Granada vuelve a crear empleo y el número de cotizantes a la S.S se acerca a la barrera de los 300.000

El mercado laboral granadino se ha convertido en este 2014 en una montaña rusa en la que las intermitentes altas y bajas a la seguridad social muestran lo estacional de la economía de la provincia | Con la subida en las contrataciones de este pasado mes de noviembre, Granada retoma la creación de empleo y se acerca a los niveles de hace un año

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Sala de una oficina de empleo
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Ayer se dieron a conocer las nuevas cifras de desempleo en la provincia de Granada, unos datos que devolvieron el optimismo al apuntar un retroceso en el paro. En concreto, 1.778 personas se borraron de la lista de parados. Este dato, aunque importante, representa una de las aristas de un drama en el que el número de afiliados a la seguridad social es tan importante como el porcentaje de desempleados. Y ahí Granada también tiene que celebrar, por lo menos durante este mes y todo parece indicar que durante el presente; diciembre volverá a disparar las contrataciones de Navidad en el sector servicios aunque, lo que está por ver, es si el mercado laboral granadino sabrá mantener algunos de esos puestos creados durante las fiestas. Esta es la montaña rusa de la contratación en Granada.

El DÍA DE LA MARMOTA

Las altas y bajas a la seguridad social parecen vivir un eterno día de la marmota. Como en la película que protagoniza Bill Murray, el mercado laboral de la provincia sufre un eterno ir y venir en el que cada año comienza con el descalabro propio de aquellos que no continúan su contrato firmado en los días o semanas previas a la época festiva. Esta situación se ha venido repitiendo desde enero de 2008, el último mes en el que Granada consiguió sumar trabajadores. Por aquel entonces, la masa laboral rondaba los 340.000 trabajadores, muy cerca del máximo histórico registrado en diciembre de 2007 y que fue de 343.054 personas registradas en la seguridad social. Aquel fue el apogeo de la burbuja inmobiliaria y financiera que terminaría por reventar pocos meses después.

A partir de 2008, el ciclo se ha venido repitiendo de manera ininterrumpida: los meses cercanos al periodo vacacional han supuesto un incremento de trabajadores que, inmediatamente después de las festividades se han vuelto a difuminar entre la larga lista de parados. Tan sólo hace falta echar la vista un año atrás. En estas mismas fechas de 2013, Granada vivía una escalada en el número de altas a la seguridad social. De las 285.049 de septiembre se pasó a las 295.965 de diciembre. Poco duró la alegría. Ya en enero alrededor de 3.000 personas se dieron de baja de la seguridad social en un descenso que ha tenido en este pasado mes de septiembre su valle. Y vuelta a comenzar, porque este año las cifras son parecidas a las de 2013, aunque se adelantan un mes; los 295.739 trabajadores se han alcanzado este año en noviembre, a la espera de que diciembre arroje también cifras positivas y rompa la barrera de los 300.000 dados de alta en la seguridad social, que Granada no rompe desde marzo de 2012.

LA EVOLUCIÓN DE LOS AUTÓNOMOS

Lenta pero constantemente, así es la evolución en el número de autónomos de la provincia, que desde que alcanzara el mínimo de 54.849 en enero de 2013, ha comenzado a incrementarse hasta llegar a los 59.079 actuales. A pesar de las dificultades por la que atraviesa el conjunto del mercado laboral, este sector en concreto ha sabido mantenerse relativamente estable durante estos largos seis años de crisis y ahora, camino de 2015, parece que los autónomos han retomado la senda previa a los años de recesión.

LAS CAUSAS 

En cuanto a los motivos que hacen de este mercado laboral un acordeón que se estira y se encoge, cabe señalar la gran importancia del sector servicios, que acumula el mayor porcentaje de desempleados y en el que cualquier variación, por pequeña que sea, termina por repercutir en el computo global. Curiosamente la excepción a esta realidad ha tenido lugar durante el pasado mes, en el que la agricultura -también estacional- y la construcción- han liderado las bajadas de paro.

El presente inmediato pasa por una previsible muy buena campaña de Navidad, en la que las afiliaciones a la seguridad social volverán a incrementarse por miles; está por ver si con la resaca de enero esos puestos de trabajo se han logrado mantener, o volverá a suceder como en los seis años anteriores, en los que tras los mazapanes y el espíritu navideño, lo que queda es el regreso a las listas del desempleo.