Martes, 25 Julio, 2017

            

Unos 1.000 comercios granadinos de “toda la vida” podrían echar el cierre con el fin de la moratoria de la LAU

La desaparición de estos establecimientos pondrían en la calle a 3.000 empleados, abultando un problema económico, social y urbanistico



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El final de la moratoria de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) está cada vez más cerca. El próximo día 31 de diciembre expira el plazo por el que esta ley de Mayo de 1985 permitía, especialmente, a los pequeños comercios, mantener sus rentas de alquiler antiguo. Ante esta situación, y la coyuntura económica actual, que imposibilita a la mayoría de los empresarios para poder hacer frente a nuevos pagos de arrendamiento, el viceconsejero de Turismo y Comercio de la Junta de Andalucía, Antonio Jesús Roldán, se reunieron ayer con la directora general de Comercio, María del Carmen Cantero y representantes de la Federación Provincial de Comerciantes, en un encuentro que intentó poner en marcha medidas que puedan paliar esta decisión.

Hay negocios que no podrán asumir esta subida en el precio del alquiler”, explicó Roldán, “el final de la moratoria se planteó en un contexto económico muy diferente al actual, un contexto donde no se había previsto esta crisis económica, y que por lo tanto no reflejaba la realidad”. El final de esta moratoria podría suponer en Granada el cierre de 1.000 comercios “de toda la vida”, que echaría a la calle a 3.000 trabajadores. Estas medidas generarían un problema económico, social y urbanístico. “Se está creando una inseguridad sobre lo que ocurrirá el día 1 de enero”, comentó Roldán. Los datos en Andalucía también son muy graves, existen 30.000 negocios que pueden desaparecer en esta situación, lo que supondría una cifra de 90.000 personas afectadas.

UN “BUQUE INSIGNIA” DE LA CIUDAD

Uno de los negocios granadinos que se podría ver afectado por esta coyuntura económica y legal es la conocida joyería San Eloy, ubicada en la céntrica calle Recogidas de la capital. “Para nosotros sería una situación terrible, porque en primer lugar, se verían afectados los trabajadores contratados por la empresa en ese local. Estaríamos hablando de cinco personas, a las que no les podríamos dar cabida”, explica uno de los propietarios de esta emblemática empresa con más de 60 años de vida, Félix Jiménez, que también ha querido hacer hincapié, en lo que supondría la pérdida de un local tan emblemático para la ciudad, “no solo por el prestigio de sus productos, en este caso relacionados con la joyería, sino por su presencia en la ciudad y su solera”.

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Félix Jiménez, uno de los propietarios de la emblemática Joyería San Eloy de Granada.

Ha recalcado cómo esta situación daña gravemente al pequeño comercio, “nosotros somos especialistas en joyería de alta calidad, al igual que otros comerciantes lo son en otros sectores, con el final de esta moratoria, se pierde una parte muy importante de la economía de la ciudad“. Los propietarios de Joyería San Eloy están a favor de la plataforma que se ha creado de “No al cerrojazo”, asegurando que para poder “invertir en los locales serían necesarios esos 10 años de prórroga nueva que se piden, y que las dos partes lleguen a acuerdos, con una subida razonable y escalonada en el tiempo, y una ayuda para revitalizar los establecimientos”.

De momento, Félix Jiménez asegura que se encuentran en una situación de total incertidumbre, “a día de hoy tan solo nos ha llegado un burofax de la propietaria comunicándonos que el próximo día 1 de enero el local debía dejarse totalmente vacío y diáfano, pero no se sientan con nosotros y ni siquiera sabemos a qué cantidad deberíamos hacer frente”.

“La aplicación de esta ley puede ser un auténtico misil en la línea de flotación del comercio granadino, y en general, del andaluz”, argumentaba el viceconsejero de Turismo, durante la atención previa a los medios de comunicación, exponiendo que “desde la Junta de Andalucía siempre se ha defendido el pequeño comercio  por su proximidad, y el hecho de que conforme la idiosincrasia de la ciudad“. Además. una de las bazas a favor del pequeño comercio que se ha destacado es que genera un empleo estable, en el 80% de los casos, mientra que “si hablamos de las nuevas grandes superficies comerciales que están surgiendo la comparación es muy inferior”.

Desde la Federación Provincial de Comercio se ha enviado una carta a la Ministra de Fomento solicitando una reunión con ella, para poner en marcha algunas medidas que puedan paliar o disminuir esta situación. “Se está planteando una nueva prórroga de 10 años, con la que nosotros estaríamos de acuerdo”, explicó María Castillo, secretaria de la Federación. Prórroga que se uniría a otras acciones como el establecimiento de ayudas adecuadas a las ventas del mercado; la creación de un mecanismo de arbitraje para estabilizar los precios de los arrendamientos; el fomento de actividades comerciales en aquellos locales que puedan quedar vacíos; y el relanzamiento de negocios.

Castillo quisodejar claro que “no queremos ser insolidarios con los propietarios, entendemos su situación, pero creemos que de forma conjunta se puede llegar a una solución beneficiosa para ambas partes”. Aunque también se criticó el papel que están jugando las grandes franquicias en esta situación, “llegan a espacios céntricos de la ciudad, y se convierten en una competencia inasumible para los pequeños comerciantes”.

De momento, aún no se ha llegado a ningún tipo de acuerdo, pero las reuniones se están agilizando en vista de la proximidad de la extinción del plazo de la moratoria.

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