Pilar Cisneros: "Estar donde suceden las cosas es la base fundamental del periodismo"

La copresentadora de 'La Tarde' ha viajado a Granada para conocer el estado del mercado inmobiliario en la ciudad

Pilar Cisneros
Pilar Cisneros, en Granada para conocer la situación inmobiliaria | Foto: E. B. F.
Quique Briz Farran
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Pilar Cisneros es una de las voces vespertinas más reconocidas a nivel nacional. La copresentadora de La Tarde de Cope ha viajado este jueves a Granada dentro de una iniciativa de la emisora para conocer el mercado inmobiliario en todos los puntos de España. GranadaDigital ha tenido la oportunidad de hablar con ella y de escuchar cómo está la ciudad en ese sentido, así como el estado del periodismo, la radio y otros asuntos de actualidad.

Pregunta: ¿En qué consiste la iniciativa de COPE acerca del mercado inmobiliario?

Respuesta: Estamos haciendo acciones en las que todos los comunicadores salimos un día a la vez para conocer un tema que le preocupe a la gente. Entre estos temas, el de la vivienda es fundamental. Ahora mismo, para muchos jóvenes es inasumible comprar una vivienda y tener la posibilidad de independizarse, incluso con un alquiler. Hoy, nos hemos distribuido por toda la geografía española para entrar a fondo cuál es el problema en cada ciudad, no solo en Madrid y Barcelona, sino en el resto de España. Queremos ver si es un mercado que tiene mucho movimiento, y aquí en Granada estoy comprobando que sí.

P: ¿Qué ha podido notar de Granada en ese sentido?

R: Hay mucho movimiento de compraventa y he podido comprobar que, desde luego, Granada no es una ciudad barata. No me sorprende, porque tiene unas características de ciudad mediana muy importantes. Es una cuidad de atracción turística fundamental y con calidad de vida. La vivienda media no tiene un precio barato, y para muchos jóvenes es difícil. También hay un problema con la vivienda nueva, porque hay poco suelo para edificarla en la ciudad. Hay mucha más demanda que oferta, y eso hace que las viviendas sean más caras. Pero lo que más me ha llamado la atención es que es una de las ciudades de España donde más rápidamente se venden los pisos de segunda mano, por lo que hay un negocio inmobiliario muy potente, y que la vivienda nueva es muy cara. He estado con una familia que quiere comprar una y también en un piso compartido de estudiantes. El problema del alquiler, según lo que veo, es que proporcionalmente está subiendo más que el de la compraventa. Y las perspectivas para este año son peores. Cada vez hay menos casas en alquiler y más gente que quiere alquilar, algo generalizado en toda España.

Granada tiene un mercado inmobiliario muy potente

P: Esta iniciativa defiende la idea de desplazarse al lugar donde suceden las cosas. ¿Qué tan importante es eso para el periodismo?

R: Es muy importante. Con internet tenemos acceso a todo, pero te falta la emoción, los detalles y la sorpresa. Si te mueves, casi siempre pasa que te encuentras mucho más de lo que esperabas y mil detalles que no sabías. En esas historias está lo más interesante de lo que encuentras. En esta iniciativa, buscas la historia de las personas, y eso lo encuentras en la calle. Cuando hablas con ellas, empiezan a surgir cosas que no esperabas. Eso es fundamental para una historia original y atractiva. El sonido de estudio está muy bien, pero te aleja de la realidad de la calle. Que se escuche el ruido le da incluso belleza, porque en la radio no hay imagen, y eso lo suples con los sonidos que tienes alrededor. Creo que hay que salir, aunque a veces dé pereza. Porque cuando sales, todo gana más viveza y más emoción. Por eso, soy partidaria de que si un medio tiene la posibilidad de mandar a alguien a contar lo que está pasando, esa es la mejor fórmula. A veces, es una cuestión de si el presupuesto da para eso, pero lo ideal es estar donde suceden las cosas. Eso es la base fundamental del periodismo y no tiene que dejar de serlo por estar en un mundo tan digitalizado.

P: Las actuales tendencias están creando nuevas formas de comunicar y provocan que todo el mundo pueda hacerlo sin necesidad de ser periodista. ¿Corre peligro el periodismo en ese sentido?

R: Hay que alcanzar un equilibro, no queda otra. La radio, el medio que yo conozco, es información, acompañamiento y entretenimiento. Cuando informamos, es nuestra responsabilidad ser rigurosos, contrastar lo que decimos y dar las noticias para que nuestro prestigio como informadores se mantenga. Hay que convivir con estas nuevas formas de hacer, pero el periodismo siempre ha resistido y ha seguido adelante. Creo que no hay que poner etiquetas. Tú vas a hacer bien tu trabajo como periodista, y si es bueno, el público te elegirá a ti para unas cosas y a las nuevas formas de comunicar para otras.

P: ¿Qué futuro le augura al periódico en papel?

R: He trabajado poco en prensa, pero creo que están en una situación muy delicada. Hay gente que lo sigue leyendo y que lo lee de manera distinta que un periódico digital. Pero este mundo es muy cambiante. La tendencia está clara y es que, a lo mejor, el periódico en papel tiene los días contados. Pero yo no me atrevo a decirlo, aunque es lo que parece.

P: En los medios de comunicación, la situación es delicada y estamos viviendo cambios. ¿Qué opina de los nuevos modelos de suscripción en algunos periódicos?

R: Si tú quieres mantener el medio, no basta la publicidad y si quieres mantener un equipo de redacción, tendrás que cobrar una suscripción. Eso sí, tendrás que ofrecer un producto lo suficientemente atractivo para que la gente quiera pagar por él. Estas cosas se instalan en un proceso de años, pero quien decide si funciona o no es la práctica y el paso del tiempo.

P: ¿Cómo está la radio integrando las nuevas tendencias y en qué estado se encuentra?

R: La radio está empezado a integrar los pódcast. Cualquier cadena de radio importante en España lo está haciendo. Yo creo que habrá una convivencia. Los pódcast están ahí y son un recurso estupendo, pues mucha gente joven los escucha. Y para mí, cuando escucho la radio saber que lo que me están contando es en directo, pero creo que eso es algo muy generacional y ahora mismo ha cambiado. A la radio se le ha dado por muerta muchas veces, y es el medio de comunicación que mejor ha aguantado y se ha adaptado a todas las crisis. En la pandemia, por ejemplo, en solo una semana ya teníamos todos en casa un equipo para poder grabar. Al final, funcionábamos con un grupo de Whatsapp y un equipo de casa sin que se notase. La capacidad de adaptación de la radio es muy grande, así que ¿por qué no vamos a conseguir los retos que nos propongamos en el futuro?

P: Según la última oleada del EGM, la cadena COPE es la que más ha crecido, con un 4% más de audiencia respecto al último año. ¿Cuáles son las claves de ese resultado?

R: Tenemos al mejor comunicador de España en la radio, Carlos Herrera. Es un comunicador total: informa, tiene su parte de análisis y maneja muy bien la parte de entretenimiento. Eso atrae muchísimo a la gente porque les gusta lo que hace. Y en el resto de la programación, aparte de tener grandes comunicadores, se está informando bien y se está saliendo mucho a la calle. Además, existe una especie de cohesión de marca. Hay buen rollo, trabajas bien y trabajas a gusto. Yo me paso la vida en la radio y soy muy feliz haciendo mi programa. Se nota cuando disfrutas lo que haces y que la casa te apoya, y eso al final se acaba reflejando. Es un trabajo conjunto de no quedarse atrás, estar a la vanguardia y, sobre todo, saber qué es lo que le preocupa a la gente. Hay proximidad y sintonía con los oyentes.

El sistema de pensiones necesita una reforma brutal

P: Para finalizar, ¿cuáles son los temas que más le inquietan de la actualidad?

R: En general, me preocupa el ruido mediático, que hace que no seamos capaces de ver los problemas que hay de verdad. Eso impide que podamos ir a lo que pasa y poder tratarlo con cierta coherencia. Los medios, a veces, vamos detrás del ruido y eso evita que tratemos cosas que de verdad preocupan a la gente. También me inquieta que lo políticamente correcto lo inunde todo demasiado. Eso quita libertad de pensamiento a la hora de decir las cosas. Otros temas son algunos de los que tratamos aquí, como el de la vivienda, el enorme paro juvenil en España y, en especial, el problema con el sistema de pensiones en un futuro. En poco tiempo, la mayor parte de la población será jubilada y no sabemos si tienen las pensiones garantizadas. El sistema necesita una reforma brutal, pero nadie se atreve a meterle mano. Nadie está intentando solucionar estos problemas tan graves, y esto me preocupa.