Jueves, 17 Agosto, 2017

            

Un estudio detecta aumento del riesgo de ataques al corazón con analgésicos comunes en el uso rutinario

El trabajo encontró que tomar cualquier dosis de antiinflamatorios no esteroideos durante una semana, un mes o más, se asocia con un mayor riesgo de ataque cardíaco

Imagen ilustrativa de pastillas | Archivo GD
e.P


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Las personas que usan fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) comúnmente recetados para tratar el dolor y la inflamación podrían tener más riesgo de sufrir un ataque al corazón en la primera semana de uso y, especialmente, durante el primer mes de tomar dosis altas de estos medicamentos, sugiere un estudio publicado en ‘BMJ’ esta semana.

Por ello, los autores piden a los médicos y pacientes que sopesen los riesgos y beneficios del ibuprofeno, diclofenaco, celecoxib y naproxeno. Estudios previos sugirieron que tanto los AINEs tradicionales como los AINE selectivos de la COX 2 podrían elevar el riesgo de infarto agudo de miocardio (ataque cardiaco), pero el momento del riesgo, el efecto de la dosis, la duración del tratamiento y los riesgos comparativos entre los AINE no se entendieron bien.

Un equipo internacional de investigadores liderado por Michèle Bally, del Centro de Investigación del Hospital de la Universidad de Montreal (CRCHUM, por sus siglas en inglés, en Canadá, que cuando se hizo el estudio era estudiante de doctorado en epidemiología en la Universidad de McGill en Canadá, se propuso caracterizar los riesgos de ataque al corazón asociados con el uso de AINEs orales bajo circunstancias de la vida real.

Para su estudio, los investigadores llevaron a cabo una revisión sistemática y un metanálisis de estudios relevantes de diversas bases de datos de salud, incluyendo de Canadá, Finlandia y Reino Unido. Colectivamente, analizaron los resultados en 446.763 personas, de las cuales 61.460 sufrieron un ataque al corazón.

Los AINEs de interés para los investigadores fueron celecoxib, los tres principales AINEs tradicionales (diclofenaco, ibuprofeno y naproxeno) y rofecoxib. Los investigadores presentaron sus resultados como probabilidades de tener un ataque al corazón y examinaron varios escenarios que correspondían a cómo la gente podría usar estos fármacos de forma rutinaria.

ENTRE UN 20 Y UN 50 POR CIENTO MÁS DE RIESGO

El estudio encontró que tomar cualquier dosis de AINE durante una semana, un mes o más de un mes se asocia con un mayor riesgo de ataque cardiaco. El naproxeno se vinculó con el mismo riesgo de ataque al corazón que el documentado para otros AINE. Con celecoxib, el riesgo fue menor que para rofecoxib (Vioxx) y fue comparable al de los AINE tradicionales.

En general, el aumento del riesgo de un ataque al corazón es de alrededor del 20 al 50 por ciento si se utilizan AINE en comparación con el no uso de estos medicamentos. Para poner esto en perspectiva, como resultado de este aumento, el riesgo de ataque al corazón debido a los AINE es en promedio alrededor del 1 por ciento anual. El tipo de análisis que los científicos usaron les permitió concluir con más del 90 por ciento de probabilidad de que todos los AINE analizados estuvieran relacionados con un mayor riesgo de ataque cardiaco.

Otros análisis sugirieron que el riesgo de ataque cardiaco vinculado con el uso de AINE fue mayor con dosis más altas y durante el primer mes de uso. Con una mayor duración del tratamiento, el riesgo no parecía seguir subiendo, pero los investigadores advierten que no evaluaron los ataques cardiacos repetidos de tal manera que sigue siendo prudente el uso de AINE durante el menor tiempo posible.

Se trata de un estudio observacional basado en la prescripción o dispensación de fármacos y no todos los factores potencialmente influyentes podrían haber sido tenidos en cuenta. Aunque esto significa que no se pueden hacer conclusiones sobre causa y efecto, los autores creen que su evaluación fue la más grande de su tipo y que su origen en el mundo real ayudó a asegurar que los hallazgos eran ampliamente generalizables.

Los autores concluyen: “Dado que el inicio del riesgo de infarto agudo de miocardio ocurrió en la primera semana y apareció como mayor en el primer mes de tratamiento con dosis más altas, los prescriptores deben considerar el balance de los riesgos y beneficios de los AINE antes de recetar el tratamiento”.

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