Descubren el potencial de un antidepresivo para aliviar los síntomas de la esclerosis múltiple progresiva

Así se desprende de los resultados de un trabajo publicado en la revista 'Nature Communications' en el que se evaluaron más de mil medicamentos genéricos

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Imagen ilustrativa | Fuente: E.P
E.P
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Investigadores de la Ruhr-Universität Bochum (Alemania) y la Universidad de Calgary (Canadá) han descubierto que el antidepresivo clomipramina podría aliviar los síntomas de la esclerosis múltiple, en especial en la variante progresiva en la que no hay recaídas ni remisión de la enfermedad.

Así se desprende de los resultados de un trabajo publicado en la revista 'Nature Communications' en el que se evaluaron más de mil medicamentos genéricos en busca de alguno que pudiera ayudar al abordaje de este subtipo, para el que hasta ahora los tratamientos han sido prácticamente inexistentes.

De hecho, mientras que en los últimos años se han aprobado una docena de fármacos para el tratamiento de la esclerosis múltiple remitente-recurrente, para la variante progresiva apenas existen nuevos enfoques terapéuticos.

"Los mecanismos que causan daños en la enfermedad progresiva no siempre son los mismos que en la que se manifiesta con recaídas y remisiones. De ahí que requieran diferentes enfoques terapéuticos", ha señalado Simon Faissner, uno de los autores del estudio.

Para mejorar esta situación, su equipo se centró en el análisis de medicamentos ya aprobados, cuyos efectos secundarios han sido ampliamente documentados, y de la primera selección se quedaron con un total de 249 principios activos que incidían de forma segura en el sistema nervioso, que es donde se da la inflamación crónica de la enfermedad progresiva.

BENEFICIOS EN CULTIVOS CELULARES Y EN RATONES
Utilizando cultivos celulares, probaron cuál de estas sustancias era capaz de proteger las células nerviosas de la influencia dañina del hierro, que en la esclerosis múltiple se libera como consecuencia del daño celular y acaba dañando a las células nerviosas.

Tras esas pruebas se identificaron 35 posibles candidatos, de los que se analizaron otras propiedades adicionales como si podían reducir el daño a las mitocondrias, los centros neurálgicos de las células, o si minimizan la actividad de los leucocitos que atacan el aislamiento de las células nerviosas en estos pacientes. Y en estos procesos, la clomipramina demostró ser prometedora.

El siguiente paso fue un análisis en ratones con una enfermedad similar a la esclerosis múltiple remitente-recurrente en humanos, en los que suprimió por completo las alteraciones neurológicas y minimizó el daño celular y la inflamación.

Y en una prueba posterior en ratones con la enfermedad progresiva, el uso del fármaco resultó igualmente efectivo siempre que se aplicara inmediatamente después de aparecer los primeros síntomas. De este modo, lograron reducir la parálisis en comparación con los animales del grupo control que fueron tratados con placebo.

"Con estos datos preclínicos prometedores, nuestro objetivo a largo plazo es estudiar la clomipramina y otras terapias seleccionadas en un ensayo clínico con pacientes", ha aseverado Faissner, que justifica su búsqueda dentro del arsenal terapéutico de genéricos dado que "existe una amplia experiencia clínica sobre sus posibles efectos secundarios".