Domingo, 22 enero, 2017

España tiene un 8% de sus hábitat marinos protegidos y espera nuevos avances antes de 2024

El subdirector de la Fundación Biodiversidad y responsable del proyecto Life+ Indemares, Íñigo Torres, asegura que se trata de un avance "absolutamente espectacular"



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El subdirector de la Fundación Biodiversidad y responsable del proyecto Life+ Indemares, Íñigo Torres, ha destacado el avance “absolutamente espectacular” alcanzado en la protección de áreas marinas en España y confía en que en los próximos ocho años se podrá llegar hasta el 10 por ciento de zonas protegidas, frente al 8 por ciento actual.

Así, en una entrevista con Europa Press, ha señalado que para alcanzar este objetivo es preciso seguir investigando y ha indicado que, en la actualidad España está preparando, a través de la Fundación Biodiversidad, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y el Instituto Español de Oceanografía (IEO) una nueva fase de investigación marina y para gestionar las 98 zonas marinas que son competencia del Estado.

Además, ha anunciado que se pedirá financiación a la Comisión Europea para desarrollar esta investigación dirigida a establecer qué áreas marinas se deben proteger durante los próximos 8 años.

En todo caso, a su juicio, lo conseguido por España en esta materia en los últimos años es “absolutamente espectacular” ya que se ha pasado de menos del 1 por ciento de zonas marinas protegidas a un 8 por ciento. “Es un reto logrado con el esfuerzo de más de 300 investigadores, seis organizaciones conservacionistas, el IEO y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente”, ha valorado.

Estas ONG son Oceana, SEO/BirdLife, WWF, la Sociedad para la Conservación de los cetáceos, CENMA y Hábitat, que han trabajado con el resto y con 15 millones de cofinanciación con la Unión Europea.

El resultado, según Torres, logrado “gracias al consenso” ha sido la declaración de 49 zonas ZEPA de la Red Natura 2000, de la que ha subrayado que es la red de conservación “más importante del mundo tanto por superficie, como por número y la generación de red” y que supone la primera vez que se busca la protección de hábitats combinándolo con el desarrollo sostenible.

Torres ha subrayado que el primer paso es investigar zonas nuevas, pero sobre todo, gestionar las que ya están declaradas “de forma innovadora” en la que se pueda analizar la evolución de los ecosistemas, los impactos, las acciones de conservación y las medidas de segumiento y de nuevas tecnologías.

Por otro lado, ha admitido que “lo más difícil” de todo este proceso ha sido cerrar las investigaciones ya que los expertos observaban que se podría haber seguido investigando durante años y años, pero había que concluirlas para poder presentarlas para su declaración. En segundo lugar, apunta que es de una gran dificultad demostrar como mantener la biodiversidad y, al tiempo, garantizar el desarrollo de las comunidades locales a largo plazo.

REGULAR PARA PRESERVAR EL FUTURO

“Con el tiempo, nos damos cuenta de que donde se han encontrado estos valores es porque ya se realizaba una gestión algo sostenible pero ahora las actividades se regularán mejor, aunque la intención es que se mantengan”, ha defendido.

Torres ha explicado que el Proyecto Life+ Indemares ha “tocado” todos los mares y zonas geográficas de España, de modo que se han declarado ya dos zonas en la Macaronesia, tres en el Atlántico y cinco en el Mediterráneo y con la declaración de zonas ZEPA “también” se han tocado todas las zonas.

En todo caso, ha insistido en que no es cuestión geográfica sino de tipología de hábitat, por lo que se han protegido arrecifes, bancos de arena, praderas de posidonia y las chimeneas de metano, entre otras.

BANCO DE LA CONCEPCIÓN EN LANZAROTE

Entre estos espacios, se ha referido al Banco de la Concepción, situado a 75 kilómetros al noreste de Lanzarote al que ha calificado como “un pequeño oasis en una zona muy rodeada y con menor biodiversidad”, ya que se trata de una montaña submarina de origen volcánico que va desde los 2.700 metros de profundidad hasta 150 metros bajo la superficie.

Este ‘banco’ no se había estudiado hasta ahora, pero de momento, según ha apuntado, ya se han catalogado 500 especies distintas. “No es mucho respecto a otras zonas, pero partíamos de un nivel de conocimiento muy bajo”, ha añadido, al tiempo que ha precisado que entre estas destacan nueve especies de cetáceos de las 30 que habitan en Canarias y que la zona es un lugar de especial importancia para las aves (ZEPA), ya que tiene especies “singulares” de la fauna española.

En concreto, ha citado especies como el Petrel de Bulwer (Bulweria bulwerii); Pardela cenicienta (Calonectris diomedea); Paíño de Madeira (Oceanodroma castro); Paíño Pechialbo (Pelagodroma marina) y ha añadido que entre los descubrimientos en la zona destaca, por su interés científico, una nueva especie para la ciencia del género Isozoanthus, que parasita a la gorgonia Candidella imbricata, que por el momento sólo se ha encontrado en esta zona.

Además, los técnicos han comprobado que en la zona hay una gran variedad de comunidades. En concreto, entre las 13 comunidades distintas identificadas, 9 están englobadas en la categoría de arrecifes.

Torres han indicado que debido a la distancia del banco de la Concepción respecto a Canarias, la zona está prácticamente restringida al tráfico marítimo y a la pesca no vinculada al fondo, principalmente para la captura del pez espada (Xiphias gladius) y pequeños pelágicos, por lo que no se han detectado severas alteraciones de los ecosistemas.

Sobre la declaración del Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) declarado también en Lanzarote –distinto al Banco de la Concepción–    el subdirector de la Fundación Biodiversidad ha defendido que “todo” lo declarado área protegida hasta la fecha es fruto, primero de “mucho conocimiento científico” y ha añadido que, respecto a lo que falta por declarar queda por desarrollar la fase de participación pública.

ESPONJAS CARNÍVORAS EN ALMERÍA

Por otro lado, se ha referido a las esponjas carnívoras (Asbestopluma hipogea) halladas en la zona de El Seco de los Olivos o Banco de Chella, a unas 10 millas de la costa de Almería, un área de 2.829 kilómetros cuadrados propuesto como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC).

Para el subdirector de la fundación, este hábitat es un “punto caliente de biodiversidad que constituye además un importante corredor de migración, así como una zona de alimentación para varias especies de grandes pelágicos, como atunes, tiburones, tortugas, ballenas y delfines, por lo es un enclave relevante para la conservación de la biodiversidad”.

La zona se caracteriza por la “gran productividad” de sus aguas y por contener una “gran diversidad” de especies y hábitats marinos. Debido a la influencia de masas de agua procedentes del Atlántico y del Mediterráneo, a la compleja morfología del fondo marino y a las condiciones meteorológicas del estrecho de Gibraltar, se produce en la zona costera y en el entorno de los montes submarinos el afloramiento de masas de aguas profundas, frías y ricas en nutrientes.

A la zona llegan ballenas, delfines, tortugas y aves marinas y otros depredadores como los tiburones. En la zona puede encontrarse desde tiburón cebra, que está en peligro crítico de extinción, hasta más de 600 especies de diferentes grupos, como moluscos, gusanos, poliquetos, corales, peces y erizos. Además se han identificado hasta el momento más de 30 especies de aves marinas, 12 de cetáceos y 4 de tortugas marinas.

Por otro lado, también ha destacado las praderas de Posidonia oceánica en zonas someras, jardines de gorgonias, campos de esponjas, bosques de corales negros, que llegan a superar los 4.000 años de vida, corales bambú, paredes con ostras gigantes y corales blancos de aguas frías de las especies Lophelia pertusa y Madrepora oculata tapizan estos fondos marinos y las amenazas que enfrenta debido a las capturas accidentales, los contaminantes y el tráfico marítimo.