El juez Javier Pérez, que instruye el accidente de Spanair, ha conformado ya la comisión pericial para investigar las causas del siniestro al margen de los datos aportados por la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC), dependiente del Ministerio de Fomento, informaron a Europa Press fuentes jurídicas." />
Domingo, 26 Marzo, 2017

El juez conforma la comisión pericial para investigar las causas del siniestro



image_print

El juez Javier Pérez, que instruye el accidente de Spanair, ha conformado ya la comisión pericial para investigar las causas del siniestro al margen de los datos aportados por la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC), dependiente del Ministerio de Fomento, informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

La dificultad de encontrar peritos imparciales a la causa ha estancado durante varios meses el avance de las pesquisas judiciales. El pasado 30 de octubre, seis peritos tomaron juramento para conformar este grupo de trabajo de expertos. La comisión, que se forma un año y tres meses después del siniestro, estará integrada por dos ingenieros aeronáuticos superiores, dos ingenieros técnicos y dos pelitos.

El juez ha decidido no contar con la opinión de técnicos ante la dificultad de encontrar peritos que no estuvieran contaminados, teniendo en cuanto que dos de los imputados son técnicos de mantenimiento.

La investigación judicial arrancó con los datos aportados por la CIAIAC, pero las continuas filtraciones a los medios de comunicación hizo necesaria la conformación de una comisión pericial independiente. El informe sobre las causas reveló que el avión no llevaba desplegados los flaps, que son los alerones posteriores que sirven para dar sustentación al aparato.

Al no encontrar peritos imparciales, el instructor recurrió hace meses a la Agencia aérea de la Unión Europea para que realizara un informe sobre el accidente. Pero la EASA declinó la petición al considerar que “los peritajes de esta naturaleza no son de su competencia”.

El magistrado trata de averiguar por qué el sistema de aviso sonoro de la configuración (TOWN) no funcionó, sin avisar al comandante de esta incidencia. El juez cree que la avería detectada en el calefactor de la sonda de temperatura que propició abortar el primer despegue fue “una consecuencia o manifestación de un fallo multifuncional” que afectó también al TOWS, alimentado por el mismo relé.

Por ahora, están imputados dos técnicos de Spanair, uno de ellos el jefe de mantenimiento de la compañía en Barajas. Se les acusa de 154 delitos de homicidio imprudente y 18 delitos de lesiones imprudentes. Ante el juez, admitieron que no consultaron el manual de mantenimiento de Boeing en el que se detalla cómo afecta al resto de sistemas de configuración de la aeronave desconectar el fusible que el día del siniestro manipularon.

El técnico imputado explicó que subió a la cabina para hablar con el comandante y consultar el MEL a fin de seguir las indicaciones para aislar la avería, puesto que este manual da un plazo máximo de diez días para arreglar el fallo. Tras consultar a su supervisor, se limitó a extraer el fusible porque la sonda tenía una temperatura muy elevada y ello podría ser peligroso durante el vuelo. Acto seguido, consultó a García Luna si el avión se despachaba, lo que éste consideró adecuado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *