Miércoles, 22 Noviembre, 2017

            

El paro mejora, los parados no

Foto: Archivo
Pedro Vaquero | @pvaqdp


image_print

Todo el mundo ha celebrado que la EPA de 2015 publicada ahora, a principios de 2016, haya arrojado buenos resultados. Yo también.
Que haya 678.200 parados menos en 2015, y 525.100 ocupados más en 2015, es positivo. Que ese dato positivo se multiplique en todas las CCAA (excepto Cantabria), y que en Andalucía haya 197.400 parados menos es positivo. Que se reproduzca el dato positivo en todos los sectores productivos, aunque mucho más en servicios, positivo. Van ya dos años de mejora y descenso del paro, con un incremento neto e innegable del empleo, incluso en cifras desestacionalizadas, esto es, incluso en aquellas fases del año en que ni el turismo ni la agricultura son los factores determinantes del incremento del empleo.

Pero… hay muchos peros:

  • En 2007 teníamos 1.942.000 parados, y hoy, después del descenso, tenemos un 20’9% de paro, 4.779.500 exactamente. Cuantitativamente, son demasiados parados, seguimos en cabeza de la Unión Europea en número de parados. Lo que no es una gran gloria, ni mucho menos.
  • Tampoco el dato andaluz es halagüeño si constatamos que sigue habiendo 1.198.00 para, y que la tasa deparo llega casi al 30%, 10 puntos más que la media española.
  • Hay 153.000 menos de población activa, lo que significa que este descenso del paro se debe en parte a que muchos parados se han jubilado, otros han emigrado y algunos también han renunciado a estar en las listas del paro (jubilados, emigrados y desanimados),
  • Los ocupados netos siguen siendo menos en número que en 2011, cuando empezó la legislatura en que Rajoy y el PP han gobernado con mayoría absoluta (entonces eran 18.153.000 y en 2015 son 18.098.000).
  • 2 de cada 3 contratos son temporales (335.100 de 525.100). La duración media contratos en 2006 era de 79 días y en 2015 de 53’4 días; los contratos temporales suscritos en el año 2015 pasan del 88% en 2006 al 92% en 2015.
  • Casi la mitad de los parados son parados de larga duración (de 4.779.500, unos 2.335.000), lo que quiere decir que el paro se ha cronificado. Las cifras a veces son engañosas, y esconden una realidad cualitativamente distinta a lo que reflejan las estadísticas: hay casi dos millones y medio de parados y paradas para los que el crecimiento económico no les ha servido para encontrar empleo.
  • Como consecuencia de esto, la pobreza se ceba en ese número de hogares con todos sus miembros en paro (1.556.600), y esos 728.300 sin ingresos. No olvidemos que cuando un parado agota su prestación y subsidio de desempleo, le puede quedar a lo sumo el recurso a la ayuda de 426 euros que da el gobierno, gracias al acuerdo con los sindicatos. Miseria y compañía.
  • El empleo que se encuentra es muy deficiente: el 15’7% son contratos a media jornada. Siguen creciendo los contratos a tiempo parcial, aunque a menor ritmo. La media de contratos a tiempo parcial era 23% en 2006 y es ahora el 35%.
  • Los salarios se han recortado en una media del 15%, según estimaciones optimistas, aunque hay sectores cuyos emolumentos han bajado un 45%. De hecho es muy significativo el número de ofertas de empleo que prometen remuneraciones de 400 ó 500 euros, o que incluso advierten de que los dos o tres primeros meses no se cobrará nada.

En resumen: el paro mejora, pero los parados no. Y ni siquiera la mejora del paro está garantizado que se mantenga eternamente. Por ejemplo, en enero de2016 ha vuelto a subir (57.247, y hay 204.043 afiliados menos a la Seguridad Social).

Y es que si lo miramos desde las causas macroeconómicas, el descenso del paro se debe al ritmo de crecimiento económico superior al 3% con que se ha desarrollado la economía española en 2015, un 3’4% al parecer. Lo que pasa es que este crecimiento no se sustenta sobre un cambio del modelo productivo, sino sobre la coyuntura global: reducción del precio del petróleo (de más de 100 dólares el barril a menos de 30), bajada de la cotización del euro (de 1’4 dólares por euro, a 1’02), ayudas financieras del BCE (que reduce la prima de riesgo a 120 puntos cuando en la anterior coyuntura llegamos a los 750)… Así no acabaremos en la vida con esta vergonzosa realidad de los millones de parados y paradas que hay en España, en Andalucía y en Granada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *