La Junta inicia los trámites para crear el Parque Natural de la Sierra de La Sagra

Esta nueva protección cuenta con el respaldo de los ayuntamientos y contribuirá al desarrollo socioeconómico de la comarca

Sierra de la Sagra
La propuesta del Parque Natural Sierra de La Sagra cuenta con el respaldo de los ayuntamientos que lo conformarían, Huéscar y Puebla de Don Fabrique | Foto: Archivo GD
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El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha aprobado la formulación del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de la Sierra de la Sagra (Granada), lo que supone el inicio de los trámites para convertir la Sierra de La Sagra en Parque Natural, siendo el primer paso para aumentar la protección y garantizar la conservación de este patrimonio natural de enorme singularidad tanto por los hábitats que conviven en él como por su variedad geológica y paisajística.

La propuesta del Parque Natural Sierra de La Sagra cuenta con el respaldo de los ayuntamientos que lo conformarían, Huéscar y Puebla de Don Fabrique, ya que constituirá un potente elemento dinamizador para la población local y contribuirá al desarrollo socioeconómico de la comarca, así como a la mejora de la calidad de vida de sus habitantes.

La Sierra de La Sagra se ubica en el noreste de la provincia de Granada, abarcando terrenos de los municipios de Huéscar y Puebla de Don Fadrique. Engloba un importante grupo de alineaciones montañosas y macizos aislados de naturaleza caliza -sierras de Duda, Seca, La Sagra, Tornajos y Guillimona, entre otras-, algunos de ellos con más de 2.000 metros de altitud, próximos a los límites de las comunidades autónomas de Andalucía, Castilla-La Mancha y Región de Murcia.

Hasta el momento, la Sierra de La Sagra contaba con diferentes figuras de protección. Entre ellas, está declarada Lugar de Importancia Comunitaria, es Zona Especial de Conservación, forma parte de la Red Natura 2000, pertenece al Geoparque de Granada, declarado por la Unesco en julio de 2020; y posee diferentes puntos de interés geológico, además de encontrarse en una zona contemplada como Reserva Natural Subterránea en el Plan Hidrológico 2022-2027 de la Demarcación Hidrográfica del Guadalquivir.

Desde el punto de vista geológico, el futuro Parque Natural es un entorno que comprende un conjunto de majestuosos macizos de naturaleza fundamentalmente caliza. Geomorfológicamente, la presencia de crestones y sierras calizas, sierras sobre margas (arcillas y calizas), plataformas karstificadas y modelados kársticos componen un paisaje muy diverso que, junto a la disposición de los materiales presentes y la facilidad de observación, conforman un dominio único de gran interés científico a la vez que enormemente atractivo desde el punto de vista paisajístico y didáctico, que alberga una amplia gama de tipologías geológicas singulares.

Varias de las cimas montañosas presentes superan los 2.000 metros sobre el nivel del mar, como el Tornajuelos y, sobre todo, La Sagra, que, con sus 2.383 metros de altitud, constituye el pico más alto de Andalucía y de la mitad meridional de la península Ibérica, tras el macizo de Sierra Nevada.

La Sierra de la Sagra es, sin duda, el hito fisiográfico más destacado, observable desde toda la parte oriental de la provincia de Granada, y su escarpada cara norte presenta un desnivel de más de mil metros en tan sólo 2.500 metros de distancia.

Interés geológico

Además de los valores paisajísticos asociados a la altitud y a la naturaleza caliza de estas sierras, debe reseñarse también la presencia en ellas de diversos Lugares de Interés Geológico como el Cañón y las Fuentes del río Guardal o los georrecursos de la propia Sierra de La Sagra, y cavidades de interés espeleológico como, entre otras, la Cueva del Agua.

Entre las formaciones y elementos vegetales representativos, destaca la presencia de numerosos árboles y arboledas singulares inventariados como las secuoyas de La Losa, histórico bosquete de secuoyas casi bicentenario, importante por su majestuosidad y rareza en la península Ibérica y en Europa. Otros árboles y arboledas singulares se reparten en el ámbito de ese espacio como el serbal del cortijo de Juan Robles, el sabinar de Prado Puerco, el pino de Ferrario, el nogal del cortijo de la Umbría o el quejigal de la finca de Las Fuentes, entre otros.

Por lo que se refiere al patrimonio faunístico, posee un valor sobresaliente, con presencia de aves necrófagas, quirópteros, anfibios y reptiles, así como de fauna asociada a los cursos fluviales. Rapaces como el águila real, el halcón peregrino y el buitre leonado tienen en este espacio su zona reproductora, mientras que otras, como el quebrantahuesos o el alimoche, se observan ocasionalmente en este espacio, ya que lo utilizan como zona de campeo.

Especies de ungulados como el ciervo, el jabalí y la cabra montesa se hallan muy presentes por su estrecha ligazón con los aprovechamientos cinegéticos en toda la zona.

Reseña aparte merecen los invertebrados, con especies como los lepidópteros Polyommatus violetae subbaeticus, uno de los endemismos más raros de España, catalogado como 'vulnerable' en el Catálogo Andaluz de Especies Amenazadas (CAEA); o Polyommatus golgus sagratrox, lepidóptero endémico propio de las crestas y zonas altas de estos macizos, con la distribución más reducida de todos los existentes en España, registrado como 'en peligro de extinción'.

 







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