Dolorosa derrota para un Covirán Granada que mereció más

La efectividad desde el tiro exterior de Obradoiro sentenció a un plantel rojinegro que volvió a pelear hasta el final y que rozó, una vez más, la remontada

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Joe Thomasson se estrenó como rojinegro con 15 puntos | Foto: ACB Photo
Ainoa Morano
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La ilusión, la fe en que se puede ganar o las ganas de luchar por conseguir la permanencia, a veces, no son suficientes. No bastan cuando tu rival es una auténtica apisonadora desde el tiro exterior. Covirán Granada sufre una nueva derrota con un guión ya conocido. A remolque desde el principio, pero con la continua posibilidad de remontar y obrar ese milagro que tanto necesita el conjunto rojinegro. 

Con demasiadas novedades y cambios de última hora arrancó Covirán Granada el encuentro correspondiente a la jornada 31 de la Liga Endesa. Joe Thomasson apareció en el quinteto titular junto a un Luke Maye que sigue peleando contra sus molestias físicas y trata de dar lo mejor de sí mismo aun sin estar en plenas condiciones. Cristiano Felicio fuera de la convocatoria y Petit Niang en Granada debido a unas molestias en su brazo. Unos precedentes que ya hacían pensar que con la fe en uno mismo no bastaría.

Aunque el encuentro arrancó con ciertas imprecisiones por parte de ambos conjuntos, Monbus Obradoiro sentó rápidamente las bases sobre las que se asentaría su juego. Triples, triples y más triples. Con Luke Maye como única referencia ofensiva, Covirán Granada supo mantenerse vivo en el partido ante la abrumadora efectividad de un conjunto gallego que quería asegurar su presencia en competiciones europeas la próxima temporada. Los rojinegros mostraron un buen juego ofensivo con una intensidad en defensa que llevó a los locales a cometer demasiadas pérdidas, sin embargo, sus tiros desde la línea exterior no entraban con la facilidad que sí lo hacían desde el lado rival. Aun así, Covirán Granada logró marcharse al segundo periodo con una distancia en el marcador asumible (19-14).

Hubo partido hasta que Monbus Obradoiro decidió sentenciarlo gracias a un 9 de 12 en tiros de tres al descanso. Pablo Pin probó todas las combinaciones posibles, entre ellas, dando un gran protagonismo a un Joe Thomasson atrevido, sin complejos y capaz de subir el balón tras solo unos días como rojinegro. Luke Maye siguió enchufado, de momento, el único capaz de responder a la ofensiva gallega desde la línea de 6,75. Aun así, todo lo que conseguía el estadounidense acaba tirado por tierra por un Youssou Ndoye que no termina de encontrar su lugar en el juego y que no fue capaz de intimidar los pívots rivales en los dos primeros cuartos de partido (43-32).

La esperanza no se debía perder. Aun quedaba mucho partido en juego y la distancia de once puntos en el marcador era salvable. Monbus Obradoiro siguió a lo suyo ante un Covirán Granada que se anduvo listo al inicio del tercer periodo provocando cuatro faltas a su rival en apenas dos minutos transcurridos. Los rojinegros no bajaban los brazos, pero Leo Westermann se encargó de mellar poco a poco la moral de los visitantes. De la mano del jugador francés, Obradoiro colocó el +15 en el marcador. Momento de inflexión en el partido en el que Alex Renfroe despertó. Con dos triples consecutivos del base estadounidense y un mate de Youssou Ndoye tras robo de Thomasson, Covirán Granada volvió a entrar en el juego.

Meritorio lo que hizo la última incorporación rojinegra. Joe Thomasson ha llegado a Granada para ganar, para luchar cada balón y para aportar esa rapidez, esa electricidad al juego que Covirán Granada había perdido hace ya demasiadas semanas. Los rojinegros lo intentaban, estaban convencidos de que podrían llevarse la victoria a base de pelea, pero los de Moncho Fernández estaban este sábado tocados por una varita mágica que hacía que todo balón que salía de sus manos acabase en canasta.

Con el 69 a 60 en el marcador, solo quedaba echar toda la carne en el asador para obrar el milagro. Scrubb aumentó la ventaja hasta los doce puntos, pero apareció un gran Pere Tomás que con dos triples consecutivos redujo la distancia a los seis puntos. Todo podía pasar. Obradoiro se mantuvo en la disputa por la victoria a base de talento individual. Los triples ya no entraban. Covirán Granada subió su intensidad en la defensa, esta vez sí, gracias a un Youssou Ndoye que fue capaz de expulsar a Rubén Guerrero y que mantuvo una auténtica batalla en la zona con Blazevic.

Ganó mucho Covirán Granada con la reacción final del pívot senegalés, pero una última falta en ataque de Ndoye supuso la quinta en su casillero personal. Su expulsión supuso la derrota. Robertson recordó su eficacia desde el tiro de tres, contestó Luke Maye para poner el 83 a 80. Cuando más cerca estuvo la victoria, Robertson anotó un triple que se sintió hasta en Granada. 88-83 y nueva derrota. Dolorosa, mucho, porque este partido no se merecía perderlo Covirán Granada. Porque jugó mejor, defendió a un gran nivel y supo mantenerse en el partido. No se merecía la derrota. Las posibilidades siguen abiertas, a expensas de lo que haga Real Betis. Eso sí, la soga cada vez aprieta más.

Ficha del partido:

Monbus Obradoiro: Vicedo, Scrubb, Westermann, Robertson, Guerrero - quinteto inicial - Zurbriggen, Blazevic, P.Scrubb, Walker, Suárez

Covirán Granada: Renfroe, Bropleh, Thomasson, Ndoye, Maye - quinteto inicial - Costa, C.Díaz, Tomás, J.Díaz, Iriarte, Moore, Caicedo

Parciales: 19-14; 24-18 - descanso - 26-28; 19-23

Incidencias: partido correspondiente a la Jornada 31 de la Liga Endesa disputado en el Fontes Do Sar