Visita al Buesa con la presión de la zona baja de la tabla

Los rojinegros se miden a Baskonia en busca de una victoria que aplaque los triunfos de Betis, Manresa y Zaragoza de esta jornada

Coviran Granada Baskonia
Petit Niang durante el encuentro disputado ante Baskonia en el Palacio | Foto: Antonio L. Juárez
Ainoa Morano
0

Se acabó la espera para los aficionados rojinegros. El Covirán Granada vuelve a la acción este domingo ante un rival, cuanto menos, indeseado. Baskonia será el primer muro que los granadinos tratarán de derribar en un mes de marzo muy complicado. Con cuatro rivales de competición europea a la vista, los de Pablo Pin deberán sacar a relucir su mejor baloncesto para seguir dando pasos en su camino hacia la permanencia.

El plantel rojinegro llega a esta cita tras dos semanas de descanso y todos sus efectivos intactos, a excepción de las ya conocidas bajas de Dejan Todorovic y Cristiano Felicio. Las Ventanas FIBA suelen ser un auténtico quebradero de cabeza para los entrenadores. Por un lado, porque pierden efectivos en una semana perfecta para seguir trabajando y mejorando aspectos del juego de cara al regreso de la competición. Por otro, porque los partidos extra siempre entrañan un elevado riesgo de lesión. Pablo Pin tuvo la "mala suerte" de perder a dos de sus recientes fichajes, pero por suerte, la moneda salió por el lado de la cara y tanto Caicedo como Ndoye han regresado en perfectas condiciones.

El canterano blaugrana no pudo debutar con 'La Familia', aunque sí que "entrenó bastante y ha sido una buena experiencia para él. Es un jugador que no tenía minutos en su equipo y ahora está haciendo un gran trabajo. Él tiene que ver la situación con esa perspectiva. Juan Núñez en su primera ventana no jugó y ahora sí tiene minutos", explicó el técnico granadino en rueda de prensa. El caso de Ndoye es aun más positivo. Sus encuentros con Senegal han servido para que el pívot rojinegro continúe recuperando su condición física. "Ndoye llegó el miércoles después de tener una cancelación de vuelo por una tormenta de arena y aun así no llegó excesivamente cansado. Lo hemos visto bien y esperamos que esto sea un punto de inflexión y que sea capaz de jugar con la continuidad que puede dar porque es buen jugador".

Con las piernas más descansadas y con las últimas incorporaciones a punto, el Covirán Granada visitará a un Baskonia que atraviesa un momento algo complejo. Los de Peñarroya viven dos vidas totalmente distintas. En la ACB siguen de dulce al mantenerse como terceros clasificados con 16 victorias y cuatro derrotas. Además, acumulan ocho victorias consecutivas como locales. El pabellón vitoriano es un auténtico fortín. Sin embargo, en Euroliga la situación es radicalmente opuesta. Las siete derrotas en los últimos nueve partidos colocaban a Baskonia en una posición de peligro, al borde del abismo que corta la entrada a los Playoffs. Los vascos reaccionaron el pasado viernes ante Valencia Basket con su victoria por 114 a 75 y mantenerse vivos en la pelea por los primeros ocho puestos de la tabla.

En este panorama, Covirán Granada tratará de dar la sorpresa y rascar un victoria que los distancie aun más de los puestos de descenso. Para ello, las claves están más claras que nunca. No será un partido en el que buscar anotar más que el rival, será un partido en el importará más minimizar los errores para tener opciones. La continuidad o más bien las desconexiones es el gran reto de Covirán Granada esta temporada. Los rojinegros son capaces de hacer muy buenos minutos en pista, de plantar cara a rivales como Real Madrid o Barcelona, pero llega un momento en todos los encuentros en los que la luz se apaga y comienza el caos. Esto ocurrió en Bilbao. Unos pocos minutos de ausencia en el segundo cuarto y la desconexión total del último periodo llevaron a los rojinegros a una nueva derrota. Los de Pablo Pin necesitan 40 minutos de concentración, de buen baloncesto, solo así tendrán opciones.

El siguiente paso será, como ya es habitual, el rebote y las pérdidas. En el partido en Miribilla, los granadinos cumplieron con las órdenes de Pablo Pin, "reducir las pérdidas a 12-15". Misión cumplida, solo 12 pérdidas. Sin embargo, el no controlar el partido en momentos concretos los llevó a la misma casilla de jornadas anteriores, la derrota. Mantener esa cifra de balones perdidos será vital para poder competir, en especial, teniendo en cuenta que Baskonia es el quinto equipo que más recuperaciones realiza por partido con una media de casi diez.

Manteniendo el control del balón, la concentración y minimizando los errores, el siguiente paso será reducir los porcentajes de tiros de tres del plantel vasco. Los de Peñarroya lideran la clasificación en lo que a tiros desde la línea exterior anotados se refiere con una media de 12,3 por encuentro y en cuanto a la efectividad con un 42% de acierto. Si la muñeca de los locales se calienta, las opciones se reducen, por lo que Covirán Granada deberá hacer un esfuerzo titánico en defensa.

El partido en el Buesa Aresa tendrá un hándicap añadido para los de Pablo Pin. Jugar el último encuentro de la jornada tiene estas cosas, que ya sabes lo que han hecho tus rivales directos. Betis firmó una victoria vital ante Río Bregan tras tres prórrogas por 114 a 115 en el Pazo, Manresa venció a Fuenlabrada y Zaragoza dio su segundo campanazo de la temporada al derrotar al Barcelona en el Príncipe Felipe. Unos resultados que obligan a Covirán Granada a no despistarse ni un solo segundo, pues de momento, el único descolgado es Fuenlabrada. Ahora más que nunca, cada partido es una gran final.