Viernes, 19 Enero, 2018

            

Francisco José Toro González, ganador del VII Premio Antonio Sánchez Osuna “Antoñín”

El jurado ha reconocido la trayectoria de la que consideran “una persona indispensable para la historia cófrade del barrio del Realejo”

El jurado ha otorgado a Francisco José Toro González el VII Premio Antonio Sánchez Osuna “Antoñín” | Foto: Gabinete
Gabinete


image_print

El jurado de la VII edición del Premio Antonio Sánchez Osuna “Antoñin” que otorga la Cofradía de la Santa Cena Sacramental y María Santísima de la Victoria ha decidido reconocer la trayectoria de Francisco José Toro González mediante su galardón por “ser un miembro fundador del premio que lleva el nombre de Antonio Sánchez Osuna, siendo el representante de la familia de tan ilustre capataz granadino, e iniciando por esa designación cada año la argumentada ronda de propuestas para recibir tan digno galardón”, según señala Heriberto Eslava Alonso, secretario del jurado, en una nota de prensa.

De ese modo, el pasado martes 24 de enero se reunieron en la Casa de Hermandad de la Cofradía de La Santa Cena el jurado formado por los hermanos mayores de las cofradías de La Santa Cena -D. Francisco E. Barroso Pérez-, Cañilla -D. German Bolívar Urbano- y Favores -D. José Moreno Peña-, la pregonera del Costalero 2017 -Dª. Ana Navarro García-, el capataz granadino -D. Álvaro L. Jiménez-Herrera Hernández- y el costalero de la Cofradía de la Santa Cena -D. Enrique García Muñoz)-.

El galardón ha sido otorgado a Francisco José Toro González, tal y como señala el secretario del jurado, por “su dilatada carrera como costalero y capataz de nuestra ciudad, elevando a cotas de especial brillantez su trabajo durante muchísimos años al frente de la cuadrilla de Nuestra Señora del Rosario en sus misterios dolorosos”.

A esto añaden que lo han escogido por “virtudes personales como su gran humanidad, su bondad, su eterna guasa e ironía sana, su segura colaboración para cualquier tipo de actividad y su demostrada generosidad, evidenciada en una inteligente elegancia al saber ceder el testigo del martillo en el momento adecuado para que el trabajo hecho pudiera seguir teniendo continuidad y evolución”.

“Por su faceta como cofrade completo y comprometido, lo que le hizo ser respetado y querido por muchísimos cofrades de la ciudad. Por su coherencia y por su probada devoción hacia el Señor y su Bendita Madre, tanto en sus hermandades de Granada como en Sevilla”, recalca Heriberto Eslava Alonso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *