El Covirán certifica su pase a la segunda fase con otro final de infarto (66-69)

El conjunto rojinegro se impone a Palma lejos de casa en un duelo vital de cara a la lucha por el ascenso

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La defensa de Germán fue clave | Foto: Gabinete
Jero CameroJero Camero
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El Covirán Granada sigue desatado. El cuadro rojinegro ha vuelto a sacar adelante un partido muy duro en la cancha de Palmer Alma Mediterránea Palma que le sirve para continuar escalando puestos en la clasificación y mantener un registro positivo de cara a la segunda fase del campeonato, que ya tiene asegurada.

Desde los primeros compases del juego se impuso sobre el parqué un altísimo ritmo de juego que fue desgastando a los hombres de Pablo Pin. Los dos partidos disputados entre semana se notaron en las piernas y brazos de los rojinegros. Bropleh y Murphy trataron de tomar la batuta y responder a cada lanzamiento de los locales.

El Covirán incluso llegó a ponerse por delante con una renta de seis puntos gracias a los tres triples anotados de forma consecutiva por el alero liberiano. Sin embargo, Kristian Kullamae no estaba dispuesto a dejar que la renta de los nazaríes se incrementara más. El estonio sacó a pasear su rifle de francotirador para frenar las acometidas rojinegras.

Las frenéticas transiciones y la rápida circulación de balón se detuvo en el segundo cuarto. Ninguno de los dos equipos fue capaz de mantener el nivel de acierto mostrado durante los primeros diez minutos a pesar de que ambos dedicaron más tiempo a mover el balón.

Las defensas se ajustaron mejor y el partido se convirtió en un duelo de rachas. La máxima diferencia nunca excedió los diez puntos. La anotación rojinegra se iba repartiendo entre sus hombres exteriores mientras el debutante Edu Gatell seguía tratando de adaptarse a los sistemas de Pablo Pin y competía por el rebote con Suskavcevic.

La poca ventaja que iba sacando Covirán cuando Kullamae no estaba en pista se desvanecía cada vez que volvía del banquillo. El escolta era la única fuente fiable de anotación para Palma hasta que Harrell consiguió encontrar el ritmo en el último periodo.

Fue entonces cuando aparecieron los dos detonadores del Covirán. Germán Martínez fue el único capaz de frenar las acciones de Kullamae. La pegajosa defensa del base rojinegro sacó al estonio del partido y su precipitación en el tiro rebajó sus porcentajes para finalizar con un 6/15 en tiros de tres.

Mientras, en el otro costado de la cancha, Manu Rodríguez consiguió encontrar el ‘feeling’ para darle la vuelta al marcador. De los 20 puntos del Covirán en el último periodo, nueve llevaron la firma del escolta, que además repartió dos asistencias. Tuvo Kullamae la última clara para empatar el duelo, pero la defensa nazarí a su penetración fue impecable.

Ficha técnica:

Palmer Alma Mediterránea Palma: Figueras (5), McDonnell (7), Kullamae (25), Díaz (9), Suskavcevic (0) -quinteto titular-, Jawara (4), Huguet (0), Rivas (2), Raffington (0), Harrell (14) y Feliu (0).

Covirán Granada: Costa (8), Germán (3), Bropleh (16), Murphy (15), Gatell (5) -quinteto titular-, Manu Rodríguez (13), Bressan (0), Díaz (2) e Iriarte (7).

Parciales: 22-24, 15-9 -descanso-, 17-16, 12-20.







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