Miércoles, 23 Agosto, 2017

            

El Dr. Kovacs, máxima autoridad sobre el dolor de espalda, aconseja a los costaleros | Vídeo

Director Médico de la Unidad de la Espalda de Grupo HLA, visitó en Hospital La Inmaculada, donde explicó su método de intervención en dolores lumbares y cervicales

Dr. Francisco Kovacs | Foto&Vídeo: Javier GEa
Román Callejón | @RomanCallejon


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Una de las principales dolencias que se dan en estas fechas son las de espalda. Llega la Semana Santa y, con ella, cientos de personas cargan decenas de kilos para llevar a sus Imágenes Titulares en procesión. Pero, ¿qué causa el dolor? ¿Una mala postura o la falta de preparación?

El Dr. Francisco Kovacs, Director Médico de la Unidad de la Espalda de Grupo HLA, dentro del marco de una conferencia que llevó a cabo el pasado jueves en el Hospital La Inmaculada, explicó en que consiste su ‘Método Kovacs’, el cual desmitifica muchas creencias sobre el dolor de espalada que teníamos arraigadas hasta ahora.

El Dr. Kovacs habló en exclusiva para Granada Digital y expuso una serie de datos que harán cambiar la mentalidad a todo aquel que padezca dolores lumbares o cervicales, no solo a costaleros, sino a cualquier persona que esté aquejada de este mal.

-Pregunta (P): ¿Qué porcentaje de españoles padece males de espalda?

-Respuesta (R): Aproximadamente el 80% sufre dolor lumbar, el 60% cervical y uno u otro la totalidad. En un momento dado le está doliendo a entre el 17% y el 35% de la población. No depende tanto de la población o de la profesión que se ejerza sino del tipo de dolor. En el conjunto del mundo la principal causa de discapacidad es el dolor lumbar y el cervical es la cuarta. Cada año cuesta entre el 1,7 y el 2,1% del PIB en gastos asistenciales, laborales y sociales.

-(P): ¿Qué nuevos tratamientos para la dolencia de espalda que hayan demostrado ser eficaces ha aportado la investigación en los últimos años?

-(R): Ha cambiado el tratamiento radicalmente. Muchos de los que asumíamos anteriormente han demostrado ser contraproducentes e ineficaces. Otros que usamos que eran eficaces, han demostrado serlo en unos casos concretos. Han aparecido nuevas tecnologías.

Dentro de aquellos, en primer lugar, está el reposo en cama. Durante muchos años se ha prescrito guardar cama. Esto es inútil y contraproducente, especialmente cuando dura más de 48 horas. Puede que empeore el riego al músculo, falle el tono muscular, fallen los mecanismos de coordinación y todos los estudios demuestran que prolongan la duración del episodio y propicia que se repita.

Lo que se recomienda hoy en día es que se mantenga el mayor grado de actividad física que el dolor permita, lo que implica que, si duele mucho y el único lugar donde se calma es en la cama, vale por un rato, pero pone un taxímetro que corre en su contra.

Lo ideal es mantener el mayor grado de actividad hasta que se desencadene el dolor o este aumente y descansar. Hay que moverse lo suficiente al cabo del día para no perder el estado muscular.

Algunos fármacos, como antiinflamatorios o relajantes musculares, han resultado ser eficaces, así como analgésicos o antiepilépticos, pero con el matiz de que el paracetamol , que ha resultado ser eficaz en otros dolores, en la espalda ha demostrado tener efecto placebo.

Cuando los fármacos no bastan y el dolor dura más de 14 días, la intervención neuro-reflejo-terápica es el procedimiento suficientemente intenso a aplicar, aunque mínimamente invasivo, y el dolor no se deba a causa, como la claudicación neurógena por estenosis espinal.

Cuando el dolor dura más de 14 días, se desencadenan una serie de mecanismos neuro-químicos. Mediante esta terapia se estimulan células nerviosas que desencadenan otros mecanismos que los bloquean y eliminan el dolor.

El ejercicio ha demostrado ser eficaz tanto para reducir el grado de discapacidad como para prevenir la aparición de nuevos episodios. De hecho, de todas las tecnologías que existen, la más eficaz es la prevención.

Por otra parte, la cirugía ha demostrado ser muy efectiva en casos muy concretos, como en la hernia discal que produce un dolor intenso irradiado que dura más de 6 semanas, pese a todos los tratamientos no quirúrgicos previos, la llamada microinfectomia, resultó ser la más efectiva. Estos pacientes representan entre el 4 y el 5% de los pacientes con hernia discal que genera problemas y representa un 1% con dolencias en la espalda.

El estado de los pacientes con dolor irradiado por hernia discal al año, dos años y cuatro años es el mismo se hayan operado o no. Es necesario operar cuando el dolor dura más de seis semanas, es muy intenso y molesto y el paciente no resiste más.

El único caso de cirugía urgente de columna (síndrome de cola de caballo) consiste en un mecanismo en que se comprimen las estructuras nerviosas y los vasos que llevan sangre a un sector concreto de la médula, sí que requiere cirugía urgente en menos de 24/48 horas. Cuanto antes se haga menos es el riesgo de secuelas, especialmente con respecto a la pérdida de control de los esfínteres. El síndrome de la cola de caballo existe en uno de cada 700.000 pacientes. Es excepcional. La cirugía también está indicada en los casos de estenosis espinal que producen claudicación neurógena con dolor intenso e irradiado a la pierna por tiempo de tres meses. Se practica cirugía descompresiva consistente en, o bien implantar un dispositivo que pone las vértebras en una situación que aumenta el espacio del canal, de tal forma que se reduce la compresión, o bien en quitar un trocito de hueso que comprime el nervio. Hay que estar muy seguro antes de operar. De hecho, hay estudios que demuestran que cuando más estricto se es con los criterios de valoración mejor resultado tiene la cirugía.

El tratamiento psicológico cognitivo conductual (Mindfullnes) ha demostrado ser efectivo, no tanto para mejorar el dolor, como el impacto que tiene el dolor en la vida del paciente, tanto en términos de discapacidad como de sufrimiento (me duele como antes, pero no es el centro de mi vida). Está indicado en pacientes crónicos que lleva a situaciones depresivas o con personalidades predispuestas.

Los tratamientos propios de las unidades del dolor están indicados cuando los pacientes los necesitan y los mecanismos previos han fracasado. Algunos han demostrado ser eficaces, otros se están evaluando.

-(P): ¿Cuáles han demostrado ser eficaces en prevención?

-(R): Para la prevención, la higiene postural ha demostrado tener un efecto nimio y solamente en personas con situaciones muy peculiares cuya actividad o trabajo tienen que adoptar posturas muy forzadas. Tienen un efecto muy pequeño. El ejercicio tiene un efecto más eficaz. Hoy día se recomienda el ejercicio esencialmente y la higiene postural si es por circunstancias muy extremas. No hay ningún estudio que avale que mejora los resultados.

El ejercicio es fundamental en la prevención, no para la rehabilitación. No hay excusas para los vagos y a cualquier edad tiene efecto. Se pensaba que a partir de la menopausia en las mujeres y a una edad equivalente en los hombres no había nada que hacer. A toda edad el ejercicio tiene efecto e incluso hay estudios que demuestran que entre los 70 y 92 años desarrollan un 11% de masa muscular.

Además de que no hay excusa para los vagos, en los pacientes crónicos en los que se puedan haber desarrollado desequilibrios musculares, puede tener sentido ejercicios que reestructuren la musculatura. En las personas que no son crónicas, cualquier ejercicio tiene más efecto que ninguno.  La diferencia entre un ejercicio específico y uno que no lo es, no existe, la diferencia en nimia. Lo más importante es que el ejercicio se mantenga en el tiempo. A la hora de prescribir ejercicio en un sujeto es sano, hay que tener en cuenta sus preferencias: si odia el Pilates o no sabe nadar, pero le gusta correr, se buscará algo que le guste lo suficiente para que lo haga con placer.

-(P): ¿Qué es lo que no sirve para nada?

-(R): Muchas cosas han demostrado ser inútiles: el reposo en cama, el paracetamol y los ultrasonidos en el caso del dolor lumbar, termocoagulación intradiscal…  y luego otras técnicas que pueden tener efecto en unos casos concretos, pero que pueden ser ineficaces o tener efectos contraproducentes, como la fijación de dos vértebras con placas y tornillos, que está indicada en casos traumáticos. Anteriormente se hacía en casos de dolor atribuido a la degeneración del disco. Los datos actuales demuestran que la degeneración del disco no es una causa de dolor. Todo individuo por encima de 40 años tiene un grado de degeneración que es exactamente igual entre los que tiene dolor y quienes no lo tienen. Pero en los pacientes en los que se asumía que el dolor se debía a esto y se las ponían placas y tornillos lumbares el efecto que tenía la operación no era mayor que el del ejercicio y el riesgo es distinto. Hoy en día se intenta afinar enormemente el diagnóstico. La resonancia magnética lumbar es muy efectiva para encontrar hallazgos radiológicos, pero cuando se prescribe en casos no indicados, aumenta en un 200% que un paciente se opere sin necesidad.

La idea es hacer todo lo que el paciente necesite, pero nada que no sea apropiado para él. Los datos sugieren que el 80% de las resonancias que se piden por dolor lumbar, no deberían pedirse y el 17% son injustificadas. En el caso de la artrodesis lumbar, para la población de Reino Unido, se realizan 1.000 al año; en España, solo los servicios públicos de trauma, para 45 millones de personas, realizan 21.000 cada año.

Hay una sobreprescripción que no beneficia a nadie y con el consiguiente gasto público sanitario y exponiendo a técnicas agresivas con efectos secundarios. Se calcula que el 30% del gasto sanitario en España se destina a cosas que no deberían hacerse o resultan contraproducentes para los pacientes.

-(P): ¿En qué consiste en método Covax?

-(R): Conceptualmente, consiste en aplicar todas las tecnologías que han resultado eficaces y tienen pruebas científicas, establecer un protocolo de tratamiento que sea multidisciplinario, es decir, que se incluya todo lo que pueda ser eficaz para un paciente, ordenado de menor a mayor agresividad y que permite individualizar el tratamiento de cada paciente. Analizando las características del dolor en el paciente concreto, saber qué tipo de tratamiento estaría indicado y que probabilidad tiene de mejorar con cada una de ellas, de forma que el paciente, cotejando los efectos secundarios de cada tecnología y la probabilidad de que sea eficaz en su caso, pueda participar de la decisión del tratamiento para él.

-(P): ¿Es idóneo el Hospital HLA La Inmaculada para implantar el método y su forma de cirugía?

-(R): Uno de los cometidos del grupo es definir justamente el protocolo de tratamiento que requieren los pacientes, un lugar donde se pueden solucionar todos los problemas que tenga un paciente, con la dolencia de la espalda, desde la prevención en los sujetos sanos hasta el tratamiento más complejo en los pacientes en que otros tratamientos han fallado. Este hospital reúne todas las condiciones. Capacidad para hacer prevención y ejercicios de rehabilitación y en el otro extremo tratar a los pacientes en los que ha fracasado lo demás. E incluso las tecnologías que aún hoy no se aplican aquí, tienen preferencia dentro del mismo grupo hospitalario. La respuesta es sí.

-(P): Con la Semana Santa, ¿qué consejo daría a los costaleros?

-(R): Nada es imposible si se entrena adecuadamente. No se puede ser costalero en cuatro días, se necesitan meses de entrenamiento para que la musculatura pueda soportar la carga que eso significa.

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