Desarticulada una banda criminal que ha perpetrado 51 robos en las provincia de Granada

Han sido detenidas 12 personas y se han realizado seis registros domiciliarios en localidades almerienses | La mayoría de los objetos robados se transportaban inmediatamente a Rumanía

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Material incautado por la Guardia Civil | Fuente: Gabinete
Gabinete
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La Guardia Civil ha concluido la operación 'Corgua' desarticulando una banda criminal muy activa que actuaba en las provincias de Granada, Almería y Málaga, especializada en robos con fuerza en cortijos, casas de campo, casetas de aperos y naves agrícolas. Han sido detenidas doce personas, nueve hombres y tres mujeres de nacionalidad rumana, como presuntos autores de al menos 73 robos con fuerza en las cosas y pertenencia a organización criminal. 48 de ellos han tenidos lugar en la provincia de Granada: ocho en Molvízar, nueve en Benalúa, dos en Zújar, uno en Padul, Jete, Víznar, Almuñécar, seis en La Peza, cuatro en Dólar, dos en Guadix, Cogollos de Guadix y tres en Pinos Genil y Salobreña.

Durante la fase de explotación de esta operación se han realizado seis registros domiciliarios en las localidades almerienses de El Ejido y en la pedanía de Santa María del Águila, en los que se han intervenido cientos de objetos relacionados con los robos investigados: destaca un fusil de asalto kalashnikov inutilizado, y también joyas, relojes, televisores, herramientas eléctricas, maquinaria agrícola, ordenadores, teléfonos móviles, ropa, documentación, etcétera.

La investigación comenzó en octubre de 2017, cuando en la comarca de Guadix se sucedieron en pocos días una serie de robos en cortijos y casas de campo con un mismo modus operandi, robos que por su número generaron alarma social. Se estima que los detenidos perpetraron 40 robos en el último mes; si bien hay numerosos objetos recuperados cuya procedencia se está investigando, por lo que el número de robos puede ser mayor.

MODUS OPERANDI

Tras más de cinco meses de pesquisas, los agentes del Equipo de Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil han descubierto que los detenidos asaltaban cortijos, casas de campo, casetas de aperos y naves agrícolas situados en parajes despoblados, para que el riesgo a ser sorprendidos por un vecino o por una patrulla  fuera mínimo.

Los detenidos se desplazaban en coche cada tarde desde la pedanía de Santa María del Águila del Ejido hasta el lugar elegido para robar. Allí se quedaban habitualmente dos de los detenidos vigilando el cortijo o nave agrícola que iban a robar esa noche; mientras que el conductor del vehículo abandonaba la zona para que no pudieran relacionar después el coche, si alguien lo veía, con el robo. Ya de noche, después de asegurarse que no había nadie ni dentro ni en los alrededores, con una palanqueta forzaban la puerta o una ventana y entraban en las viviendas o en las naves. Cuando habían perpetrado el robo llamaban al conductor para que volviera a recogerlos y a cargar en el vehículo todo lo robado.

Los detenidos les daban salida rápidamente a los objetos robados. La mayoría eran enviados a Rumanía a través de autobuses o furgonetas. El resto los vendían en mercadillos de Almería y, en menor medida, directamente a terceras personas.

ORGANIZACIÓN

Esta banda criminal estaba compuesta por dos cabecillas que inicialmente robaban juntos, pero se pelearon y formaron cada uno su propia banda. El cabecilla es el que escogía donde se robaba y el que llevaba a cabo el robo apoyado por otra persona; mientras que con el conductor del vehículo se quedaba esperando algún familiar del cabecilla hasta que este los avisaba para que pasaran a recogerlos y a cargar los objetos robados.