El Covirán se deja llevar por la actuación arbitral y cae derrotado ante Cáceres

Los rojinegros firmaron una primera mitad brillante, pero tras el descanso los fallos en ataque y las decisiones de los colegiados decantaron la balanza hacia los visitantes

Fundacion CB Granada - Palma
David Iriarte en una imagen del encuentro contra Palma | Foto: Antonio L. Juárez
Ainoa Morano
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Lo vivido en la mañana del domingo en el Palacio es para poner una queja formal ante la FEB. Nuevamente los colegiados han tomado un protagonismo que no les pertenece en el desarrollo del partido y eso ha hecho que el devenir del encuentro cambie por completo. Covirán Granada cometió fallos, sobre todo en la segunda mitad, eso no se va a discutir, pero está claro que la actuación del trío arbitral ha dejado mucho que desear.

Los rojinegros saltaron a la pista del Palacio de Deportes con una confianza y control del juego más que notables. Desde el pitido inicial, los locales se colocaron por delante en el marcador, posición que no abandonarían hasta el último cuarto. Con el 14-6 y la clara superioridad de Covirán Granada sobre el parqué, Roberto Blanco se vio obligado a parar el partido. La defensa de Cáceres apenas entrañaba problemas para los rojinegros que camparon a sus anchas durante todo el primer periodo. Por el contrario, el nivel ofensivo de los granadinos no dejó oportunidad alguna a los visitantes para tratar de acercarse en el marcador. 

La rotación del banquillo y, sobre todo la salida de Lluís Costa que firmó 11 puntos en el primer periodo hizo que los cacereños se metiesen levemente en el partido. Los visitantes impusieron un juego más físico haciendo que los rojinegros no encontrasen el aro con tanta facilidad. Aún así, los granadinos se marcharon al segundo cuarto con una ventaja de diez puntos (24-14). 

El conjunto dirigido por Roberto Blanco inició el segundo cuarto con una muy buena dinámica, tanto que con un parcial de 0-5 a favor de los cacereños obligó a Pablo Pin a parar el juego para recuperar el dominio sobre la pista. Tras el tiempo muerto, James Ellisor fue el encargado de devolverle a Covirán Granada el control del juego. Con tres canastas consecutivas del escolta estadounidense los rojinegros volvieron a sentirse cómodos en el partido y frenaron el arreón de Cáceres. 

Tras unos minutos frenéticos donde ambos equipos apostaron una circulación rápida del balón y la defensa perdió algo de protagonismo, Pablo Pin movió su banquillo para dar paso a Lluís Costa, David Iriarte y Thomas Bropleh y así recuperar la versión del equipo vista en el primer cuarto. Las tornas cambiaron y al final del segundo periodo fue Cáceres quien se cargó de faltas y entró en bonus cuando aún faltaban cinco minutos para llegar al descanso. Aunque por momentos los visitantes lograron encadenar un par de jugadas acertadas de forma consecutiva, el dominio de Covirán Granada en el rebote permitió marcharse al descanso con una cómoda ventaja en el luminoso (49-33). 

Todo apuntaba a que la segunda mitad del encuentro sería casi un mero trámite viendo la superioridad y confianza mostrada por los rojinegros, pero esto es la LEB Oro y aquí cualquier equipo puede ganar. Covirán Granada atravesó unos minutos de sequía en la anotación que aprovechó Cáceres, de la mano de Manu Rodríguez un viejo conocido en el Palacio, para reducir la distancia en el marcador a nueve puntos. El tercer cuarto tornó a un juego frenético y sin ideas claras por parte de los granadinos que veían como poco a poco todo lo logrado en los primeros 20 minutos de encuentro quedaba en nada. 

Pablo Pin cambió a todo su quinteto en pista y, en ese justo momento, apareció el mago. Lluís Costa puso en pie a todo el Palacio con tres triples consecutivos y salvó al equipo cuando atravesaba uno de sus peores momentos a nivel ofensivo. A pesar de la gran gesta del base catalán, la pérdida del control en el rebote por parte de los rojinegros hizo que Cáceres recortase distancias (64-58).

El ambiente en el Palacio ya estaba algo caldeado, sobre todo por el juego tan agresivo que estaban mostrando los visitantes, pero las decisiones del conjunto arbitral en el último cuarto terminó de calentar el partido. Con el 66-66 en el marcador, los colegiados tomaron todo el protagonismo. Las faltas sin sentido y las técnicas a ambos equipos se sucedieron, pero sobre todo beneficiaron a los visitantes. Por primera vez en el encuentro, conjunto de Roberto Blanco tomó la delantera en el marcador gracias a los puntos anotados desde la línea de tiros libres. 

Covirán Granada logró reengancharse al partido con el apoyo de su afición y, nuevamente, gracias a los minutos de Lluís Costa. El base catalán se echó el equipo a las espaldas en unos últimos minutos frenéticos, pero ni se liderazgo ni el esfuerzo de todo el equipo por llevarse la victoria surtieron efecto. Pablo pin acabó expulsado por una falta, otra más, demasiado incoherente hacia Pere Tomás. La victoria se marcha a Cáceres y la Copa Princesa queda un poco más lejos, aunque no imposible claro está. Ahora solo queda pensar en Almansa y aprender de esta dura derrota (80-86).

Ficha técnica:

Covirán Granada: Costa, Iriarte, Bropleh, Germán, Niang -quinteto inicial-.Jacobo Díaz, Gatell, C. Díaz, Tomàs e Iriarte.

Cáceres: Jorge Sanz, Dukan, Belemene, Mbala, Schmidt -quinto inicial- Mateo Díaz, Manu Rodríguez, Jaume Lobo, Olaizola, Toledo

Parciales: 24-14; 25-19-descanso- 15-25;16-28

Colegiados: Asunción Langa de Martín, Jose Javier Marqueta Gracia y Sergio Ortíz Jaén