Viernes, 18 Agosto, 2017

            

El fútbol y la prensa del corazón

Esto no es una crítica a la prensa deportiva, es una crítica a lo rosa que se mueve a su alrededor

Foto: Fresas en Bagdad
Fresas en Bagdad


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Durante nuestra estancia en las ciudades italianas de Nápoles y Salerno, realizando un trabajo de intensa investigación sobre una de las cuatro mafias existentes en terreno transalpino, decidí de forma obsesiva, inmiscuirme en el sector del fútbol ante la insistencia de las personas que me preguntaban constantemente por el hecho de ser español cual era mi equipo predilecto. Ya sólo por una cuestión de orgullo decidí ampliar conocimientos en este terreno y no quedarme jamás relegado en una conversación acerca de todo lo que rodea el mundo del fútbol.

Analicé pormenorizadamente el entramado que existe detrás de las finanzas institucionales de los clubs, cómo el sponsor de un jugador y sus derechos de imagen determinan si ficha por uno u otro equipo, el capital que genera, o  comprender el juego  con carácter matemático, geométrico, la filosofía de las canteras y un largo etc. visualizando partidos de la Premier League, Serie A, Bundesliga  o la liga Española.

Prácticamente dos años después de este periplo leyendo una media de cuatro horas diarias, manejando alrededor de 34 medios deportivos entre prensa escrita, digital, radio y televisión, puedo corroborar que aparte de ser una pérdida de tiempo irrecuperable es el gremio periodístico más degradado, con el mayor porcentajes de errores, este género periodístico está más cercanos a la ciencia ficción que a una información veraz y contrastada cómo el buen periodismo de rigor debería exigir.

Los medios de comunicación aseguraron de manera reiterada que el jugador del FC Barcelona Neymar da Silva Santos Júnior y sus representantes estaban retrasando su ampliación de contrato para fichar por el Real Madrid ya que le ofrecían un salario más amplio.

El resto de la historia ya lo sabemos y Neymar finalmente renovó con el Barca dejando en pañales a la prensa deportiva.

Otro caso paranormal es la carnicería en toda regla y con una estudiada campaña de difamación durante más de un año al jugador del Real Madrid  James Rodríguez ,la finalidad ha sido destruirle día tras día, buscando desestabilizarle emocionalmente para que pidiera y forzara su salida del Club.

Durante tres meses se ha asegurado que el jugador iba a fichar por la Juventus, que tenía residencia en Turín, que le habían conseguido  en una agencia inmobiliaria especializada en futbolistas. No solo se equivocaron de manera bochornosa si no que el jugador fue portada en reiteradas ocasiones por esta cuestión.

He contabilizado más de 768 informaciones erróneas sin fundamento y no contrastadas, observando que a una media de 3 o 4 días se inventa una noticia, noticia que puede estar en los medios entre una semana y siete meses hasta que no les queda más remedio que dejar de especular cuando el jugador, ha fichado por algún equipo o decide permanecer en su club para terminar su contrato.

He acometido un experimento durante dos meses divirtiéndome de lo lindo que consistía en lo siguiente.

Durante dos meses sin saltarme un solo día de la semana, he comprado cada día, dos medios deportivos y una revista de crónica rosa, conocida popularmente como prensa del corazón, a nivel estadístico y con los datos en la mano  el porcentaje de acierto de los medios deportivos con los medios de la crónica rosa es aplastante, estos últimos ganan en “credibilidad” y porcentaje de aciertos, quedando el escrutinio de la siguiente forma.

Prensa deportiva.

Aciertos: 17,8 por ciento

Errores: 77,2 por ciento

Crónica rosa o prensa del corazón

Aciertos: 34 por ciento

Errores: 66 por ciento

Omar Jerez no va a volver a leer en su vida prensa deportiva y Julia Martínez no tendrá que soportar como su compañero pierde su valioso tiempo pudiendo generar productividad en otro campo.

Si todos los periódicos fueran como Granada Digital donde se establece el rigor la seriedad  y buscando una información contrastada el periodismo viviría una segunda juventud.

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