Martes, 28 Marzo, 2017

La exposición durante el embarazo a la contaminación perjudica al bebé

Neumólogos reclaman medidas para cumplir los criterios de calidad del aire

Foto: Archivo
E.P


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El peso del bebé al nacer puede disminuir a causa de la exposición a la contaminación por tráfico en la etapa prenatal, “con las consiguientes implicaciones sobre el desarrollo pulmonar”, advierte Mireia Gascón investigadora del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL) de Barcelona y del CIBER de Epidemiología y Salud Pública.

“La contaminación del aire tiene un impacto muy preocupante en niños. La exposición durante el embarazo a dichos contaminantes aumenta el riesgo de padecer infecciones de las vías respiratorias inferiores y otitis a la edad de un año”, afirma la doctora, quien ha publicado un editorial en este sentido – junto con su compañero del CREAL, el doctor Jordi Sunyer – en la revista ‘Archivos de Bronconeumología’ de Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

Anualmente, los contaminantes presentes en el aire, como el material particulado, el ozono, el dióxido de nitrógeno o el dióxido de azufre causan 3,7 millones de muertes prematuras en todo el mundo. Estas cifras convierten la contaminación del aire en la primera causa ambiental de muerte y enfermedad, y en la novena causa absoluta por delante del colesterol o la falta de ejercicio físico.

A pesar de estos datos, la Comisión Europea ha decidido que los vehículos diesel puedan doblar sus emisiones contaminantes hasta 2019 y más allá de ese plazo, la flexibilidad se limite al 50 por ciento. Una posición liderada por Reino Unido y Alemania, y apoyada por otros países con industrias del automóvil como Italia, Francia, España y Suecia.

Por este motivo, neumólogos y profesionales de la salud respiratoria, en general, instan a las autoridades competentes a que reconsideren la decisión de aumentar los niveles permitidos de contaminación del aire. Asimismo, “exigimos a las respectivas autoridades locales que implementen las medidas adecuadas para que se cumplan criterios de calidad del aire que ayuden a proteger la salud”, añade la doctora Carmen Diego, coordinadora del Área de Medio Ambiente de SEPAR.

En su opinión, “la mejora de la calidad del aire debería estar en las agendas políticas de todos los países”. Como profesionales de la salud y como Sociedad científica debemos asegurar una mejor calidad de vida a todos nuestros conciudadanos, especialmente a los niños y niñas, ya que son la población más sensible a la exposición a estos contaminantes ambientales”, añade.

LOS NIÑOS, GRANDES AFECTADOS

La contaminación ambiental tiene un gran impacto en la salud respiratoria de los niños y en el correcto desarrollo de sus pulmones. A nivel mundial las infecciones respiratorias agudas representan el 20 por ciento de las muertes anuales en niños menores de 5 años, siendo el porcentaje mayor en los países en desarrollo donde los niveles de contaminación del aire son mucho mayores que en Europa.

En los últimos años varios estudios han confirmado que una exposición alta a los contaminantes presentes en el aire aumenta el riesgo de padecer accidentes cerebrovasculares, cardiopatías, cáncer de pulmón y enfermedades respiratorias crónicas y agudas, como el asma.

“Todos los resultados recogidos hasta el momento demuestran el alto impacto de la contaminación del aire sobre la salud respiratoria. Un impacto que no debería pasar desapercibido ya que puede tener importantes consecuencias en nuestra sociedad a corto y largo plazo”, explica la doctora Diego.

Es por ello, reitera, “que necesitamos el apoyo de las autoridades competentes para iniciar las acciones necesarias con el fin de proteger la salud respiratoria de las generaciones futuras”.

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