A juicio un policía por homicidio imprudente en una operación antirrobos

Piden para él tres años de prisión por la presunta comisión de un delito de homicidio imprudente grave

Real Chancillería de Granada
Audiencia provincial de Granada | Foto: Antonio L. Juárez
Europa PressEuropa Press
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La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Granada enjuicia desde hoy a un policía para el que la Fiscalía ha pedido tres años de prisión por la presunta comisión de un delito de homicidio imprudente grave cuando, en el transcurso de una operación para esclarecer diversos robos con violencia en la provincia de Granada, alcanzó con un disparo de advertencia a uno de los supuestos ladrones, que se le había encarado con una escopeta robada.

Según consta en el escrito de acusación provisional del Ministerio Público, al que ha tenido acceso Europa Press, el Grupo de Atracos de la Policía Judicial de Granada tuvo conocimiento de que los presuntos autores de los robos, “en los que se empleaban para su comisión armas de fuego”, utilizaban, “para ocultar los productos de sus robos y los vehículos utilizados”, un inmueble de Cijuela, en el área metropolitana, así como un garaje y un trastero del mismo.

Así las cosas, el 12 de abril de 2008, sobre las 2,50 horas, los agentes que vigilaban el inmueble observaron cómo un vehículo de alta gama “penetraba en el interior del garaje comunitario” con tres personas sobre las que se “sospechaba que podrían formar parte del grupo de atracadores”.

Por ello, dos agentes entraron con chalecos reflectantes en un coche policial camuflado en el interior del aparcamiento para bloquear su salida, y otros dos policías se situaron en las proximidades del coche de alta gama.

En dicho momento, otro vehículo del que había sospechas de que se utilizara para los robos inició “la huida a gran velocidad”, realizando dos de los agentes “varios disparos con sus armas reglamentarias a las ruedas”. Mientras tanto, el acusado se dirigió hacia las personas que se encontraban cerca del coche de alta gama, diciendo en voz alta: “Alto, Policía, al suelo”.

Si uno de los sospechosos se lanzó al suelo, otro cogió “rápidamente” del interior del coche una escopeta de cañones recortados la cual “había sido sustraída”, realizando el agente “un disparo disuasorio al techo del garaje con su arma reglamentaria”.

Habida cuenta de que el sospechoso “no cesó en su actitud y mantuvo en sus manos la escopeta” y “giraba su cuerpo hacia donde estaba” el policía, éste, dado que el otro tenía “su cuerpo ligeramente inclinado hacia adelante” y podía “disparar” su arma, realizó dos nuevos disparos de advertencia.

Uno de ellos “rebotó en el suelo y penetró en el cuerpo” del sospechoso por su cadera izquierda”. Así, “tras ocasionar lesiones en el intestino, estómago, hígado y corazón, salió la bala por la zona superior del tórax, lo cual le ocasionó la muerte de forma instantánea”.

El Ministerio Público le pide por ello al agente, cuyos hechos califica como un supuesto delito de homicidio por imprudencia grave, tres años de prisión, otros cinco de privación del derecho a la tenencia y porte de armas, e inhabilitación especial para el ejercicio de su profesión.

Está previsto que los hechos sean enjuiciados este martes y los próximos miércoles 13 y jueves 14 de marzo en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Granada.



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