Jueves, 24 Agosto, 2017

            

La Alpujarra suma a su oferta turística y cultural los diecisiete espacios lorquianos de Lanjarón

La organización del Centenario de Lorca en Lanjarón – La Alpujarra ha puesto en valor los diecisiete espacios relacionados con el poeta como reclamo turístico y cultural

Imagen durante la presentación | Gabinete
Gabinete


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Con motivo de la celebración del Centenario de Lorca en Lanjarón – La Alpujarra, la asociación de mujeres “Escalera de Color” del municipio malagueño de Sierra de Yeguas ha visitado en Lanjarón el patrimonio material relacionado con Federico García Lorca, que suma diecisiete espacios lorquianos. La actividad ha estado coordinada por la asociación cultural poeta Juan Gutiérrez Padial y la Mancomunidad de Municipios de la Alpujarra Granadina.

En Lanjarón se pueden visitar catorce pilares –fuentes de agua potable- con motivos lorquianos, además de tres espacios muy significativos de la presencia del poeta en el municipio alpujarreño, como son la ermita de San Sebastián, el Hotel España que recientemente restauró la habitación de Lorca y el Balneario de Lanjarón, donde acompañaba a su madre en sus tratamientos.

Junto a los numerosos participantes, al acto han asistido el vicepresidente primero de la Mancomunidad, delegado de Turismo y Cultura, Raúl Ruiz, la concejala de igualdad y bienestar social de Sierra de Yeguas, María Oliva, el presidente de la asociación cultural Poeta Juan Gutiérrez Padial, Fernando Rubio y la presidenta de  la asociación de mujeres “Escalera de Color”, María Dolores Pérez.

El vicepresidente de la Mancomunidad ha explicado que “la Alpujarra suma a su oferta turística y cultural diecisiete espacios lorquianos en Lanjarón”. “Estos espacios constituyen una ruta temática a través de la poesía y el agua, elemento que está presente en todos los poemas que podemos leer en los pilares siendo todos parte del patrimonio único y singular de Lanjarón” y ha añadido que “es un honor recibir a visitantes de otras provincias para que conozcan los numerosos atractivos de la “puerta de la Alpujarra”, como Lorca bautizó a Lanjarón”

Por su parte, la concejala de Sierra de Yeguas, María Oliva, ha dicho que “es un honor que la asociación de mujeres de su municipio sea la primera en estrenar este paseo por el patrimonio material lorquiano de Lanjarón, que además emana valores de igualdad, respeto y cultura, uniendo lazos entre Lanjarón y Sierra de Yeguas a través de la participación ciudadana”.

Fernando Rubio, presidente de la asociación cultural de Lanjarón, ha manifestado que “con esta iniciativa, que se enmarca en el Centenario de la primera presencia documentada de Lorca en la Alpujarra, queremos rendir homenaje al poeta y poner en valor los espacios lorquianos de nuestro pueblo, que tantas veces inspiró a Lorca y en el que su familia pasó numerosos veranos, siendo un lugar clave en su vida”.

Finalmente, la presidenta de la asociación de mujeres “Escalera de Color” ha subrayado “la acogida de la asociación cultural y la mancomunidad, que a través de poemas, música y patrimonio nos han mostrado este maravilloso pueblo que todos deben conocer”.

Tres espacios simbólicos de la presencia testimonial de Lorca en Lanjarón

La presencia testimonial de Lorca en Lanjarón alcanza de 1917 hasta 1934, principalmente en las temporadas veraniegas. En esas estancias, Federico escribió poemas, dibujó, se relacionó con gentes del pueblo de las que captó historias y hechos que luego trasladó a su obra poética y dramática. También desde el pueblo mantuvo correspondencia con personalidades y amigos.

Lorca se alojó en el Hotel España, en la mayoría de las ocasiones en las habitaciones 207 y 207B formada por dos habitaciones y una gran terraza desde donde se divisaba en los días claros hasta la raya azul del mar, un ambiente idílico para inspirarse en algunos de los romanceros gitanos. Por las noches había baile y Federico amenizaba la velada tocando el piano. En el hotel el visitante puede visitar las habitaciones de Lorca y conocer la correspondencia de Lorca con amigos como Sebastián Guash, Antonio de Luna García o Ana Dalí.

Todas las mañanas acompañaba a su madre al Balneario de Lanjarón, en el que aprovechaba para conversar con los agüistas.

Además, Federico realizará al menos tres dibujos de San Sebastián, pues visitó la ermita del santo patrón junto a su amigo el “cojo Rosillo” mientras este pintaba la ermita durante el verano de 1927.

Catorce Pilares para homenajear al Poeta

Lanjarón cuenta con catorce pilares que homenajean a Federico. Catorce  testimonios de sus textos, presencias. Canciones repartidas por las placetas y los rincones del pueblo.

Comenzamos por la fuente de las Adelfas, construida en los años 60 a la entrada del municipio, donde el visitante puede encontrar el poema “Mañana” que Federico García Lorca escribiera a sus veinte años. Llama la atención que se haya omitido el nombre del autor. Se hizo así, qué duda cabe, por razones de censura del régimen, pues durante el franquismo hablar de Lorca o leer a Lorca era tema tabú. No obstante, y a pesar de la opresión del régimen, el pueblo de Lanjarón rindió al poeta su homenaje particular, exhibiendo en la fuente de entrada al pueblo, a modo de saludo,  dos versos lorquianos, aunque tuviera que ser en el anonimato.

Años después, entre 1992 y 1993, a instancias del entonces acalde José Antonio Ramos Muñoz, la Escuela Taller de Lanjarón hizo un diseño de fuente con ladrillo rojo visto y azulejos de Fajalauza, que se utilizó para reformar todas las fuente (pilares) del pueblo. En el frontal de azulejos, cada pilar tiene un poema de Federico, siempre alusivo al tema del agua. Y esta vez, por supuesto, dejando bien patente el nombre del autor.

Algunos de los pilares de esta época son el Pilar de Santa Ana con el poema “Serenata Lolita”, el Pilar de la Virgen del Pilar con el poema “Ciprés”; el Pilar de calle san Antonio. Con el poema “Manantial”; el Pilar de la Plaza de la Constitución con el poema “Romance sonámbulo”; el Pilar del Señor de la Expiración con el poema “Mi niña se fue a la mar”; el Pilar del puente del río con el poema “El niño mudo”; el Pilar del Salaillo con el Poema ”primera página”; el Pilar de “las calenturas” con el poema “Variación”.

Entre los años 2007 y 2013, los alcaldes José Rubio Alonso , Mariano Ruiz Rodríguez  y Eric Escobedo Jiménez, utilizando un modelo similar, siguieron recordando la obra del poeta en nuevos pilares como el Pilar de Las Cruces con el poema: “Balada de la placeta”; el  Pilar de la oficina de turismo con el poema: “Manantial”; el Pilar Barrio de la Paz con los poemas “San Miguel” y “Sobre el monte pelado”; o el pilar de la capilla con el poema “Manantial” o el Pilar de la calle del Caño con el poema “Balada de la placeta”.

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