Viernes, 15 Diciembre, 2017

            

Riesgos del rejuvenecimiento facial con láser

Los problemas que se podían presentar se derivaban del incumplimiento de las indicaciones del postoperatorio ya que no se seguía en la mayoría de los casos la convalecencia de 15 días en casa



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El láser de Co2 se ha convertido en el primer arma eficaz para el rejuvenecimiento facial. En sus inicios la técnica empleaba el láser en toda su potencia sobre la piel del rostro pero en la actualidad es más común el uso de láseres fraccionados que aplicados a zonas milimétricas de la piel disminuyen el riesgo de complicaciones.

LASER Y REJUVENECIMIENTO FACIAL

EL LASER CONSISTE EN UNA ENERGIA LUMINOSA
Según explica a Infosalus la doctora María Teresa Gutiérrez, miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), el láser consiste en una energía luminosa que en distintas ondas de luz es absorbida por una diana específica. El láser de Co2 tiene como diana el agua, el 90% de la epidermis está constituida por células de la piel compuestas principalmente por agua que se evapora al recibir el láser y que sólo deja tras de sí las membranas celulares que luego se retiran.

Con el láser de Co2 en varias pasadas del láser se retiraba la epidermis y se quedaba la capa basal que está sobre la dermis y que es la encargada de regenerar la epidermis y que va a dar lugar a una nueva epidermis rejuvenecida y una piel facial radiante y clara. Además, el calor transmitido por el láser a la dermis contribuye a la formación de nuevas fibras de colágeno.

10 A 15 DÍAS PARA REGENERAR LA EPIDERMIS
“Si la técnica está bien empleada el resultado es fantástico pero supone que la epidermis tarda de 10 a 15 días en regenerarse y las pacientes deben permanecer en casa, después la piel se mantiene unos días más un poco roja, algo que con maquillaje se puede disimular, y hay que aplicar una protección solar muy buena para evitar la hiperpigmentación postinflamatoria”, explica la doctora Gutiérrez, profesora titular de Dermatología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada.

RIESGOS ASOCIADOS AL LÁSER DE CO2

Los problemas que se podían presentar se derivaban del incumplimiento de las indicaciones del postoperatorio ya que no se seguía en la mayoría de los casos la convalecencia de 15 días en casa ya fuera por no postergar las actividades laborales o sociales.

Esta falta de las condiciones ideales del postoperatorio puede tener como consecuencia el desarrollo de infecciones en la piel del rostro y daños en la capa basal con las consiguientes cicatrices residuales. Además también podían presentarse hiperpigmentaciones postinflamatorias que son difíciles de tratar y que tardan mucho en solucionarse.

Si la técnica no se ha realizado de forma adecuado por falta de especialización de quien la aplica se pueden producir daños en la capa basal que originen grandes cicatrices hipertróficas que se pueden mejorar con tratamiento pero no se eliminan.

Las zonas más delicadas son las de la piel que rodea los ojos dado que es más fina y hay que realizar pocas pasadas con el láser y superficiales y dejar para otro tipo de tratamientos las arrugas de expresión o patas de gallo.

UNA ALTERNATIVA MÁS SEGURA PERO MENOS EFICAZ

Aunque el láser de Co2 aún se emplea, éste ha dado paso a los láseres de Co2 fraccionados que emplean la misma energía láser pero éste sale por zonas milimétricas y al llegar a la piel la eliminación de la epidermis también se realiza por zonas milimétricas y en varias sesiones.

“La cara también puede ponerse algo roja e inflamada pero no hay herida. Los cuidados por el sol se mantienen pero la mujer se puede incorporar al trabajo de forma inmediata”, apunta Gutiérrez.

EN CADA SESIÓN SE ACTÚA SOBRE UN 20% DE LA EPIDERMIS
En cada sesión se actúa sobre un 20% de la epidermis, lo que lleva a que el tratamiento completo se realice en unas 4 sesiones en intervalos de un mes entre ellas. Se trata de una renovación total de la piel de una forma más cómoda y sin efectos secundarios posibles aunque los resultados no son los mismos.

Los pacientes prefieren sacrificar parte de estos resultados completos del láser de Co2 por una mayor comodidad y menos riesgo de complicaciones postoperatorias. El tratamiento se hace en una sola pasada por sesión y no en varias pasadas como sucede en el láser con Co2 que supone una mayor profundización en la actuación sobre el rostro.

La técnica puede también dar lugar a efectos secundarios no deseados si se realiza en pieles no adecuadas para el tratamiento o bien si no se indica bien al paciente sobre los cuidados posteriores a la intervención, pero estas situaciones son mucho menos graves que las que pudiera ocasionar el láser de Co2.

PIELES MÁS ADECUADAS Y CUÁNDO NO REALIZAR EL TRATAMIENTO

El fototipo 3, el tipo de piel que se puede poner roja tras tomar el sol pero que luego toma un dorado bonito, es la piel que puede mostrar los mejores resultados en el rejuvenecimiento facial. Las pieles más claras del fototipo 2 también pueden beneficiarse pero son más sensibles y pueden presentar enrojecimiento mucho más tiempo.

En el caso de las pieles del fototipo 4 que se broncean rápido, hay que preparar un tratamiento despigmentante inicial y emplear mucha más protección solar. En el caso de las pieles reactivas es necesario hacer una historia clínica muy cuidadosa ya que pueden presentar más problemas postoperatorios.

La dermatóloga concluye que se desaconseja pasar por un rejuvenecimiento facial con láser en verano debido a que existe mucho sol, durante el embarazo y si en la historia clínica existen dermatosis fotosensibles, cicatrices queloideas o se toman determinados medicamentos como algunos fármacos para el acné o productos tópicos para el rejuvenecimiento.

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