Viernes, 28 Julio, 2017

            

Violencia de Género en adolescentes: del ciberbullying a la agresión

Hoy se conmemora el Día Internacional contra la Violencia de Género con la esperanza lejos de eliminar esta lacra social

Silueta de una chica pintada en un muro | Foto: Getly Arce


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Un año más la sociedad se vuelca en recordar el ‘Día Internacional contra la Violencia de Género’, hace días se iniciaron las muestras de repulsa ante esta lacra social, sin embargo, lejos de eliminarla se lucha no sólo por quienes ya la padecen, sino también por rescatar a las nuevas generaciones de prácticas vejatorias que persisten y ahora se expanden por el ciberespacio.

El punto positivo es que ya hay en marcha diversos proyectos para prevenir, analizar y concienciar a jóvenes sobre los problemas que acarrea el acoso y otras formas de maltrato a una persona. Entre los programas puestos en marcha se encuentra el programa PRYSMA (Programa de Prevención de Riesgos de Seguimiento en la Adolescencia), mismo que coordina la psicóloga María José Espígares y quien ha accedido a explicar los detalles que rodean su trabajo.

El programa preventivo Prysma trabaja fundamentalmente con menores que han cometido delitos antes de los 14 años y sus familias. Espígares comenta que “al cometer una falta o delito el expediente se archiva en la fiscalía de menores y no se realiza proceso judicial, entonces lo que hace este programa es desarrollar actuaciones preventivas con estos menores, con el objetivo de que no traspasen el umbral de la adolescencia con una trayectoria delictiva ya consolidada”.

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En cuanto a las conductas infractoras, la psicóloga informa que las “más cometidas en esta franja de edad, de 12 a 14 años, son contra las personas, es decir, peleas entre iguales, lesiones, agresiones, acoso escolar, bullying y ciberbullying”.

El programa se desarrolla por medio de la asociación Imeris, Espígares explica como llegan los casos de adolescentes a sus manos: “cuando a un menor se le denuncia por la comisión de una falta o de un delito se abre un expediente en la fiscalía de menores como no son imputables penalmente por no tener los 14 años de edad se envía el expediente al servicio de protección y al servicio de prevención y apoyo de la familia, que nos deriva el caso para trabajar de forma preventiva”.

La participación en el programa es voluntaria, según asegura Espígares “tenemos un 80 – 90% de participación, el acceso se facilita ya que la intervención se realiza en el propio medio del menor”.

CIBERBULLYING

Al cuestionarle sobre este tema, la psícologa afirma que “es un fenómeno que se ha extentido en los últimos años, fundamentalmente por el uso generalizado que hacen los menores de las redes sociales y por las características de anonimato de estas redes, lo cual facilita la desinhibición de conductas antisociales por parte del agresor por esta sensación de impunidad y anonimato”.
Fundamentalmente las conductas de ciberbullying que se atienden en el programa son por ejemplo el hostigamiento, envío y difusión de mensajes ofensivos, generalmente insultos, así como el envío y difusión de mensajes amenazantes. ‘Te voy o te vamos a pegar o  te voy o te vamos a matar’ y este tipo de acoso en la redes sociales finaliza muchas veces con una agresión física que es grabada por los agresores y posteriormente subida a las redes sociales.

SEÑALES DEL CIBER ACOSO

La primera señal es la recepción de mensajes de carácter ofensivo amenazante, hay también otras agresiones de tipo electrónico que pueden ser la denigración, consiste en que se difunde una información falsa sobre la víctima con el objetivo de difamarla.

También la violación de la intimidad que es el delito de revelación de secretos, en el que el agresor difunde una información personal o privada acerca de la víctima, obtenida a través de coacciones de intromisión en conversaciones privadas con el objetivo de humillarla. La exclusión social, a la víctima se le quita deliberadamente de los grupos de redes sociales con el objetivo de aislarla, también está la suplantación de la identidad.

En cuanto a tipos de casos Espígares explica que tienen “casos en que los agresores se hacen pasar por la víctima atacar a otros a través de redes sociales y así provocar enfrentamientos”.
En cuanto a la evolución de este tipo de faltas si en 2013 el porcentaje era un 0,9%, correspondía a un menor, en 2015 se aumenta hasta el 9,36% aunque esto se justifica por el auge de las redes sociales en la franja de edad referida.

Poe lo que se refiere a datos actuales la coordinadora de Prysma afirma que “en lo que va de 2015 hemos tenido un 76,8% de delitos contra las personas, agresiones, en un 14,56% corresponde al Bullying o acoso escolar y el 9, 36 a Ciber bullying, éstos porcentajes se desglosan de las denuncias ante la Fiscalía de Menores”.

PREVENCIÓN
La psicóloga explica que es muy importante “hacer tomar conciencia a los menores que este tipo de actos tienen consecuencias judiciales, hay que romper la sensación de impunidad que se tiene y concienciar de las consecuencias psicológicas que tiene para la víctima, ansiedad, depresión, bajo rendimiento escolar, incluso en algunas ocasiones se ha acercado al suicidio.
Otra forma de trabajar es la prevención a nivel familiar, reforzando el uso adecuado de las redes sociales, hacer tomar conciencia a los padres para que no minimicen estas conductas por parte de los hijos y la responsabilidad parental.

 

HECHOS REALES

Aunque su situación ha variado ya, Paulina Crespo ha pasado de ser una persona que ha padecido la violencia de género en primera persona a coordinar una asociación de apoyo a quienes pasan por el mismo trance.

Palmira-Crespo-CEPAMN-GetlyArceElla misma relata su historia: “Yo la primera vez que sufrí violencia de genero fue con 16 años, esto estuvo pasando hasta los 18, me separo  y conozco a mi segundo agresor a los 25 años, desde entonces transcurren ocho años, en los cuales pasan diferentes etapas de violencia de género, me ha humilló, me pegó, me insultó,  me tiró de los pelos, me obligó a tener relaciones sexuales,  porque cuando a ti te obligan aunque sea tu pareja es una violación, el era vigilante de seguridad, llevaba arma y en mi casa estaba el arma”.
Comenta que hace ocho años “salí de esa casa huyendo, además a cambio, para poder irme de ahí tuve que vivir un año más con esta persona convenciéndola, que me venía a Granada con mis niñas, pero él no me dejaba si no era a cambio de firmar todas las deudas y quedarme con ellas un total de 13.000 euros.

EL DETONANTE

Paulina sigue con su relato y dice convencida “estoy viva gracias a mis niñas, no era capaz de enfrentarme a él y sin embargo, la pequeña, que tenía 5 años entonces, vio a su padre con un cuchillo frente a mí y le dijo:  ‘pues lo mismo que la matas a ella y se acaba todo, porque no te matas tú antes’, eso fue el detonante para salir de ahí”.

Hoy sus hijas tienen 22 años y la pequeña 13. Paulina recuerda “cuando me separé ellas tenían tenía 14 y la pequeña cinco la que se dio cuenta de todo lo que ocurría fue la pequeña”.

JUICIOS

Sobre los múltiples juicios por los que tuvo que pasar ella comenta “la justicia va muy lenta, mi caso estaba abierto entre Granada y Madrid, se hicieron juicios en los dos sitios, en Madrid dos veces se aplazaron, uno por salud de mi hija y otro todavía no sé porque”.
Justifica que la justicia se hiciera cargo en dos localidades porque “el maltrato psicológico ocurrido fue en Granada, pero luego al mudarnos a Madrid vinieron los malos tratos físicos”.
Desde el inicio de la denuncia hasta 2013 terminó el último juicio,  Paulina recuerda con desesperación que “todavía me planteo poner una denuncia porque no recibo la pensión que tenía que darme”.

Continua su relato con las dificultades psicológicas que ha tenido al afirmar que ha tenido que librar “una batalla conmigo misma, aún no la he ganado, he tenido mucha ayuda alrededor, pero a mí me ha hecho plantearme para que vivo, cuando tuve dos relaciones y las dos fueron terribles”. Luego se plantea “¿Esta es mi vida, esto es lo que voy a tener? Yo no quiero que mis hijas tengan esto, si veo que alguna de mis niñas les dicen algo ya estoy abriendo los ojos.
He aprendido que mis hijas no van a ser más ni menos listas por lo que me ha pasado, ellas tienen que abrir los ojos y conocer sus límites, aprender de sus propios errores, ellas ahora son felices porque tienen libertad son responsables y saben lo que tienen que hacer en el día a día”.

 

NACIMIENTO DE CEPAMN

Después de su experiencia, Palmira decidió que quería ayudar a otras mujeres, por lo que creó el ‘Centro de Primera Atención a Mujeres y Niños’ (CEPAMN), con el objetivo de atender a quienes han padecido violencia de género, una atención de emergencia y derivación a través de profesionales y voluntarios.

En CEPAMN se realizan distintas actividades, entre las que destacan talleres de defensa personal, reparto de alimentos a los más necesitados, talleres de inserción laboral,  talleres de empoderamiento, recogida de juguetes y hasta una cabalgata para los pequeños.

Debido a que carecen de subvenciones actualmente salen adelante gracias a donaciones. Su horario es de 17:00 a 20:00 horas, aún así Paulina recuerda que si “llaman por algún caso especial, si es necesario por la mañana vamos”

ADOLESCENTES 

Paulina comenta que han “tenido casos de adolescentes, una chica muy joven ella lo normalizaba desde el primer día,  aunque a nosotros nos llegan ya cuando son víctimas de violencia”. Sigue su explicación del porqué de las II Jornadas Contra la Violencia de Género, que este año se enfocaron en adolescentes, afirma que observan que “cada vez hay más adolescentes que ven todo normal, no saben tener un límite decir ‘te quiero mucho, pero tú no me vas a controlar’, ‘te quiero mucho, pero tengo mi vida también’ esas son las frases que nos gustaría enseñarles a los jóvenes y así erradicar la lacra de la violencia de género“.

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