Miércoles, 29 Marzo, 2017

Nestares resta importancia al último informe sobre Lorca y señala el lugar de la fosa en Alfacar

El general, que no conocía la existencia de este último informe, cree que el asunto de la ubicación de la fosa de Lorca es algo "sin resolver", aunque cree que Lorca es "un negocio" y que por eso interesa dónde está enterrado.



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El general Fernando Nestares, hijo del que fuera jefe del frente de Víznar (Granada) en 1936, el capitán José María Nestares, ha restado importancia al informe policial de 1965 sobre la muerte de Federico García Lorca recientemente aparecido y se ha ratificado en que la fosa del poeta se encuentra en Alfacar (Granada), en la zona en la que un equipo de arqueólogos, coordinados por Javier Navarro, ha estado interviniendo hasta hace unos meses.

En declaraciones a Europa Press, Nestares, que tiene 83 años, ha recordado que en 1977 ya visitó el paraje del Peñón del Colorao, en el antiguo campo de instrucción de las tropas de Falange, junto a los supuestos asesinos de Lorca, y que le marcaron allí el lugar de su enterramiento, el mismo que le señaló recientemente a Navarro y a su equipo.

Por eso, Nestares no le da ninguna credibilidad al informe de la Jefatura Superior de Policía de Granada, y que, a su juicio, está escrito por alguien “que está claro que no ha estado en Víznar”. Sin embargo, ha admitido que él sí sabe que se emprendió una investigación policial y no descarta que haya más documentos al respecto “en algún sitio”.

DIPUTACIÓN PIDE EL INFORME

Por otro lado, la Diputación de Granada ha afirmado que va a solicitar al Gobierno de España el informe policial para incorporarlo al archivo de su museo-casa natal, en Fuente Vaqueros (Granada), para que pueda ser así consultado por los investigadores que así lo deseen en estas instalaciones que gestiona el Patronato Cultural Federico García Lorca, dependiente de la institución provincial.

Según este documento, que está lleno de “errores” según los investigadores pero que es importante desde el punto de vista histórico al ser el primero en el que el régimen de Francisco Franco reconoce que el poeta fue “pasado por las armas”, Lorca fue asesinado junto a otra persona de la que no se dan más datos, después de haber “confesado” y estaría enterrado a unos dos kilómetros de ‘Fuente Grande’.

“Fue sacado del Gobierno Civil por fuerzas dependientes del mismo y conducido en un coche al término de Víznar (Granada) y en las inmediaciones del lugar conocido como ‘Fuente Grande’, en unión de otro detenido cuyas circunstancias personales se desconocen, fue pasado por las armas después de haber confesado, según se tiene entendido, siendo enterrado en aquel paraje, muy a flor de tierra, en un barranco situado a unos dos kilómetros a la derecha de dicha ‘Fuente Grande’, en un lugar que se hace muy difícil de localizar”, se indica en el informe.

Está redactado por personal de la 3ª brigada regional de investigación social de la Jefatura Superior de Policía de Granada y se dirige al gobernador civil de esa provincia, y tiene fecha de 9 de julio de 1965.

Para la Policía, Federico García Lorca fue “un masón” que pertenecía a la logia ‘Alhambra’, en la que adoptó, según este informe, el nombre simbólico de Homero. También señala que “estaba tildado de prácticas de homosexualismo, aberración que llegó a ser voxpopuli” pero incide en que “lo cierto es que no hay antecedentes de ningún caso concreto”.

Incluso alude al hecho de que Lorca se encontraba alojado en la casa de la familia Rosales, donde finalmente fue detenido, y hasta señala que el poeta sintió “miedo” en dos registros policiales previos en su propia casa, que en el verano de 1936, como todos los veranos, era la Huerta de San Vicente.

DIFERENTES HIPÓTESIS

Este último informe confirmaría la teoría de uno los investigadores sobre la muerte del poeta, el hispanista francés Claude Couffon, que señaló la ubicación de su fosa en el Barranco de Víznar (Granada), situado exactamente a 1,6 kilómetros de Fuente Grande.

Existen multitud de investigaciones sobre la ubicación de la fosa del poeta. Ian Gibson, en base al testimonio que en su día le ofreció Manolillo ‘El Comunista’, siempre apuntó que Lorca estaría enterrado en el entorno cercano a Fuente Grande, concretamente en el actual parque García Lorca, bajo el monolito que recuerda a las víctimas de la Guerra Civil, junto a un olivo, pero la excavación que se produjo en 2009 hizo desechar esa zona, puesto que concluyó sin el hallazgo de restos óseos o evidencia de fosa alguna.

En su libro ‘El asesinato de García Lorca’ (Editorial Crítica, 1979) Gibson recoge el testimonio de este joven, que supuestamente tenía que trabajar de enterrador en la zona de Alfacar y Víznar, y que el 24 de agosto de 1978 lo llevó al que él decía que era el lugar donde yacía el poeta, junto al maestro republicano Dióscoro Galindo, y los banderilleros anarquistas Francisco Galadí y Joaquín Arcollas. Se trataba de una zona emplazada junto a unos chalets que se acababan de construir, cerca de una plantación de pinos, y bajo un olivo.

También Agustín Penón investigó sobre el asesinato del poeta, y sus indagaciones las recoge el libro ‘Miedo, olvido y fantasía’ (Editorial Comares, 2000). En el capítulo titulado con ‘El lugar que pudo ser’ mantiene que la fosa se ubicaría justo en las cercanías de Fuente Grande, junto a la acequia, donde habría tres enterramientos comunes: “Después de todas estas comprobaciones me siento lo bastante convencido para creer que el cuerpo de Federico García Lorca podría estar en una de estas tres fosas (…). Por lo que considero que cualquier búsqueda de su cuerpo debería comenzar por estas tres fosas”, señala.

OTRAS TEORÍAS

Por otra parte, el periodista Eduardo Molina Fajardo, en su obra ‘Los últimos días de García Lorca’ (Plaza & Janés, 1983), apunta la ubicación de la fosa en el antiguo campo de instrucción de Falange, en la zona del Peñón del Colorao, como también considera más probable el investigador Miguel Caballero, uno de los impulsores de las últimas intervenciones en el paraje en la búsqueda del lugar donde yacen los restos del poeta y autor de ‘Las 13 últimas horas en la vida de García Lorca’ (La Esfera de los Libros, 2011).

Sin embargo, y si se da como válida la ubicación que apunta el último informe aparecido, el investigador que más se acercaría al lugar apuntado sería Claude Couffon, que falleció en 2013, pero que dos años antes, con motivo del aniversario del nacimiento de Lorca, estuvo en Granada para recibir el ‘Pozo de plata’ con el que cada año el ‘5 a las 5’, acto de homenaje al poeta, reconoce a figuras destacadas relacionadas con su vida y obra.

Couffon, que visitó entonces con su mujer el Barranco de Víznar, explicó que allí fue a llegar con una cámara japonesa oculta para fotografiar la zona en la que él consideraba que estaba enterrado el escritor de Fuente Vaqueros. Así lo expone en su libro ‘Granada y García Lorca’, que la editorial Losada publicó en Buenos Aires en 1967, justo dos años después del informe aparecido ahora.

Explica en su libro el hispanista francés cómo se encontró, mientras hacía sus investigaciones, en una taberna del Albaicín conversando con un vecino del barrio. Éste le habló del barranco de Víznar, y de cómo los “verdugos de Nestares”, en alusión a José María Nestares, jefe del frente de Víznar en 1936, fusilaban a sus víctimas.

Couffon señala que el Barranco de Víznar, que está plantado de pinos ahora, no estaba en el año 36 de la misma forma, sino que las fosas eran muy visibles, según le contaron, y que la razón del cambio sólo radicaba en la intención de “disimular el crimen” y que las raíces de los árboles acabaran con cualquier huella de lo que allí pudo ocurrir.

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