Con los pies en el suelo para seguir soñando

Los rojinegros afrontar su segunda jornada en la Liga Endesa ante un Baxi Manresa que llega mermado por las bajas y necesitado tras la derrota ante Tenerife

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El encuentro se disputará en el Palacio a partir de las 20:45 horas | Foto: Fundación CB Granada
Ainoa Morano
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Casi sin tiempo para pensar en la sufrida, pero reconfortante victoria ante Fuenlabrada. Así llega el Covirán Granada a su segunda jornada de la Liga Endesa. Poco más de 24 horas han pasado desde que los rojinegros firmasen una nueva página en su historia, la de su primer triunfo como equipo de ACB. Los granadinos no pudieron tener mejor entrada en la competición. El equipo plantó cara, no se fue del partido en ningún momento, remontó y venció. La noche del pasado jueves será recordada para siempre, pero la rueda ya ha empezado a girar y esto ya no para. La alegría por ganar debe quedar a un lado, el siguiente objetivo es Manresa.

Del primer duelo ante Fuenlabrada se pueden extraer infinidad de detalles, algunos por mejorar y otros para mantener. En el primer caso, la concentración vuelve a ser una de las asignaturas pendientes de este Covirán Granada. Es cierto que el conjunto rojinegro se mantuvo vivo durante los 40 minutos, pero se vivieron momentos en los que si el talento de jugadores como Prince Ali, Thomas Bropleh o Luke Maye no hubiese salido a relucir, Fuenlabrada podría haber sentenciado el partido. Esta situación se vio con más claridad en parte del segundo cuarto e inicio del tercero, donde llegó a perder de 14 puntos. Los rojinegros no se encontraban cómodos sobre la pista, las defensas no llegaban a tiempo y los madrileños supieron aprovechar la desconexión de sus rivales para lograr tiros liberados, demasiados para ser sinceros. Este será uno de los puntos a mejorar para el encuentro ante Manresa, que sea el equipo de Pedro Martínez el que tenga que elaborar sus ataques y no que se los encuentre ya prácticamente definidos.

Las pérdidas. El Covirán Granada sumó 13 balones perdidos. Si bien es cierto que su rival contabilizó 11. Aun así, Pablo Pin y toda la plantilla ha incidido durante todas estas semanas en la importancia de minimizar los errores. Esto es la ACB y cada mal pase, cada pérdida o cada despiste puede suponer la derrota. También se ejemplificó esto en el duelo del pasado jueves. Justo cuando mejor se encontraba el conjunto rojinegro sobre el parqué, una falta de Alex Renfroe seguida de una pérdida en saque de fondo hizo que Fuenlabrada aumentase la renta en el marcador con una excesiva facilidad.

Por último, la intensidad. Aunque la salida de los de Pablo Pin fue buena, la primera mitad fue completamente de Fuenlabrada. Los de Raventós dominaron el juego e impusieron un ritmo rápido y físico al que al conjunto granadino le costó adaptarse. Quizás el mejor ejemplo de esa falta de intensidad se vio representada en Cristiano Felicio. Sí, su segunda mitad fue brillante y sus 15 puntos y siete rebotes, vitales para acabar consiguiendo la victoria, pero en los primeros 20 minutos pudo hacer mucho más. El pívot brasileño se encontró algo perdido sobre la pista y, sobre todo, superado por su par, Bassala Bagayoko, pívot de 2,07, pero que tan solo tiene 16 años. La otra cara de la moneda fue Petit Niang. El senegalés firmó un gran encuentro, especialmente, en el trabajo en la sombra. Sus momentos en pista sirvieron para dar un salto de intensidad a nivel defensivo y conseguir así que el equipo no se fuese del partido.

Lo que sí hay que mantener, además de las grandes actuaciones de jugadores como el ya mencionado Petit Niang, Luke Maye y Prince Ali, es la fe. Esa fe que llevó al equipo a casi ganar la Copa Princesa, esa que la ha hecho levantarse en los peores momentos y que, después de una pretemporada nefasta donde todo estaba en su contra, supo agarrarse a su talento y a sus ganas de demostrar para dar la sorpresa de la jornada. Este año, la ilusión y la confianza en el proyecto y en los propios jugadores va a ser clave para conseguir la salvación.

Baxi Manresa, un rival que se parece, y mucho, a Covirán Granada

El conjunto dirigido por Pedro Martínez será el primero en pasar por el Palacio de Deportes esta temporada. Un pabellón que ya conoce al disputar la última edición de la Copa del Rey, pero al que regresará sin Chima Moneke. La ausencia del jugador revelación de la pasada temporada ha hecho mella en un equipo que, como el Covirán Granada, aun está encajando sus piezas.

Al igual que los rojinegros, Manresa no ha podido completar tantos entrenamientos como gustaría con su plantilla al completo. De hecho, los catalanes viajarán esta segunda jornada sin Guillem Jou, mientras que son duda Babatunde Olumuyiwa, por una fascitis plantar y Tyson Pérez, con una sinovitis en la rodilla derecha.

"Lo que ocurrió ante Tenerife era una posibilidad, vamos atrasados". Estas fueron las palabras de Pedro Martínez tras finalizar el encuentro ante el conjunto canario, partido que perdió por 70 a 89. Además, Manresa aterrizó en la ciudad de la Alhambra este pasado viernes, por lo que el tiempo de recuperación y de preparación ha sido mínimo, incluso inferior al que ha tenido Covirán Granada.

A pesar de las distintas circunstancias que hace que Baxi Manresa no esté a su máximo nivel, algo queda de ese equipo que la pasada temporada enamoró a toda la ACB. El juego rápido y un ritmo muy alto son las principales baza de un equipo que llega a Granada muy necesitado. Especial atención deberán prestar los rojinegros a un Jerrick Harding que ante Tenerife firmó 17 puntos y 14 de valoración. Llega la segunda final de la temporada.