y que opte. Pero tiene una disponibilidad total para el grupo, ha hecho una semana brutal. Es un jugador con una calidad y un talento impresionantes", ha concretado sobre el murciano, mientras que el caso de Hongla lo ha relacionado con la incorporación de Gumbau al esquema. "Con Gerard buscábamos otra cosa, no el juego de Martin. Necesitábamos lanzar más el balón en diagonales y tener más gente en la caída", ha expuesto. "Habíamos puesto a cuatro centrocampistas para tener salida de balón con los carrileros y no lo vi en la primera parte. Tuve que tomar una decisión, pero en ningún momento fue por bajo rendimiento ni por puntualizar a esos dos jugadores. Les tocó como le pudo haber tocado a Sergio Ruiz o a Melendo. Creo que no acerté mucho porque no sacamos un triunfo de Cádiz", ha extendido.

El partido de este jueves

En lo que respecta estrictamente al encuentro de este jueves, Sandoval permanece pendiente de la evolución de Lucas Boyé y Myrto Uzuni, renqueantes de sus respectivas lesiones. "Han tenido buenas sensaciones. Tampoco hemos hecho mucho, porque hoy la carga ha sido liviana, pero lo que queremos es que vayan ganando poco a poco sensaciones para poder contar con ellos al cien por cien, porque el equipo necesita tener todo el arsenal posible para poder afrontar estos partidos. Mañana va a ser la última prueba que les hagamos, en la Ciudad Deportiva, antes de partir a la concentración. Igual que la semana pasada dije y luego tuvimos que optar por Lucas nada más, en esta vamos a llevarlos entre algodones hasta el último momento. Si están para competir, estarán", ha desvelado sobre su estado.

En la recámara, Matías Arezo, que no jugó en la última jornada. "Es uno de los cuatro delanteros que tenemos. Está en la quiniela, como todos. Dependiendo de lo que vayamos a pedir y dispongamos, va a tener esos minutos. La semana pasada no estuvo porque el plan de partido cambió totalmente y, al final, decidimos otras cosas. Necesito a los 23 jugadores al cien por cien con nosotros, independientemente de que tengamos minutos o no. Se lo he dicho a ellos, ahora no nos tenemos que mirar el ombligo. Tenemos que mirar el escudo y sacar lo mejor para esta afición", ha profundizado sobre la tesitura en que se encuentra el ariete uruguayo.

El Valencia es, a su modo de ver, "un rival muy parecido al Cádiz en intensidad, de los más jóvenes de la Liga". "Es un equipo que tira la moneda al aire y quiere ganar el partido, pero no tiene miedo a, si pierde, hacerlo con su filosofía de juego. Juega para adelante, presiona muchísimo. Sus jugadores de centro del campo para arriba tienen una intensidad máxima que nos va a exigir mucha concentración en las vigilancias defensivas y ofensivas", ha precisado. Por ello, espera un encuentro "de ida y vuelta, entretenido para el espectador, pero, incluso, un poquito desordenado porque, cuando quieres atacar todo y defender en transiciones, algún espacio se va a ver", ha avanzado. "Tienen jugadores de mucha calidad que nos van a penalizar muchísimo cualquier error que cometamos", ha apuntado.

"El Valencia ha sido capaz de hacer lo mejor de cara a los equipos más grandes de LaLiga, como el Real Madrid o el Atlético, y ha conseguido minimizarlos", ha advertido, antes de avanzar novedades en la alineación para poder contrarrestar al conjunto ché. "Tengo que ser ampliamente abierto a ver a más jugadores. Se lo dije a ellos, ‘vais a tener la oportunidad todos de participar en mi etapa’. Va a haber cambios, jugadores que van a entrar. Pero no porque pensemos que lo hayan hecho mal, sino porque este partido implica unas características o un tipo de jugador que creemos que puede entrar", ha adelantado el madrileño, quien sostiene que su fútbol pasar po "presión alta y tras pérdida". "Nuestra idea en Cádiz era esa, pero no llegamos. Con este mismo sistema de juego podremos ir más arriba o más abajo. Es mi filosofía", ha expresado. "Hemos dado una vuelta de tuerca, hemos simplificado y ajustado un poquito más para ver si somos capaces de llegar a esos ítems que yo quiero", ha apostillado.

Por último, preguntado sobre su reencuentro con Los Cármenes, ha reconocido la emoción. "Tengo mucho cosquilleo. Me fui de aquí y consideré que era mi casa. He vuelto percibiendo el mismo cariño. Si lo hago mal, me van a silbar; si lo hago bien, me van a aplaudir, pero, sobre todo, me van a respetar. El cosquilleo de sentarme en ese banquillo y mirar para arriba me va a traer muchos recuerdos. Estoy deseando que llegue", ha exteriorizado, antes de insistir en que la afición del Granada "lo ha dado todo a cambio de nada". "Los que vengan al estadio van a estar al cien por cien para el equipo. Desde la grada, van a empujar porque el equipo les necesita. El jugador ya quiere ganar por el orgullo de su afición. Ya no es por la clasificación, simplemente por ese orgullo y que el aficionado se vaya con la cabeza alta por haber ganado un partido en casa. Se van a vaciar para hacerlo. No nos asegura la victoria, pero eso se va a transmitir en el terreno de juego", ha concluido.