Síndrome de piernas inquietas: qué es y a qué personas afecta

Aún se desconoce la causa de esta patología que suele afectar en mayor medida a mujeres de entre 40 y 50 años

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Sarai Bausán García | @Sarai_Bausan
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Imagina que estás durmiendo placenteramente después de un estresante día. Tu cuerpo al fin se relaja, tu mente se evade de la realidad. Pero, cuando empiezas a sumergirte en ese profundo sueño, una extraña sensación empieza a recorrer tus piernas y la única forma de que desaparezca es moviéndolas, con lo que descansar toda una noche se acaba convirtiendo en una tarea más que complicada.

Un problema que afecta al 5% de la población, especialmente a las mujeres con una edad comprendida entre los 40 y los 50 años.

Esta molesta sensación se llama síndrome de piernas inquietas y es definida por el neurólogo Carlos Madrid Navarro como “la necesidad de mover las piernas provocada por una especia de disconfort o intranquilidad en las piernas”.

La patología puede aparecer en las personas con diferentes formas, pues, tal y como afirma el neurológico granadino, “hay gente que lo describe como picores, mientras que para otros son como quemazones o pinchados”.

A esto añade Madrid Navarro que “es una sensación que se suele experimentar al caer la noche, por lo que el problema irradia en que, cuando el paciente intenta dormir, al tener molestias, le cuesta conciliar el dueño y no puede descansar”.

A pesar de que los especialistas continúan investigando sobre esta enfermedad para conocerla en profundidad, hay un aspecto de ella que aún les es indescifrable: su causa. Y es que, según indica Madrid Navarro, aún se desconoce qué origina esta sensación. A pesar de ello, existe un segmento minoritario en el que la causa está relacionada con la anemia por déficit de hierro o la insuficiencia renal, pero son solo unos pocos casos los que consigue ser catalogados y tratados desde su raíz.

“Hasta hace poco, esa gente ni siquiera acudía al médico. Hay estudios, pero aún no se conoce la causa, solo se saben algunos detalles como que aumenta con la edad y que se suele asociar con personas con ansiedad o trastornos del sueño”, recalca el experto.

Debido a que la causa es desconocida, la forma de tratarlo no consigue eliminar la enfermedad en su totalidad. Así, la forma de atajar los efectos del síndrome de piernas inquietas es con fármacos que contengan dopamina, también usada para tratar el párkinson, ya que suele dar una buena respuesta.

Este tratamiento se completa, además, con unos sencillos pasos como son hacer ejercicio, darse baños de agua caliente y realizar terapias o actividades que ayuden a rebajar los niveles de ansiedad.