Jueves, 19 enero, 2017

San Fermín: ¿Cuáles son las principales lesiones en festejos taurinos?

Aquí tienes un resumen de los percances más comunes en este tipo de encierros

Cogida en un encierro de San Fermín


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Todos los años, principalmente en los meses de verano cuando se desarrollan la mayoría de las fiestas patronales en España, muere alguien como consecuencia de participar en un festejo taurino popular – aunque varía el número, se estima que entre una y tres personas pueden perder la vida al año-. Además en estas fiestas los heridos graves son habituales, siendo las lesiones por asta de toro y los traumatismos por embestida las patologías más comunes atendidas por los servicios de urgencias.

SAN FERMÍN 2015

EN ESPAÑA SE CELEBRAN 3.000 FESTEJOS TAURINOS MAYORES Y 16.000 MENORES
Para dimensionar el problema, hay que tener en cuenta el número de festejos que se celebran anualmente en España. Aunque seguramente son más, según datos oficiales, hay aproximadamente 10.000 profesionales censados en España, que participan en unos 3.000 festejos mayores, es decir corridas de toros, novilladas (con y sin picadores), rejoneo, toreo cómico y grandes encierros – como el que se está celebrando por San Fermín estos días en Pamplona-; además se desarrollan por toda la geografía nacional unos 16.000 festejos menores, lo que son capeas, el toro embolado, encierros populares, etc.

Teniendo en cuenta estos números, la asistencia sanitaria por patologías provocadas por participar en un festejo taurino “son bastante comunes en los meses de verano”, señala a Europa Press el coordinador de los Servicios de Urgencias del Hospital Nuestra Señora del Prado en Talavera de la Reina, Toledo, y responsable de la secretaria de Relaciones Institucionales de Castilla la Mancha en SEMES, el doctor Ricardo Juarez.

El tipo de festejo determinará el tipo de lesión, así como la primera atención a recibir. No obstante, “el peligro está en todos los lados”, admite, aunque son las cornadas las que ponen en mayor peligro la vida de quien las sufre, y tampoco se puede despreciar un golpe en el torax o una fractura de cuello.

CONTUSIONES Y PISOTONES

Por norma general, el paciente afectado en un festejo taurino normalmente está contusionado, y, en gran medida, los traumatismos suelen estar provocados por el cuerno del toro, por golpes del animal y, en los festejos menores, por pisotones.

Si los golpes son graves, los servicios que atiendan al paciente deberán utilizar el mismo protocolo que con un politraumatizado por accidente de tráfico. “El toro es un animal que multiplica sus 500 kilos – o más, en algunas ocasiones – por una velocidad entre 30 o 35 kilómetros por hora”, explica tratando de hacer una idea de la energía y fuerza que choca contra el accidentado.

Además, “se trata de un animal que posee un cuello muy móvil que utiliza para suspender en el pitón al accidentado y, sobre esa sustentación, el cuerpo gira buscando el centro de gravedad, e incluso, a veces, el toro derrota un par de veces en el aire produciendo siempre dos o tres trayectorias en la cornada”.

A esto hay que añadir, sobre todo en el caso de los festejos menores, los golpes leves y los pisotones con las pezuñas. “La uña de toro tiene la particularidad de que contunde cuando pisa y abre la piel, lo que puede desgarrar órganos internos si pisan el abdomen o el tórax”, advierte.

SAN FERMINES: TIPOS DE CORNADAS

Aunque si hay una lesión estrella es la que se produce por asta de toro, ya que éstas son las más comunes. A la hora de hablar de la gravedad se tienen que tener en cuenta muchos aspectos: el aspecto del asta, la trayectoria, la fuerza del animal y el lugar afectado. Dicen los expertos que, en ocasiones, esta heridas son parecidas a las de guerra o las producidas por un proyectil.

En los festejos mayores y menores, el traumatismo fundamental es el producido por asta de toro. En estos casos, según explica Juarez se observan contusiones, traumatismos cerrados y traumatismos abiertos; siendo común que se produzca lo que los aficionados llaman varetazo, que es un golpe con la parte roma del piton.

LAS CORNADAS DE TORO PUEDEN SER ABIERTAS O CERRADAS
También comunes son las cornadas, que pueden ser abiertas o cerradas: las abiertas puede ser un ‘pitonazo’ o ‘puntazo’, que es cuando solo penetra la piel y el tejido celular subcutáneo sin penetrar el músculo; también puede producirse una cornada más profunda del tejido muscular, lo que se conoce como ‘aponeurosis’; y, existe una cornada especial, que recibe el nombre de cornada cerrada o ‘envainada'”, denominándose así, a las heridas producidas por el asta del toro, en la cual no se lesiona la piel pero puede afectar a órganos importantes.

En los festejos mayores, las cornadas pueden ser variopintas y, por estadística, suelen producirse en miembros inferiores, periné y abdomen. “Aunque puede haber en miembros superiores, tórax o cuello, que pueden ser gravísimas”, afirma.

Mientras que en los festejos populares, las urgencias atienden otro tipo de pacientes, sobre todo traumatismos y cornadas en la cara posterior del cuerpo, sobre todo en los en miembros inferiores y por empalamiento (glúteos, ano y perineo). Esto es debido a que “la gente corre delante del toro o la vaquilla, que por norma general suele ser muy avispados porque ya ha corrido en otros festejos”, advierte.

En cuanto a los traumatismos, hay una gran variedad (cervicales, lumbares, craneoencefalicos, toráx, etc), ya que es común que el corredor termine golpeado. En general, explica, “estos pacientes pueden ser complicados y graves”.

¿CUÁL ES LA ASISTENCIA EN UN PRIMER MOMENTO?

Tanto en los festejos mayores como menores debe haber siempre una atención permanente ante posibles accidentados y heridos, especialmente en San Fermín. En el caso de los festejos menores están asistidas por un médico, enfermera y, en el mejor de los casos, una ambulancia. “Es decir que todo lo que pase en estos festejos acaba en un servicio de urgencias”, explica.

En el caso de los festejos profesionales, el médico recuerda que siempre hay un equipo preparado con enfermería y equipo quirúrgico y, en el peor de los casos, siempre existe proximidad a un centro hospitalario de referencia.

LA CORNADA MÁS GRAVE SUELE PRODUCIRSE EN AQUEL QUE MÁS ARRIESGA
“La cornada más grave suele producirse en aquel que más arriesga”, y dada la cantidad de festejos que hay, este experto aficionado a la tauromaquia se sorprende de los pocos partes de heridos y fallecimientos que se producen al año. “Entre 25 y 30 lesionados graves y entre uno y tres muertos, la mayoría por asta de toro”, advierte.

Para evitar que esto ocurra, recuerda que hay factores que aumentan el riesgo de una cogida en los festejos donde no participan profesionales. Así, influye mucho la hora del festejo, el abuso de alcohol- que provoca que la gente corra riesgos necesarios-, y la falta de preparación para estos eventos.

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