Moreno pide a Bruselas activar el Fondo de Solidaridad ante la "catástrofe" de la sequía

El presidente de la Junta entrega un informe al vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea que expone el impacto de la falta de agua en Andalucía

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, este martes en Bruselas | Foto: Gabinete
Europa Press
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El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha reclamado este martes en Bruselas al vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea (CE), Maros Sefcovic, la activación del Fondo de Solidaridad de la Unión Europea para hacer frente a la "catástrofe natural" que supone la prolongada sequía de la comunidad autónoma y que en el año 2023, tuvo un coste equivalente al 2,1% del PIB andaluz.

En la primera jornada de su viaje oficial a Bruselas, Moreno ha mantenido una reunión con Maros Sefcovic, también comisario de Pacto Verde Europeo, Relaciones Interinstitucionales y Prospectiva, al que le ha trasladado esta petición. Esos fondos permitirían la realización de obras hidráulicas en la comunidad, que se sumarían a las que ya está ejecutando la Junta.

Moreno ha entregado al comisario un informe de su Gobierno bajo el título 'La sequía, una catástrofe natural en Andalucía', donde se expone cómo se encuentran los embalses y cómo la falta de agua está afectado a los sectores productivos y la economía.

El Fondo de Solidaridad de la Unión Europea permite ayudar de forma efectiva a un estado miembro o a un país cuya adhesión esté en proceso de negociación en sus esfuerzos por hacer frente a los daños provocados por una catástrofe natural grave o una emergencia grave de salud pública.

Es el principal instrumento de la Unión para apoyar la recuperación de catástrofes naturales y es una expresión de la solidaridad de la UE. Permite prestar un apoyo eficaz a un estado miembro (o a un país candidato) para ayudarle a hacer frente a los efectos de una catástrofe natural grave, como inundaciones, incendios forestales, terremotos, tormentas o sequías.

El país afectado debe presentar su solicitud en un plazo de doce semanas a partir de la catástrofe, y, a continuación, la Comisión Europea evalúa la solicitud y propone un importe de ayuda financiera, según consta en la regulación de la UE. En el caso de "catástrofe natural regional" (caso de la sequía en Andalucía), el requisito para optar a la ayuda del Fondo de Solidaridad se encuentra en haber sufrido unos daños directos superiores al 1,5% del PIB regional. (En 2023, el umbral para Andalucía se sitúa en los 2.258,35 millones de euros).

"Pido que se tenga en cuenta la sequía que sufre nuestra tierra desde hace ya 5 años y se articulen ayudas extraordinarias para paliar sus efectos en el campo y en nuestra economía", ha señalado Moreno, apuntando que la prolongada falta de agua que sufre Andalucía es una de las consecuencias del cambio climático.

El presidente se pondrá en contacto con la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, para hacerle llegar esta petición y que el Gobierno central la tramite ante Bruselas. "Pedimos al Gobierno de España que impulse la posibilidad de ese fondo para que esos recursos lleguen a las comunidades autónomas que tenemos ahora mismo un problema con la sequía", ha señalado Juanma Moreno, quien ha apuntado que no se le pasa "por la cabeza" que el Ejecutivo nacional no active todos los procedimientos que le posibilite la UE para que las comunidades autónomas con problemas de agua tengan más recursos para acometer obras hidráulicas.

"Esta sequía está causando ya una pérdida del 2,1% del Producto Interior Bruto de Andalucía, lo que supone una pérdida de riqueza, de empleo y de progreso, y necesitamos colaboración y apoyo de la Unión Europea", ha sentenciado el presidente, quien ha insistido en reclamar que la UE reconozca la singularidad climática de esta comunidad.

Para Moreno, el problema de la falta de agua tiene que entrar en la agenda política e institucional de la Comisión Europea. Ha puesto el acento en que no haya ningún comisario europeo de agua, porque "parece que sobra el agua" por el hecho de que llueva en los países del norte del continente. "La batalla de la sensibilización por el agua en Europa la está liderando Andalucía y creo que la vamos a ganar", ha indicado.

Tras recordar que Andalucía ya ha puesto en marcha cuatro decretos de sequía, ha apuntado que si el Estado y la Unión Europea ponen recursos, más obras hidráulicas se podrán hacer para tratar de solventar el problema.

Informe de la Junta

En el informe que el presidente ha entregado al comisario Maros Sefcovic se recoge que la falta de agua tuvo un coste equivalente al 2,1% del PIB andaluz en 2023, esto es, 4.270,20 millones de euros, mientras que en 2024, el coste será de 4.525,45 millones, de un total estimado de PIB de 215.498 millones. A esto se suma la merma del superávit de la balanza comercial exterior de alimentos, que ha descendido un 15,1%.

Se expone que la sequía está afectando de lleno a la economía andaluza, con consecuencias muy negativas en sectores claves como la industria agroalimentaria, que supone un 25% del tejido productivo andaluz.

Las estimaciones elaboradas a partir de los indicadores de producción agraria del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA) advierten de que en2023 la producción agraria andaluza cayó un 13% frente al 2% del conjunto de España. Asimismo, la industria agroalimentaria cayó un 13%, y la producción de hortalizas sufrió una merma del 7% (los frutales no cítricos, un 9,6%, y los cereales, un 35,2%).

Asimismo, el informe señala que la Encuesta de Población Activa revela que el número de ocupados descendió casi un 10% (9,4%) en el sector agrario y un 4,5% en la industria de la alimentación, mientras que los datos que maneja el Ministerio de Trabajo y Economía Social alertan de que el número de empresas agrarias inscritas en la Seguridad Social ha disminuido un 3% y que las empresas exportadoras de alimentos han caído un 4%, según el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.

Asimismo, se señala que la sequía no sólo es un problema económico, sino que también es un problema social que afecta a muchas familias, a su bienestar, y que limita el desarrollo de su día a día, ya que nos encontramos ante una sequía que ha sido catalogada como la peor del milenio y en la que 3,5 millones de habitantes viven en municipios en situación de emergencia y casi medio millón de personas no dispone de agua potable o están sufriendo cortes en los suministros.

Actualmente, más de cien municipios de Andalucía sufren incidencias en el suministro. Concretamente, los vecinos de 27 de ellos no tienen agua potable y más de una veintena de localidades sufren cortes de agua nocturnos a diario.