Miki Espuma: "Me gustó la idea de usar una partitura donde lo profano y lo terráqueo tenían más importancia que lo divino"

La Fura dels Baus vuelve a Granada el viernes 19 con una reinterpretación, fiel a su estilo innovador, de la 'Cantata de los campesinos' de Bach

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Imágenes de una interpretación de 'Free Bach 212' de La Fura dels Baus | Gabinete
Ángela Gómez
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Granada tiene la oportunidad de volver a asistir a uno de los espectáculos que no suele dejar indiferente a quien acude a verlo y se deja transportar con la mente abierta a otra dimensión.

El transgresor grupo catalán La Fura dels Baus vuelve a nuestra ciudad para ofrecer una visión especial de la cantata profana 212 de Johann Sebastian Bach (más conocida como la ‘Cantata de los campesinos’), una interpretación libre de esta partitura con la que la compañía está triunfando en su gira por España e Italia. Será el viernes 19 de octubre en el Palacio de Congresos y Exposiciones de la ciudad.

De la mano de la agrupación musical barroca Divina Mysteria, la vena flamenca de Mariola Membrives, la danza y los paisajes sonoros de música electrónica, La Fura vuelve a la ciudad nazarí para contarnos la ‘Cantata de los campesinos” con un “espectáculo crítico, divertido y con un punto ácido”, según define Miki Espuma, director y fundador de la compañía, quien nos atiende pocas horas antes de aterrizar en nuestra ciudad.

La propuesta, una performance musical y de danza, se sostiene sobre los tres temas fundamentales que contiene esta pieza que fue presentada en un castillo en 1742: el amor, la política y la cerveza. Algo que no ha pasado de moda.  “Del siglo XVIII hasta ahora, sí ha habido progresos importantes, pero en lo que se refiere al sentimiento profundo humano, digamos que seguimos siendo igual…”, argumenta Espuma.

La compañía está a punto de cumplir 40 años con ese ímpetu en sus espectáculos de romper la ‘cuarta pared’ y hacer partícipes al público de su magia que viaja entre lo carnal y lo místico; lo natural y lo artificial; entre la grosería y la sofisticación.  Y para soplar velas, tiene en mente darle el empujón final a Épica, su academia de teatro concebida como espacio de aprendizaje multidisciplinario en torno a las artes escénicas.

Free Bach 212 se enmarca dentro del ciclo ‘Heterogénea, ciclo de música y artes escénicas’, la propuesta por la música, la danza y el teatro que realiza para esta temporada la productora granadina Spectae.

'Free Bach 212' de La Fura dels Baus | Gabinete

 

Quedan pocos días para que Granada vuelva a ver una de vuestras performances. La última vez que lo hizo fue con vuestra visión particular de la obra de Manuel de Falla ‘El Amor Brujo’. Esta vez, volvéis a la carga con otro de los grandes compositores de la historia, con Johann Sebastian Bach. ¿Qué se va a encontrar el público esta vez?

El público granadino es un público exento en la Fura dels Baus. Nos han conocido desde los años 80 con prácticamente todas nuestras producciones, por lo tanto creo que será difícil sorprenderlos.  Aunque esta producción ha tenido una actitud muy de crisis, la producción la ha asumido al comento La Fura, se decanta hacia lo modesto, pero con un contenido grandioso.

Traemos una cantata profana de Bach, interpretada por un cuarteto de música barroca, dándole espacio a la música del autor, al flamenco de Mariola Membrives y a momentos de experimentación electrónica, siempre desde un punto de vista de performance musical y de danza.

La mezcla de tres tipos de música con la danza busca conseguir un espectáculo global que, como la misma cantata campesina de Bach, trata sobre temas fundamentales en la vida: el amor, la política y la cerveza. Es un espectáculo crítico, divertido y con un punto ácido. Positivo y con energía.

¿Por qué Bach y su cantata ha sido vuestra fuente de inspiración esta vez?

Esto va por instintos. Cuando algo te gusta o llama tu atención, saltas a hacerlo. Pero también han sido los amigos de la Fura los que nos abren estas posibilidades. Nosotros empezamos a trabajar este proyecto con David Cid, colaborador habitual de vídeo e imagen para la Fura. Él es un gran entendido de Bach y en su casa empezamos a escucharlo hasta que llegó a nuestras manos esta cantata profana, de las pocas que tiene porque suelen ser religiosas o mitológicas. Me gustó la idea de usar una partitura donde lo profano y lo terráqueo tenían más importancia que lo divino.

 

Un momento de 'Free Bach 212' de La Fura dels Baus | Gabinete

 

Amor, política y cerveza. Algo que no pasa de moda a pesar de que esta pieza es de 1742, ¿no?

Absolutamente. No han cambiado tanto las cosas. Del siglo XVIII hasta ahora, sí ha habido progresos importantes, pero en lo que se refiere al sentimiento profundo humano digamos que seguimos siendo igual de tontos. Lo digo en el sentido humano de la palabra. Los errores por mucho que la ciencia evolucione, siguen ahí. Te das cuenta de que los sentimientos y actitud humana varía muy poco en estos dos siglos. Y eso te da una cierta tranquilidad. Somos los mismos aquí, en Turquía y en Japón.  No soy un filósofo, pero puedo decir que el punto de vista de Bach es un punto de vista terriblemente positivo, de alguien que es capaz de hacer melodías tan deliciosas y comunes, agradables de escuchar. A nosotros se nos ha permitido introducir unas variables en esa cantata que son propias.

Barroco, electrónica, flamenco, visión multimedia, poética... ¿cómo se agita la coctelera para tener un espectáculo tan cohesionado como este?

Confío mucho en la suerte. Lo más importante es encontrar una idea para empezar. Aquí ha habido mucha magia. Bach era muy geométrico. Todas sus composiciones están partidas en dos, un recitativo y un aria. Nosotros, al introducir nuestros interludios, también ha quedado matemático. No ha perdido la simetría que tiene la obra, algo que nos ha dado ánimo para continuar. Es una obra de 24 canciones y hemos llegado, con nuestra aportación, a 36, que también es matemático. Te va sonar un poco espiritual, pero es como si Bach nos hubiera dado su consentimiento para seguir adelante.

En los dos años que llevamos haciendo el espectáculo por toda España, creo que el público se lo ha pasado muy bien. Recomiendo esta obra para reír y disfrutar de la música de Bach.