Aumentan un 58%, hasta los 800 millones, las consultas de la versión digital del Diccionario de la Lengua Española

Las dudas que se plantean a los hablantes se centran habitualmente en el deseo de identificar el significado de una palabra que no conocen o con respecto a la cual no están seguros

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Foto: Archivo
E.P.
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Las consultas en línea a la última edición del Diccionario de la Lengua Española (DLE) superaron, a finales del año 2016, los 800 millones, lo que supone una media de casi 70 millones al mes. El incremento de accesos, respecto al año anterior, es de un 58 por ciento, según se desprende de las mediciones internas realizadas por la Real Academia Española (RAE).

La media de consultas mensuales en 2016 fue de 67 millones, aunque llegaron a alcanzar, en el mes de octubre, cerca de 79 millones, la cifra más elevada del año. La versión en línea de la 23.ª edición, que amplía las posibilidades de búsqueda y permite la navegación dentro del siccionario, está disponible, en colaboración con la Obra Social "la Caixa", desde el 21 de octubre de 2015. La consulta desde dispositivos móviles también cuenta con una nueva aplicación oficial desde el 21 de enero de 2016.

En cuanto a las estadísticas de consultas por países en 2016, los siete primeros puestos están encabezados por España -306 millones de consultas-, seguida de México -117 millones-, Argentina y Colombia -56 millones-, Perú -39 millones-, Chile -34 millones- y Estados Unidos -casi 32 millones- .

Las dudas que se plantean a los hablantes y los llevan a consultar el Diccionario se centran habitualmente en el deseo de identificar el significado de una palabra que no conocen o con respecto a la cual no están seguros. Según ha informado la RAE esto es lo que sucede habitualmente con palabras que surgen y se generalizan en un momento determinado por alguna razón que tiene que ver con acontecimientos de cierta repercusión social. En otros casos, sin embargo, la consulta se refiere a una palabra frecuente, pero que se utiliza con significados menos habituales y, por tanto, desconocidos para una parte de los hablantes.

Además, los diccionarios se emplean no solo para saber qué significan las palabras, sino también cómo se usan --qué tipo de complemento lleva un verbo o qué preposición lo acompaña, por ejemplo--. Por otro lado, los hablantes tienen también dudas de tipo ortográfico -- ¿con v o con b?-- o morfológico --¿hemos o habemos?, ¿cuál es el futuro de subjuntivo de haber?--.

Todos estos factores, de forma combinada en muchos casos, explican, según la RAE, la heterogeneidad de las palabras que han sido consultadas con más frecuencia como resilencia, bizarro, procrastinar, paradigma, asertivo, vehemente, raer,feminismo, holístico, prever, vídeo/video, rayar/rallar, inefable, haber o hacer, entre otros.