El estigma del dialecto andaluz: en el sur se habla igual de bien

La publicación del libro 'Como dicen en mi pueblo: el habla de los pueblos españoles' ha recalcado que no hay mejores ni peores dialectos

Archivo Ciudadania- Andrea Carrillo Calderón- 10
Ciudadanos en Granada capital | Foto: Andrea Carillo / Archivo GD
Yamila Tolosa Long
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Más de un andaluz en su vida habrá tenido que escuchar los siguientes comentarios o parecidos: “¡Qué mal hablas!” o “No se dice asín, se dice así". No es nada nuevo que gran parte de los españoles tenga la idea preconcebida de que en Andalucía se habla peor que en otras partes del país. Sin embargo, este estereotipo no pertenece únicamente a España, ya que nuestros vecinos de habla francófona también comparten esta idea acerca de su zona sur. Y es que en el imaginario colectivo, esta zona siempre ha sido considerada como la más pobre y la más malhablada, estableciendo una relación directa entre la riqueza y el buen habla.

Como muchas otras cosas, esto no son más que prejuicios. El sociolingüista Peter Trudgill, en su obra Sociolinguistics: An Introduction to Language and Society (Sociolingüística: introducción a la lengua y sociedad, 1974), ya aseguraba que todos los estudios científicos de la lengua habían probado que “todas las lenguas y, por lo tanto, todos los dialectos son equivalentemente buenos como sistemas lingüísticos”. Además, el autor también explicaba el hecho de que “los juicios de valor respecto a la corrección y pureza de variantes lingüísticas, son sociales, ya que no hay nada intrínseco que haga a las variantes no-estándar inferiores”.

El libro que ayudará a desterrar los prejuicios del andaluz

Siguiendo en esta línea, recientemente se ha publicado el libro Como dicen en mi pueblo: el habla de los pueblos españoles, basada en el proyecto Corpus Oral y Sonoro del Español Rural (COSER), creado y dirigido por Inés Fernández-Ordóñez. Este estudio, recoge desde 1990 los dialectos de aquellos considerados como objeto de interés en el ámbito tradicional, es decir, “hablantes rurales, a ser posible mayores, de escasa escolarización y naturales del lugar en que son entrevistados”. 

Las dos editoras, Ana Estrada Arráez y Beatriz Martín Izquierdo, han dejado sus declaraciones en la página de la Editorial {Pie de Página}, donde ambas recomiendan este libro a toda la población. La lingüista y la filóloga, respectivamente, aseguran que este libro es perfecto para descubrir la riqueza del habla de nuestro país. Y es que, a pesar de estar enfocado específicamente en las hablas rurales de España, estas nos harán entender muchos de los estigmas del dialecto andaluz. Como recoge la editorial, los dialectos de las zonas rurales “son una pieza imprescindible para comprender el puzle de la historia del español, a la vez que contribuir a desterrar los prejuicios contra las hablas rurales, consideradas frecuentemente peores sin ningún fundamento”.

El dialecto andaluz y el 'granaíno'

Fragmento de entrevista a mujer (I1: 82 años) y varón (I2: 80 años) de Órgiva, Granada | Foto: COSER

El ceceo, el seseo, la aspiración de la s final o la pérdida de la letra de entre vocales son algunas de las muchas características que enriquecen y diferencian al dialecto andaluz de muchos otros. Junto con esto, las expresiones y el vocabulario concretos de cada región, e incluso de cada barrio, son esos añadidos que engrandecen aún más ese bagaje cultural y lingüístico que conforma el habla andaluza. Es por ello, que como asegura Beatriz Martín, gracias a este libro encontraremos las respuestas a muchas dudas como ¿por qué suena mejor 'pringao' que pringado, y Estado que 'Estao'? o por qué el famoso "si me queréis, irse" de Lola Flores es habitual en algunas zonas de la península.

Sin ninguna duda, esta es una obra que hará reconectar a los ciudadanos con sus raíces y entender un poco mejor de dónde vienen esas palabras o chascarrillos que tanto tiempo han usado. Además, el libro también va a invitar a que los ciudadanos se enorgullezcan de sus dialectos, y que en el caso concreto de Granada, se conozcan mejor todas esas expresiones 'made in' Granada, para que desparezcan de una vez todas esas ideas de que en el sur son unos 'malhablaos'.