Jueves, 30 Marzo, 2017

El juez declara la responsabilidad civil del Arzobispado de Granada en el caso Romanones

El magistrado considera en su auto que las personas imputadas, en tanto sacerdotes, dependían directamente del Arzobispado

Francisco Javier Martínez, arzobispo de Granada | Foto: Archivo


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El Juzgado de Instrucción número 4 de Granada, que investiga el caso sobre supuestos abusos sexuales cometidos presuntamente por varios sacerdotes del llamado grupo de ‘Los Romanones’, ha acordado declarar la responsabilidad civil subsidiaria del Arzobispado de Granada en relación con estos hechos.

En un auto fechado este martes 8 de septiembre, al que ha tenido acceso Europa Press, el magistrado Antonio Moreno considera que las personas imputadas, por su condición de sacerdotes, dependían directamente del Arzobispado de Granada.

Así, señala que “precisamente los hechos se producen por la condición de sacerdotes de los imputados, y por el reclutamiento  y aprovechamiento como monaguillo de la víctima o víctimas en la sede y casa parroquial de la parroquia”.

Es por todo ello, “por culpa in eligendo como in vigilando y por el lugar del que parten en relación de causalidad los actos de índole sexual que se originan desde la parroquia”, por lo que se estima que se cumplen todos los presupuestos expuestos para la declaración de responsabilidad civil del Arzobispado.

El juez considera que “no cabe duda” de que los imputados, especialmente al padre Román M.V.C., cabeza visible del grupo de sacerdotes imputados, aprovechando la condición de la víctima como monaguillo en la iglesia que regía”, contaba con una gran “ascendencia” sobre él, invitándole a quedarse a dormir en su casa y “a participar en actos comunales del grupo” de sacerdotes.

El magistrado matiza que, si bien es cierto que la mayoría de los actos libidinosos se realizaron en la casa de los curas, éstos se produjeron por la condición de sacerdotes de los imputados y por el reclutamiento y aprovechamiento de la víctima o víctimas en la sede y en la casa parroquial de la parroquia de San Juan María de Vianney.

En el auto también expone el juez que el máximo representante del Arzobispado de Granada, Monseñor Francisco Javier Martínez, “habría incumplido con los actos de vigilancia, policía o seguimientos necesarios y recomendados por la Santa Sede y la Conferencia Episcopal para evitar la comisión de unos hechos por parte de un grupo de sacerdotes además muy conocido en una ciudad como Granada” y por el propio arzobispo.

Por todo ello, ha acordado declarar la responsabilidad civil subsidiaria del Arzobispado de Granada en relación a estos hechos, si bien la cuantía de dicha responsabilidad civil se determinará en el momento procesal oportuno, según ha detallado en un comunicado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.

Además, está previsto que el 15 de septiembre la Audiencia vea el recurso planteado por las acusaciones –particular y popular, ejercida por Prodeni– a la decisión del juez instructor de declarar prescritos todos los delitos salvo los atribuidos al principal acusado, el padre Román.

CARTA AL VATICANO

El caso se hizo público el pasado mes de noviembre, cuando fueron detenidos el considerado líder del grupo, dos sacerdotes más y un profesor de Religión, que sin embargo quedaron después en libertad con cargos, en un caso en el que estaban imputadas inicialmente un total de doce personas –diez religiosos y dos laicos–.

Todo se precipitó después de que un joven comunicara por carta al Vaticano que había sido víctima de abusos sexuales desde los 14 hasta los 17 años por parte de este grupo de religiosos de Granada, lo que motivó que el propio Papa Francisco le llamara para pedirle perdón y ofrecerle su apoyo. Tras la llamada del Papa al joven, éste formalizó una denuncia ante la Fiscalía Superior de Andalucía, que ordenó a la Fiscalía Provincial de Granada interponer ‘ipso facto’ denuncia contra todos los implicados.

El Papa se pronunció también coincidiendo con la salida a la luz de esos supuestos abusos en un vuelo de regreso a Roma tras su discurso en el Parlamento Europeo en el que señaló que “la verdad es la verdad” y “no debe esconderse”. El ‘caso Romanones’ también provocó una imagen del arzobispo de Granada, Javier Martínez, que se postró en el suelo ante el Altar Mayor de la Catedral para pedir perdón por los “escándalos” que afectaban entonces a la Iglesia.

Granada Digital se ha puesto en contacto con el Arzobispado, declinando hacer declaración alguna.

 

 

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