Lunes, 11 Diciembre, 2017

            

Indalecio Sánchez-Montesinos, candidato a rector de la UGR: “tenemos gran cantidad de profesorado que está en la precariedad laboral”

En mitad de un año electoral que va a dejar numerosas citas, titulares y, a la vista de las encuestas, también cambios en muchas instituciones, la que es seguro que cambiará de responsable es la Universidad de Granada, que en pocas semanas tendrá que decidir quién ocupa el nuevo sillón como rector | Sánchez-Montesinos, galeno de formación y vocación, propone mayor transparencia y mayor autonomía para los centros que forman la UGR mientras denuncia la situación de los trabajadores de la institución, a los que ofrece un mayor apoyo

Indalecio Sánchez-Montesinos, candidato a rector de la UGR | Foto: Román Callejón


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Quedamos en la Escuela Técnica Superior de Ingenierías de Informática y Telecomunicaciones -ETSIIT-. Me da que no es casual, que Indalecio Sánchez-Montesinos nos ha citado en esta escuela en concreto en un intento de ofrecernos una primera metáfora de lo que para él debe llegar a ser la Universidad de Granada. Como profesor de Anatomía Humana, durante la conversación que a continuación se transcribe, el candidato a rector dejará caer pequeñas enseñanzas, píldoras de lo que para este Catedrático de Anatomía y Embriología Humana supone una de las instituciones académicas más antiguas de España. Y de lo que puede llegar a ser, dice, bajo su rectorado.

Como buen doctor, ¿Qué le parece si empezamos haciendo un diagnóstico de la Universidad de Granada?

Creo que goza de buena salud. Tiene que pasar por un reconocimiento que le corresponde cada cuatro años y creo que estoy en una situación, como candidato a rector, estupenda para darle una renovación que necesita a esta universidad.

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Le pido que me venda la moto. ¿Por qué quiere ser rector?

Quiero ser rector por compromiso de servicio. No tengo que vender más, es un proyecto de renovación y quienes tienen que entenderlo son los que forman parte de esta universidad. Es un proyecto que se basa en el trabajo de todos, en el día después, en el compartir un trabajo común. Es ir creciendo individualmente, ir creciendo en grupos docentes, ir creciendo en los centros para que finalmente crezca la universidad, no al revés.

Quiero ser rector por compromiso de servicio

¿Qué ocurre ese día después de su entrada como rector? ¿Cuál sería su primera medida?

Sin duda, la negociación, la voluntad de acuerdo. Es importantísimo escuchar, no se pueden aplicar normativas sin conocer la opinión de aquellos que tienen que aplicarlas.

¿No existe actualmente esa negociación o voluntad de acuerdo?

No quiero hablar del pasado, quiero hablar del futuro. Es muy importante la transparencia, no solo la que se basa en los datos. Una transparencia que se pueda ver en la relación de puestos de trabajo, la transparencia en las acreditaciones, en los actos que se realizan en la propia universidad como por ejemplo, el Consejo de Gobierno, poder grabarlo, transmitirlo. Que las personas puedan participar en lo que yo llamo ‘transparencia activa’.

No se pueden aplicar normativas sin conocer la opinión de aquellos que tienen que aplicarlas

Esa sería una de las propuestas, ¿cuáles son las siguientes? Desgráneme su programa.

Infraestructuras. Hemos hecho grandes inversiones en infraestructuras, es cierto. Creo que deberíamos haberlo proyectado bien y cuando uno cambia de proyecto, como suele ocurrir desgraciadamente en Granada, hay que adaptarse también. Esta escuela necesita también un pabellón -el candidato se refiere a la Escuela Técnica Superior de Ingenierías de Informática y Telecomunicaciones- , que lo lleva reclamando hace tiempo y hay que construirlo porque eso significa identidad del propio centro.

¿De dónde saldría la financiación, por ejemplo, para ese pabellón que propone? ¿Cómo se financiaría la UGR de Indalecio Sánchez-Montesinos?

Con nuestros propios recursos. Desde luego, hay que hacer un plan, hay que renovar y modificar el plan de financiación de la universidad. Estamos en una institución pública: no a la privatización, en ningún caso. Es un bien social y tenemos claro que tenemos que tener un plan de financiación acorde a lo que la propia sociedad nos exige y eso hay que lucharlo.

Tenemos que confiar en nuestras propias posibilidades, en lo que somos capaces de obtener por nuestro propio talento y la UGR en eso está al máximo nivel. Hay que saber proyectarlo bien, no lo estamos haciendo y eso está claro.

Que las personas puedan participar en lo que yo llamo ‘transparencia activa’

Ese talento que viene, en buena medida, por parte de los profesores. ¿Qué medidas, que ideas quiere compartir con ellos?

Lo primero que es una preocupación es la estabilización del profesorado. Está viviendo en una incertidumbre continua, tenemos gran cantidad de profesorado que está en la precariedad laboral pero no solo de tipo laboral, sino de reconocimiento. Hay una tasa que yo llamo de ‘reducción’, porque no es una tasa de reposición, en esta universidad no se ha repuesto nada, al contrario, se va reduciendo el número de profesorado y de personal de administración.

Luego, darle confianza, motivación. Estamos orgullosos del profesorado que tenemos, del que hace docencia, investigación, gestión, que tiene que hacer también conciliación familiar y social. Eso hay que tenerlo en cuenta.

¿Qué le propone al alumnado?

Que los estudiantes vean realmente recompensado el trabajo que realizan, que cuando salgan de su facultad puedan decir, yo me siento orgulloso de mi escuela, se me ha atendido bien.

Y luego hay medidas concretas que son de gran preocupación, como el B1. Se les está exigiendo y hay que darle todas las facilidades y flexibilidad porque estamos en una institución pública y debe haber igualdad de oportunidades. Esas tasas no se les pueden cobrar para hacer algo que se les está exigiendo.

Otro elemento fundamental que sé que es una preocupación, que son las normas de permanencia. Hay que darle un ajuste real a las situaciones que están viviendo las propias instituciones.

¿Coincide conmigo en que el sentimiento de pertenencia hacía la universidad no es el más alto?

Es cierto. Todas las encuestas que estamos haciendo no miden el grado de satisfacción, medirán otras cosas, pero finalmente no miden lo que interesa. Tenemos capacidad suficiente en nuestra propia universidad para desarrollar estos test que nos midan lo que realmente nos interesa, porque eso va tener una repercusión externa.

Hay que renovar y modificar el plan de financiación de la universidad

Hablando de propuestas. Sé que no es de su competencia pero me interesa conocer su opinión. ¿Qué le parece todo el asunto de la Fiesta de la Primavera?

Cuando perdemos el punto de mira, cuando solamente nos estamos fijando en la fiesta en concreto, que creo que en los últimos años la organización ha estado dentro de unos cánones normales de cómo la sociedad va evolucionando, uno no puede penalizar, habrá que ir trabajando en la concienciación del estudiante.

Indalecio Sánchez Montesinos 3

¿Qué facultades habría que reforzar para que vayan a la par de centros de referencia como en el que nos encontramos? 

Todas. No hay ningún centro que no necesite que se le refuerce. Ahora tenemos una polémica con el traslado de la Facultad de Medicina al Parque Tecnológico de la Salud. Pediría que no mezclemos, se trata de una cuestión de movilidad en la Facultad de Medicina. Nosotros no planteamos irnos o no irnos, hay un proyecto de ciudad pero eso es otro tema.

Lo que hay que buscar es el mejor momento para que la formación de los estudiantes, que es lo que realmente nos preocupa, tenga su respuesta correspondiente.

Me dice que hay que reforzar todos los centros. No sé si en la UGR, como en algunas otras universidades, existe ese debate entre ciencias y humanidades en el que las ciencias parece que, como son más rentables, tienen mayor financiación y las humanidades quedan un poquito más alejadas… ¿Qué le parece?

Creo que la rentabilidad no se puede tomar sólo en términos cuantitativos, sino cualitativos. La valoración de las letras es fundamental. En medicina, más incluso que el propio conocimiento que puedas adquirir de anatomía, por ejemplo, es que a lo largo de la titulación tengas una experiencia y aprendizaje en competencias humanísticas, porque finalmente va a tratar con personas. Eso se aprende en la universidad, es el tema esencial, no solo la transferencia de conocimientos sino de unos valores que no están en los libros.

Recuerdo cuando empecé a estudiar en la UGR: las letras en Granada eran algo excepcional, de un nivel extraordinario. A mí me gustaría que recuperáramos eso.

Se ha mencionado en campaña municipal la idea de reforzar la unión entre universidad y ciudad. ¿Cómo es esa conexión entre ciudad y academia?

La UGR está presente en Granada pero debe participar en Granada. Es un elemento básico en una ciudad tan atractiva como esta; para la universidad también la hace más atractiva el sello de Granada como ciudad.

 Hay una tasa que yo llamo de ‘reducción’

¿Cuál es su parecen entorno a la polémica del 3+2 del Ministerio de Educación?

Creo que hay que oponerse al 3+2, al 4+1, al 5+2, a la segunda unidad a la mitad de precio… ¿A que le parece que hablo en un supermercado? Pues a eso hay que oponerse. No, por dos razones: primero porque no cuentan con nosotros. Y tiene que contar para lanzar una normativa, por excelente que sea. No habrá una ley de educación correcta si no hay un consenso previo.

En segundo lugar, no se puede hacer de esto una cuestión económica porque estamos en una universidad pública garante de la igualdad de oportunidades. Tenemos que ir al centro, la formación. Si me dicen que con el 3+2 o un curso de cinco, con el mismo profesorado, contenido y estudiantes, me está dando 2×1, pues adelante, siempre que no me cueste más. Entremos en lo que es importante. ¿Cómo mejoramos la educación?

Las encuestas que estamos haciendo no miden el grado de satisfacción

El Ministerio deja a criterio de cada universidad el implantar o no este sistema. En principio, ¿Granada quedaría al margen de ese 3+2?

Creo en la identidad de los centros y así hay que hacerlo. Lo que considere cada facultad que es mejor y tendrán siempre al rector detrás. Si nos equivocamos, rectificaremos.

Tal vez sea la pregunta más incómoda de la mañana. ¿Qué opinión le merece su rival, Pilar Aranda?

No es mi rival, quiero dejarlo claro. Es una profesora catedrática de Farmacia a la que no solo estimo, sino que es una persona a la que quiero. Tiene un proyecto, es bastante diferente y  no habrá problema en los electores para que puedan definir cuál es su voto. Me merece todo el respeto y cariño del mundo.

Terminamos. ¿Qué deseo, gane o no gane, tiene para la Universidad de Granada?

Espero ser rector, desde luego. Siendo rector espero que la hagamos todos, que sea a base de compartir, de confianza en nosotros. El potencial que tenemos en la Universidad de Granada es enorme. Tenemos que ser consecuentes con lo que una universidad de este nivel tiene como responsabilidad ante los demás.

No habrá una ley de educación correcta si no hay un consenso previo

Comments

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  1. Me sorprende mucho que el candidato a Rector diga que no se está midiendo la satisfacción en la UGR. Lo lógico es conocer lo que se ha estado haciendo antes de proponer cualquier mejora. La UGR es la institución pública española que más se preocupa por la satisfacción de sus egresados, tanto de grado como de posgrado. Lo viene haciendo de manera ininterrupida los últimos 7 años y para la presentación de los ressultados siempre se invita a todos los decanos. Cada informe anual consta de una 500 páginas. Una pequeña muestra http://marketing.ugr.es/encuesta/stats14/resultados_medias.php?agrupacion=AREA&analisis=P_04_05a