El Covirán se ahoga una vez más en los minutos finales (78-92)

Ni los refuerzos ni las buenas sensaciones que arrastraba el equipo impidieron que el conjunto rojinegro volviese a flaquear al final del encuentro para sumar su novena derrota consecutiva

Coviran Granada Basquet Girona
Petit Niang ante Marc Gasol en el encuentro disputado en el Palacio | Foto: Antonio L. Juárez
Ainoa Morano
0

El de este domingo era uno de esos partidos donde ya no valían las excusas. Una vez pasado el Everest de encuentros ante los grandes de la competición y con los fichajes ya en Granada, el Covirán debía resurgir de una vez por todas para acabar con la maldita mala racha. Conseguir el triunfo era vital, no solo para recuperar la sonrisa, sino también para aprovechar las derrotas de Fuenlabrada, Betis y Manresa en la presente jornada y para sumar una victoria ante un rival directo por la permanencia como lo es Bàsquet Girona. Sobre el papel todo era el día perfecto para conseguir la sexta victoria, pero la realidad golpeó de lleno a los granadinos una vez más.

Arrancó con buen pie Covirán Granada con cinco puntos consecutivos de Alex Renfroe, un parcial que contestó Quino Colom con dos triples consecutivos. El base del conjunto gerundense asumió la responsabilidad a nivel ofensivo en los primeros minutos del encuentro. Le costó entrar en el partido a los de Aíto G. Reneses ante la intensidad que los rojinegros planteaban en la defensa. La igualdad era más que latente sobre el parqué hasta que el trío arbitral entró en acción. Una antideportiva de Christian Díaz permitió igualar el marcador a los visitantes que metieron una marcha más en la agresividad en su juego ante la aparente permisividad de los colegiados. Mantuvo Covirán Granada a su rival alejado de la zona, pero Girona comenzó a sumar desde el tiro exterior para llevar el primer cuarto al 16-23.

La rotación volvió a jugar una mala pasada al conjunto granadino. Con la salida de Petit Niang, Christian Díaz que libró una auténtica batalla con Quino Colom, y la entrada en pista de Ndoye y Lluís Costa, el Covirán Granada vivió momentos de imprecisiones, malas decisiones y una selección de tiro mejorable. Con el 18 a 26, entró en acción Pere Tomás. El mallorquín, que no está pasando por un buen momento a nivel ofensivo, endosó el solo un parcial de 0-8 que permitió a su equipo seguir vivo en el encuentro. Junto a él, un Michael Caicedo cada vez más seguro como rojinegro y el regreso de Petit Niang, Alex Renfroe y Thomas Bropleh al juego dieron a Covirán Granada la energía necesaria para darle la vuelta al marcador. Mención especial también para un Jacobo Díaz que, por momentos, le tocó bailar con la más fea, Marc Gasol y supo plantarle cara a todo un campeón de la NBA (44.38).

Se marchó Covirán Granada a vestuarios entre ovaciones, animando a su público y con un ambiente de fiesta como si la victoria ya se hubiese quedado en casa, pero aun quedaban 20 minutos que no serían un paseo. De regreso de vestuarios y con Marc Gasol en pista, los de Aíto G. Reneses impusieron un nivel defensivo que sobrepasó a los rojinegros casi hasta el ecuador del tercer periodo. Un parcial de 0-7 a favor de los gerundenses deshizo en apenas unos minutos el gran trabajo de los granadinos en el cuarto anterior. No encontraba Covirán Granada su juego, ni el acierto de cara al aro ante la muralla que Girona había instaurado en la zona.

La reacción llegó de la mano de Thomas Bropleh. El alero estadounidense anotó cinco puntos consecutivos para poner a Covirán Granada de nuevo por delante en el marcador. Pablo Pin pedía calma a su equipo desde el banquillo pues el partido se tornaba de esos en los que cualquier mínimo error o desconexión podría suponer la derrota. Con el 49 a 48, Michel Caicedo demostró por qué es la joya de la cantera del Barcelona. Su triple sobre la bocina levantó a un Palacio con más de 7.000 espectadores deseoso de volver a gritar un nuevo triunfo de su equipo. Con el 58 a 58, el trío arbitral volvió a hacer acto de presencia pitando la segunda antideportiva del partido a Christian Díaz, justo cuando el canario estaba siendo uno de los mejores desde el lado rojinegro sobre el parqué (60-60).

Con la tensión de un partido que se decidiría, casi seguro, en la última jugada arrancó el último periodo. Pablo Pin siguió apostando por Ndoye, pero el reciente fichaje del plantel granadino se vio en serios apuros para ayudar al equipo. Sus tan solo tres entrenamientos como rojinegro se notaban. Metió una marcha más Bàsquet Girona para sumar un parcial de inicio de 4 a 10 que llevó a Pablo Pin a parar nuevamente el encuentro. Su equipo estaba tirando todo lo conseguido durante 30 minutos por los pequeños detalles.

Taylor y Colom se convirtieron en la pesadilla rojinegra, cada balón que pasaba por sus manos acababa en canasta. Siguió luchando Covirán Granada, esta vez de la mano de Lluís Costa, incluso llegó a ponerse a seis cuando la ventaja máxima del rival se había ido hasta los nueve puntos durante varios minutos. Tras un triple del base catalán y posesión a favor tras un gran rebote defensivo, los rojinegros cometieron su error más frecuente, querer adelantarse en el marcador cuando ni siquiera se había empatado. Las prisas no son buenas. La precipitación de los rojinegros dejó solo a Quino Colom en el triple para poner el 71 a 80. El cabreo de Pablo Pin era evidente. 30 minutos peleando, dando su mejor versión e incluso remontando para perder toda esperanza de victoria en los últimos momentos del partido. Ya son nueve derrotas consecutivas, Girona se distancia por dos triunfos en la tabla y en el horizonte esperan Breogán y Fuenlabrada. Lo de este domingo ya no tiene excusa, algo pasa en el equipo y se debe solucionar ya.

Ficha del partido:

Covirán Granada: Bropleh, Niang, C.Díaz, Renfroe, Moore -quinteto titular- Costa, Vilá, Tomás, Iriarte, Caicedo, Ndoye, J.Díaz

Bàsquet Girona: Taylor, Colom, Gasol, Miletic, Garino  -quinteto titular- Fjellerup, Vila, Figueras, Prkacin, Hill, Hanzlik, Sorolla

Parciales: 16-23; 28-25 -descanso- 16-22; 17-29

Árbitros: Óscar Perea, Alfonso Olivares y Fabio Fernández

Incidencias: partido correspondiente a la jornada 17 de la Liga Endesa disputado en el Palacio de Deportes ante 7.096 espectadores.