Jueves, 27 Julio, 2017

            

El caso de Carmen y Carlos contado desde el otro lado del mostrador

El dueño del local afectado por un piquete informativo durante la huelga general de marzo de 2012 ofrece su versión sobre lo que ocurrió aquella noche. Asegura haber recibido presiones y amenazas tanto en redes sociales como en su propio establecimiento

Una de las pintadas realizadas en el local afectado por el piquete


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[vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]“Teníamos pensado cerrar al día siguiente, como siempre hemos hecho”. Es una de las primeras frases que se le vienen a la cabeza a Manolo Hernández al recordar aquella noche del 28 al 29 de marzo de 2012, en la que un piquete informativo se presentó en su pub. Él no se encontraba en aquel momento en el establecimiento pero sí su mujer, quien posteriormente le trasladaría a la policía lo vivido dentro del local: al filo de la madrugada, la primera huelga general que viviría el país en aquel año era ya una realidad para sindicatos y piquetes, por lo que varias decenas de huelguistas –las cifras suelen ser extremadamente maleables en este tipo de acontecimientos- se presentaron en el establecimiento de Manolo…[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]…Y hasta aquí las versiones coincidentes entre los integrantes del piquete y los dueños del bar. Para unos, lo que siguió fue un mero acto reivindicativo y de información; para otros, la intención de los huelguistas fue bastante diferente: “se presentaron sin ninguna intención de informar de nada: insultando, tirando las copas de la gente, amenazando a mi mujer…”.

De cualquier manera, el resto de la historia es conocida. Los incidentes de aquella noche terminarían con la identificación de tres personas de las cuales dos serían juzgadas por un delito contra el derecho de los trabajadores. Pasaría el tiempo y caería sobre Carlos Cano y Carmen Bajo una condena en firme de tres años y un día de prisión que comenzó a ser efectiva para el joven Cano el pasado lunes, 13 de julio.

Por su parte, Carmen recibió una moratoria para que solucionara diversos asuntos familiares antes de entrar en prisión, tal y como contamos en la entrevista titulada Carmen: “tengo que ver cómo desmantelo mi vida”.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=”1/2″][vc_column_text]

Un caso mediático


El de Carlos y Carmen ha sido uno de los casos más mediáticos que han tenido lugar en la provincia de Granada en relación con los incidentes producidos a lo largo de varias huelgas generales de los últimos años. Desde diversos colectivos y plataformas como el movimiento 15M se ha venido moviendo por redes sociales la situación de los dos condenados, tanto es así que ya han sido varias las manifestaciones y actos reivindicativos que rechazan “lo desproporcionado” de la condena que tendrán que soportar los dos huelguistas. Incluso se llevó a cabo un encierro en la Catedral de Granada por la libertad de los acusados.

Por otro lado, desde los sindicatos también se ha denunciado que esta condena responde a una estrategia del gobierno para reprimir los movimientos sociales y ponen de ejemplo otros casos de piqueteros y manifestantes de toda España que también deberán enfrentarse a condenas de prisión[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]LA VERSIÓN DE LOS DUEÑOS DEL LOCAL

Para Manolo, el resumen de aquella noche es claro: “lo raro es que no pasara más nada”. Ese ‘más nada’ resume “casi media hora” en la que según el hostelero, el piquete insultó, amenazó y pintó varias paredes de su establecimiento. El propietario llega a asegurar que alguno de los huelguistas se bajó los pantalones y que otros se subieron a la barra.

Entre tanto, el público que en aquel momento se encontraba en el local “intentó apaciguar” el ambiente mientras que, según afirma la mujer del propietario, una de las piqueteras, Carmen Bajo, la amenazaba en reiteradas ocasiones: “le decía a mi mujer que se había quedado con su cara y que si denunciaba iban a hacernos boicot”.

Después de dos años y tras la vuelta a las portadas del incidente durante la huelga general, Manolo denuncia amenazas y boicot a través de las redes sociales, muy especialmente en Facebook.

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Incluso hace alrededor de un mes, Manolo asegura que cuatro personas se sentaron en su establecimiento sin la intención de consumir nada: “no sé si querían asustarnos o qué…”


“¿CÓMO HEMOS LLEGADO A ESTO?”

Con la inminente entrada de Carlos y Carmen en prisión, el abogado de los condenados se puso en contacto con Manolo para pedirle que firmara la petición de indulto que, según explicó el ministro Gallardón, ya se está estudiando en el ministerio de Justicia. Incluso se produjo un encuentro entre Manolo y el padre de Carlos en el que este último seguía sin dar crédito a la situación de su hijo: “¿cómo hemos llegado a esto?”.

Y es que ni el mismo propietario sabe cómo derivó el incidente del 29-M en una condena “tan excesiva si la comparamos con lo que ves en España”. Además, Manolo asegura que en ningún momento ni él ni su mujer se personaron como acusación particular: “fue la fiscalía la que sacó el tema y nosotros no quisimos causar más daño, aunque podríamos haberlo hecho”.

Así, los propietarios del local ya han firmado la petición de indulto e incluso han recibido una carta de la familia de Carlos en la que se les agradece el gesto y se anima a Manolo y su mujer: “nos damos cuenta de que también vosotros os estáis viendo afectados por el caso”.

La carta termina con deseos de ánimo y fuerza. Sea extensible a todos.

petición |indulto |carmen y carlos 12

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Comments

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  1. Mienten los propietarios, no se arrepienten de nada, solo temen las posibles represalias y las repercusiones en su negocio. MIENTEN, desde siempre quisieron que pagaran los que entraron al local y llegaron a alardear de lo ocurrido en el juicio, insinuando que se les iba a caer el pelo.

  2. Me parece excesiva la condena cuando otros delitos se kedan vacios…pero …tb es verdad k al igual k ay un derexo d manifestarse….ay una obligacion de respetar el k no kiera acerlo….utilizamos el estado de derexo para enjuiciar lo k no nos parece bien…y eso no es democracia es poder decir lo k piensas y respetar lo k dicen otros aunk no te guste…y no abran kerio acer tanto daño como dices si no an exo acusacion particular….ay k saber las dos versiones y tb el dueño del bar lo pasaria mal…ami ma pasao tb yendo al trabajo y aveces eso d informativo tiene poco pk oy en dia kien mo sabe cuando ay una huelga??…amos d dejarnos de sampleces y ve k otro…otro dia se dedicara…a eso…a informar…..

  3. Querido Nick el que mientes como un rastrero eres tu, como te permites la condición moral que no tienes en mentir tan bellacamente?, eres un incitador y se que no estuviste en el juicio, porque a los dueños solo se le preguntaron, no expusieron nada libremente, lle un poco mas ignorante

  4. Querido sulayro, efectivamente no estuve en el juicio, de hecho en ningún momento he dicho que haya estado. Quizá son ellos los que deberian haber
    cerrado la boca despues de los incidentes ( que no los defiendo) y del juicio porque te repito que de su boca salieron deseos de que pagaran. No es mi intención incitar a nada ni discutir, solo manifiesto lo que en su dia se dijo y lo hago con la libertad que creo tener. La condena es excesiva? Muy probablemente. Merecen castigo los piquetes? Si. Pero que los dueños tendrían que haber mirado mejor a los “amigos” con los que hablaban.. Tambien. Saludos

  5. CREO QUE DOS OSTIAS SE DEBERIAN LLEVAR Y QUE TODO SE HA PASADO DE CASTAÑO OSCURO. PRIMERO CREO EN MIS AMIGOS MANOLO Y CAROLINA Y ESE PAR DE ENERGUMENOS SE MERECEN UN CASTIGO, PERO JODERLE LA VIDA TAMPOCO.CAMBIEMOS EL SISTEMA LA LIBERTAD ANTE TODO PERO METER EN LA CARCEL A CIEN MIL CHORIZOS CONOCIDOS Y FAMOSOS NO ESTARIA MAL.

  6. Bien. Veamoslo ahora desde un punto diferente. Se personan varias personas un día cualquiera y la lían parda en un local, insultando, amenazando y jodiendo el mobiliario. Posiblemente a los dueños se les califique de santos y a los asaltantes de delincuentes que merecen estar entre rejas. ¿Estamos de acuerdo todos? Entonces, ¿porqué un día de huelga se le da vía libre al personal para que pueda hacer lo que le salga de la entrepierna y los demás debemos de agachar la cabeza? Yo, septiembre de 2010, iba a una entrevista el día de la huelga general y me paró un piquete en Carrera de la Virgen (el del Corte Inglés) porque iba con una cartera y maqueado. Pensaban que estaba currando y cruzaron unas palabras conmigo. Tuve que demostrarles que lo que llevaba en la cartera era CV, las titulaciones y las recomendaciones para la entrevista, porque se pusieron pesaditos y querían que me volviera por donde había venido. ¿Eso es normal? Señores o se regula de verdad el derecho a huelga (por cierto, ley anterior a la Constitución) o episodios como estos van a seguir sucediendo, más que nada porque unos pocos animales amparándose es un derecho, se autoconceden barra libre para gestionar la “información” como les da la gana, incluso utilizando la violencia.