Domingo, 24 Septiembre, 2017

            

El secreto para comer todo lo que quieras sin remordimiento

La nutricionista Carmen Alcalá señala que lo fundamental en fechas como Navidad es compensar las grandes ingestas con días en los que la alimentación sea más saludable

Foto: Archivo
Sarai Bausán García | @Sarai_Bausan


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La Navidad casi ha llegado a su fin pero continúa dejándote de recordatorio una de las sensaciones más repetidas en este tipo de celebraciones: el empacho. Porque la frase “es Navidad, no pasa nada” se ha escuchado una y otra vez en este tiempo y el pensamiento “verás cuando terminen las fiestas” no ha dejado de martirizarte.

Pues te sorprenderá saber que no sucede nada por pasarse un poco con las comidas de esta fecha, siempre y cuando sigas algunos consejos de los expertos.

La nutricionista Carmen Alcalá Muñoz, del Centro de Nutrición Garaulet, muestra uno de los principales remedios para que estas fiestas no dañen nuestro estómago y nuestra salud: “Todo es sano en su justa medida”.

Así, la especialita comenta que en estas fechas en las que los reencuentros y las celebraciones vienen acompañadas casi de forma obligatoria por mesas llenas de platos excesivamente calóricos se puede comer todo lo que se desea, pero sin llegar a esa sensación de dolor de barriga, pues “hay que normalizar nuestra relación con la comida y hacerlo de forma sana”.

El gran secreto para que esta época no pase factura es compensar las grandes ‘comilonas’ con días en las que predominen las comidas más saludables y en la que los lácteos, las verduras y los guisos vuelvan a la mesa. “No hay que hacer nada fuera de tu tradición en estas fechas en cuanto a comida, sino que puedes comer productos más calóricos pero también alternando con comidas saludables de forma que un día fuerte sea compensado con una comida sana en el resto de días”, sentencia la nutricionista.

A esto añade: “No hay ningún alimento que sea peor que los del resto del año, pero se concentran en muy pocos días, por lo que debemos compensar y no abandonarnos pensando en recuperarnos en principio de año porque es cuando vienen los desastres”.

Además, para que las grandes comidas no sean tan grasas, Alcalá señala la alternativa de incluir en los menús más ensaladas variadas y con ingredientes y aliños más sofisticados.

Una recomendación que para Alcalá no se debe realizar únicamente en Navidad, sino que debería ser un hábito “los 365 días del año”.

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