Domingo, 22 enero, 2017

La custodia compartida, ¿un capítulo pendiente de la igualdad de género?

Con la mujer plenamente incorporada al mercado laboral y el hombre compartiendo, cada vez más, las responsabilidades del hogar, diferentes asociaciones aseguran que todavía quedan fronteras que superar como la normalización de la custodia compartida, una solución legal que cada vez tiene más adeptos.

Un dibujo simboliza la custodia compartida que defienden numerosas asociaciones | Foto: Archivo


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El romanticismo ha muerto. O eso decían hace algunos años quienes veían con extrañeza que una pareja de enamorados firmara una separación de bienes. Hoy, este documento legal que otorga a cada uno lo suyo en caso de divorcio, es lo más normal a la hora de formalizar cualquier unión. Es el ejemplo que ofrece para explicar su causa Jorge Olivares, padre divorciado y vicepresidente de ‘Granada por la custodia compartida ya’, una asociación que lucha por hacer norma de la excepción: que tras el divorcio, tanto el padre como la madre se hagan cargo de manera igualitaria del cuidado, educación y manutención del menor.

LA SITUACIÓN ACTUAL

La tradición y las convenciones sociales han venido dictando, desde que el divorcio volvió a ser legal en España, que el cuidado de los hijos en caso de separación recaiga en la madre. La fórmula utilizada es ampliamente conocida: la madre y los pequeños permanecen en el hogar familiar y el padre paga una pensión mensual que viene acompañada por dos fines de semana a cargo de los hijos. Y así lo señala la estadística: en el año 2012 se produjeron en la provincia de Granada 1.295 casos de divorcio en los que hubo pequeños involucrados; de esos procesos, la custodia quedó en el 87% de los casos en manos de la madre mientras que se resolvió de manera favorable para el padre en el 4%. La custodia compartida, la fórmula por la que pelea la asociación de Olivares, fue la solución en el 8% de los casos -las restantes situaciones se resolvieron por vías no precisadas.

“Es la costumbre hecha ley”, sentencia Jorge Olivares, quien también pasó por un complejo proceso de separación y ahora ayuda a otros que, como él, quieren compartir con sus antiguas parejas la responsabilidad de criar a sus hijos. Para la asociación, el hombre se encuentra en “indefensión total en los procesos de separación”.

El primer escollo, desgrana Olivares, es el “eterno” proceso judicial, que puede llegar a alargarse 2 ó 3 años, un tiempo en el que el contacto de los menores con el padre puede ser nulo. Paralelamente, el juicio conlleva unos costos que muchos no pueden permitirse: “tenemos algún padre que ha llegado a vivir en su coche”, comenta el vicepresidente de la asociación, que enumera en miles de euros la factura total de un proceso para solicitar la custodia compartida. Así, la realidad para Olivares es que aunque “tan sólo el 30% de los padres pide la custodia compartida, querrían hacerse conjuntamente responsables de sus hijos el 70%”.

Por otro lado, el vicepresidente hace referencia al informe del equipo psicosocial al que tiene acceso el juez del caso, un documento que evalúa, entre otras cosas, la relación de los menores con su padre y madre así como la capacidad de éstos para cuidar y desarrollar al pequeño. “Esa es la idea”, dice Olivares, “pero la verdad es que si un padre tiene trabajo se le da la custodia a la madre porque él no tiene tiempo; si el padre no tiene trabajo y la madre sí, se le otorga igualmente la custodia a ella porque entonces el padre no es un buen modelo a seguir”.

LO MEJOR PARA LOS MENORES

“No defendemos a los hombre o mujeres, sino a los niños”. Es la afirmación de Olivares, que hace referencia a los estudios e informes de numerosos psicólogos que abogan por que el niño crezca en contacto con el padre y con la madre de manera indistinta. En este sentido, la opinión más extendida es que una familia monoparental no es lo más idóneo para el pequeño, que necesita tanto del padre como de la madre para desarrollarse de manera plena. Sin embargo, existe polémica entorno a la edad mínima a la que se puede someter al menor al cambio de ritmos que supone la custodia compartida.

No defendemos a los hombre o mujeres, sino a los niños

Para Laura Gómez, psicóloga que ejerce su profesión en policlínicas como la de Guadix o Albolote, “no hay reglas fijas. Si los padres se llevan relativamente bien dentro de su situación de divorcio, la custodia compartida es tan buena como cualquier otro sistema. Algo que no funcionará seguro si los padres se llevan verdaderamente mal”.

De esa desavenencia surgen situaciones como el desarrollo por parte del menor del Síndrome de Alienación Parental, un trastorno por el cual el pequeño repudia de manera injustificada a uno de los progenitores. Esta patología, sobre la cual no existe consenso científico y que no está reconocida por la Organización Mundial de la Salud, es uno de los caballos de batalla que mantienen asociaciones a favor de la custodia compartida. Así lo afirma Olivares, que reconoce que algunos de sus asociados sufren o han sufrido este síndrome por el cual “el menor es manipulado contra el padre”.

FUTURA LEY DE CORRESPONSABILIDAD PARENTAL

Muchas de las esperanzas de la asociación granadina pasan por la futura ley de Corresponsabilidad Parental que pretende sacar adelante el ministerio de Gallardón. El nuevo texto, que todavía es un anteproyecto, “no es la solución” según Olivares, quien señala que  de cualquier manera sí avanza en esa igualdad que defiende su asociación.

En el nuevo articulado de la ley se plantea que el padre participe por obligación junto con la madre en el cuidado y educación del menor -salvo en los casos en los que exista una condena por malos tratos-. Del mismo modo, se profundiza en el reparto de la responsabilidad no sólo económica, sino también formativa y afectiva que deben llevar a cargo conjuntamente los dos padres. Es lo que defiende Olivares, una fórmula que “no tiene por qué ser del 50%”, sino algo “racional” que compatibilice tiempo y recursos de ambos padres por el bien del menor.

EL TRABAJO DE LA ASOCIACIÓN

‘Granada por la custodia compartida ya’ tiene varios frentes de actuación. Por un lado, desde la asociación se atiende a padres que “creen estar solos” en esa lucha judicial. Olivares lo califica de “terapia de grupo” para canalizar la frustración que puede llegar a producir esta situación en muchos padres, una ayuda que viene acompañada de asesoramiento jurídico. Paralelamente, la asociación lucha por dar a conocer esta situación de “desigualdad” al resto de la sociedad mientras que, a nivel institucional, mantiene reuniones con distintos grupos políticos. En concreto, Olivares resalta el compromiso que la formación UPyD mantiene con ellos: “Toni Cantó es de los pocos miembros varones de la Comisión de Igualdad del Congreso”, comenta tras enumerar varias reuniones que su asociación ya ha mantenido con el líder magenta tanto en Granada como en Madrid.

La asociación granadina es una de las más activas del país y se engloba dentro de la Unión Estatal de Federaciones y Asociaciones por la Custodia Compartida.

La custodia compartida no queda exenta de ser utilizada como arma política, comenta Jorge Olivares, quien rechaza que se politice el tema y enfatiza la necesidad de regular esta situación de la mejor manera: “curiosamente, las mujeres que mantienen a sus hijos en custodia compartida dicen que es la mejor solución” y achaca a la presión familiar y social el que, en ocasiones, se intente evitar este tipo de custodia. “La sociedad entiende de igualdad hasta que hay niños de por medio”, concluye este padre.

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