Sábado, 21 Octubre, 2017

            

Camboya expulsa a una investigadora vinculada a la UGR, que ya viaja de camino a España

Las autoridades camboyanas han alegado para justificar su deportación que el visado de Bujosa "ya no estaba vigente"

Archivo GD
E.P.


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Camboya ha expulsado de este país a la investigadora mallorquina Margalida Bujosa, de 38 años, vinculada a la Universidad de Granada (UGR), después de haber participado en unas protestas pacíficas en la capital, Phnom Penh, en favor de varios activistas locales de Derechos Humanos encarcelados por las autoridades.

La investigadora, que está adscrita a un programa de doctorado de la Universidad de Granada, según han detallado a Europa Press fuentes de esta institución docente, viaja “en estos momentos de camino hacia España”, tal y como han confirmado desde el Gobierno balear.

El Ministerio español de Asuntos Exteriores y Cooperación ha confirmado a Europa Press que la española se encuentra “en buen estado de salud”, como ha podido comprobar la Embajada en Bangkok, que estuvo en contacto con ella tras el incidente para prestarle la asistencia debida.

La investigadora está matriculada en un programa de doctorado en la Universidad de Granada, que está intentando contactar con ella y con su directora para ponerse a su disposición y ayudarle en lo que sea posible, han agregado las mismas fuentes.

Las autoridades camboyanas han alegado para justificar su deportación que el visado de Bujosa “ya no estaba vigente”, ha precisado una portavoz del departamento que dirige en funciones José Manuel García-Margallo.

Según informa el diario local ‘The Camboya Daily’, la deportación de Bujosa está relacionada con su participación en las protestas que, en los últimos tres meses, vienen repitiéndose en forma de vigilias pacíficas cada lunes para reclamar la liberación de varios activistas de derechos humanos.

La del último lunes terminó con la detención de las activistas camboyanas Tep Vanny y Bov Sophea, acusadas de incitación a cometer un delito tipificado en el artículo 495 del Código Penal camboyano, que se refiere a la perturbación del orden social del país, y que está castigado con penas de prisión que oscilan entre los seis meses y los dos años.

Las autoridades camboyanas consideran que estas vigilias pacíficas, que se enmarcan en la campaña conocida como ‘Black Monday’ (Lunes negro), son ilegales y equivalen a una rebelión urbana, según el mismo rotativo local.

Esta campaña también ha pedido una investigación independiente en torno al asesinato del analista político Kem Ley el mes pasado, que ha provocado indignación y acusaciones que implican al Gobierno en su muerte. El Gobierno camboyano considera que la campaña del ‘Black Monday’ es ilegal y equivale a una rebelión urbana, según el mismo rotativo.

El jefe de investigaciones en el departamento de Inmigración del Ministerio del Interior camboyano, Uk Heisela, ha destacado en declaraciones recogidas por ‘The Camboya Daily’ que Bujosa fue la única extranjera que se unió a estas protestas.

“No podemos permitirle que siga viviendo en nuestro país porque sus actos afectan a nuestra seguridad pública”, ha añadido. Heisela ha confirmado que el visado que tenía Bujosa para permanecer en Camboya de manera legal ya no estaba en vigor.

TENSIÓN ENTRE EL GOBIERNO Y LA OPOSICIÓN

Camboya atraviesa en la actualidad una situación política marcada por la tensión entre el primer ministro, Hun Sen, en el poder desde hace más de 30 años, y el opositor Partido de Rescate Nacional de Camboya (CNRP), que le acusa de represión. Están previstas elecciones locales en 2017 y generales en 2018.

La Unión Europea ha amenazado recientemente a las autoridades del país con revisar su ayuda financiera si continúa el acoso judicial contra políticos de la oposición.

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