El Granada B, una noria con parada en la media tabla

Con la primera fracción del campeonato cumplida, los de Planagumà cierran una etapa de impresiones dispares situados en zona sosegada

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Foto: Antonio L. Juárez
Gabriel Sánchez | @Gabisancara
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Tal vez sea el parón navideño una noticia cargante para el filial nazarí, pues ha sido la manera más inmediata de frenar su lapso de buenas sensaciones deportivas. El joven plantel ha ejecutado con autoridad y capacidad el último tramo del año, del que han espigado diez puntos de los últimos doce posibles. La Ciudad Deportiva de Armilla se ha convertido en un polvorín inexpugnable para los visitantes, y la asignatura de triunfar en terrenos ajenos se ha maquillado con la reciente victoria ante el Córdoba B, gesta que aúpa al cuadro rojiblanco hasta la decimoprimera posición.

Pero la singladura competitiva ha estado marcada por la irregularidad en las prestaciones del conjunto. El manejo de un filial requiere de un encauce distintivo y que en ocasiones no florece cuando se le demanda. Es ardua la gestión de la juventud, más aún si es cosmopolita y su incursión en el club se torna reciente. Concursar bajo ese ideograma es sin duda un gran obstáculo que Lluis Planagumà ha sorteado y pulido con el paso de las semanas. Desde el comienzo de la temporada se atisbaba la calidad que muchos jugadores atesoran, pero escaseaba la identidad del arranque colectivo. La ineludible sinergia de grupo. Ya en los primeros compases del curso el técnico catalán avisó de que los destellos individuales no son luces perpetuas; la búsqueda de la fiabilidad y consistencia como equipo era el camino de la coherencia futbolística.

Para alcanzar la confianza comunal ha sido necesario experimentar el trance de imprecisiones relevantes. Y es que tras cosechar un inicio de temporada destacable –siete puntos en los primeros tres encuentros- los resultados hostiles comenzaron a aparecer junto a errores posicionales, con especial énfasis en la línea defensiva. Las jugadas a balón parado también costaron puntos. Planagumà ha probado un sinfín de variantes en la retaguardia, reconvirtiendo jugadores –Estupiñán como central en lugar de lateral izquierdo- o posicionando a tres zagueros para dotar de mayor libertad y profundidad a los carrileros.

La realidad es que muy pocas figuras han persistido en el ‘once tipo’ del preparador. Cada jornada se ha observado prácticamente a un conjunto con novedades frente al lance anterior. Los que han logrado mantenerse por encima de las permutas son cabalmente los mejores activos del plantel.  Futbolistas como Hongla, Tomás, Navarrete, Sulayman, Clifford o Matheus han aportado el cariz cualitativo necesario para respirar en un Grupo IV que atosiga sin tregua.

REBROTE DEL EQUIPO

El cambio de dinámica surgió en casa ante el Villanovense, cuando el filial se aquejaba de cinco jornadas consecutivas sin ganar. La premura principal era evadir los puestos de descenso, en los que se empezaba a ser un inquilino reconocido. La moral flojeaba en un Granada B que había cosechado dos empates insulsos frente al Sanluqueño y UD Extremadura, y que experimentó en Jaén la impotencia  de malas actuaciones arbitrales en contra.

La victoria se logró bajo el marco de una operación paradójica: las jugadas a balón parado sirvieron en esta ocasión para reflotar a un conjunto que a lo largo del campeonato sufría imponentemente la elaboración de esta táctica. El filial se ha mostrado intratable como local desde entonces; los tres últimos partidos en Armilla se saldan con pleno de conquistas nazaríes. La aclimatación al campo de la Diputación ha sido un proceso costoso que finalmente se ha vencido con notoriedad. El romance puede que se quede ahí, ya que desde el club se ha comunicado en más de una ocasión que la intención es que el segundo equipo comience a jugar en el Nuevo Los Cármenes a partir de enero.

Los bisoños zagales se están adaptando al ritmo que dicta la disciplina de la categoría. El mediocampo posee una autonomía abrumadora: Navarrete cubre el campo con músculo y contención del rival; Sulayman aporta equilibrio y marca el ritmo de juego; Llonch y Clifford –algo adelantado y con mayor libertad de movimiento- controlaron siempre el flujo del juego ofensivo. En la punta de lanza, Matheus surge como actor principal debida cuenta de su voraz apetencia por anotar goles -ya lleva una decena-. Otras figuras como Aly Mallé o la versión adelantada de Tomás han cogido nombradía por su electricidad y capacidad de sacrificio.

SALIDAS EN ENERO

Con el mercado invernal presente tras el parón navideño, son muchos los rumores que brotan en el apartado de salidas del filial nazarí. Según ha adelantado el diario IDEAL, tanto el mediapunta Clifford Aboagye como el lateral derecho Gabriel Corozo ya habrían hecho las maletas hacia la Primera División de México. El ghanés iría al Atlas y el ecuatoriano al Jaguares de Chiapas, ambos en préstamo por seis meses. Cabe destacar que los dos jugadores pertenecen al fondo de inversión de Gino Pozzo, ex-propietario del Granada CF. Fuentes del club han comunicado a Granada Digital que "hay posibilidad" pero que aún no es oficial.