"Las ayudas a los agricultores no van a compensar ni el 10% de las pérdidas totales"

El olivar es el cultivo que presenta peores previsiones, esperando una "campaña mala de cosecha, inferior a la del año anterior, que ya fue mala"

Foto NP ASAJA GR. El campo va a tener que parar
Las dotaciones de agua se encuentran entre un 10 y 20% de las concesiones normales | Foto: Archivo GD
Ainoa Morano
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Los agricultores vuelven a verse con el agua al cuello un año más. Suena hasta irónico ya que precisamente es la falta de agua lo que les lleva a encontrarse en una situación límite, una fatal realidad que condena al campo granadino y andaluz a buscar soluciones por doquier para que las cosechas subsistan. La ausencia de precipitaciones, las altas temperaturas y las restricciones al suministro dejan a los agricultores granadinos, "sin margen de maniobra".

Manuel del Pino, secretario general de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores, explica que, con las condiciones de calor extremo y de sequía que sufre la provincia, "se ha producido una disminución de superficie en cultivos de riego, sobre todo en los cultivos de hortalizas al aire libre. En el caso de los invernaderos, ahora mismo no hay problema porque se están preparando para la próxima campaña, pero veremos como se plantea ya que hay zonas en las que no está garantizada la dotación de agua". Del Pino asegura que, por el momento, solo se salva de esta situación "una parte del almendro de la provincia, ya que en algunas zonas no se perdió gracias a las últimas lluvias de la primavera".

Desde Asaja señalan que los agricultores miran hacia los próximos meses con gran "incertidumbre", pues todo dependerá del favor que el cielo les quiera hacer. "De no llover en condiciones normales en otoño, la campaña será incluso más corta que esta y habrá más superficie sin sembrar". El olivar es el cultivo que presenta peores previsiones, esperando una "campaña mala de cosecha, será inferior a la del año pasado, que ya fue mala".

Al difícil panorama de la agricultura se une la ganadería. La escasez de agua también afecta a los ganaderos que se ven obligados "abastecer a base de cisternas a su ganado para que puedan beber y a utilizar pienso para los animales porque no hay pastos para la ganadería", explica el secretario general de Asaja Granada.

Ayudas "insuficientes" y un futuro "complicado"

La sequía que asola la provincia y la comunidad autónoma casi al completo ha derivado en una restricción del agua disponible que ahoga a los agricultores, incapaces por momentos de poder regar sus cultivos. "La dotación de agua este año ha rondado entre el 10 y el 20% de las concesiones normales. Con ese porcentaje, los regantes lo que han hecho es disminuir la superficie sembrada, evitar por completo las dobles cosechas que eran muy habituales en la Vega de Granada y, en otras comunidades de regantes, han optado por que la dotación de agua vaya destinada a cultivos permanentes. Esto lo hacen para garantizar la subsistencia de los árboles, no ya de la cosecha. Buscan evitar que los árboles se sequen".

Aunque el Gobierno de España ha destinado ayudas a este sector para paliar las consecuencias de la sequía, Manuel del Pino se muestra tajante en este asunto y asegura que son "insuficientes". "Las ayudas no van a compensar ni siquiera el 10% de las pérdidas totales que van a tener los agricultores. Al olivar lo han excluido, por ejemplo. Ya el año pasado se perdió más de la mitad de la cosecha y este año se perderá un 60% respecto a una cosecha normal".

El futuro del sector se está viendo comprometido y los agricultores buscan soluciones para que su trabajo siga adelante, aunque para muchos, el futuro se torna "muy complicado". "El que no tiene riego no puede hacer otra cosa que, si son cultivos anuales, dejar alguna parte de la tierra sin sembrar. Aun así, aunque la nueva Política Agraria Común te permite dejar una parte en barbecho, te obliga a sembrar otra, aun con las condiciones de sequía que tenemos. Esa gente tiene poco margen de maniobra, pero los que tiene cultivos permanentes no tienen ninguno. No pueden cambiar de cultivo".

Restricciones obligadas en los cultivos de Almuñécar

La situación en el campo granadino llega a tal extremo que los propios agricultores de Almuñécar están restringiéndose el uso del agua para el riego debido a la afección que la sequía está provocando en la zona. El municipio y su Vega cuentan en estos momentos con cuatro pozos secos y al menos otros cinco en proceso de secarse. Con esta situación, los regantes se están organizando para gestionar el poco agua que les llega.

La situación de los cultivos queda de este modo "muy mal" esta temporada, según la Junta Central de Usuarios de los Ríos Verde, Seco y Jate, que calcula que la cosecha de mangos bajará un 90% esta campaña, mientras que la de aguacate prevé un descenso del 70%.

Los cultivos andaluces al borde de la "inviabilidad económica"

La crisis que atraviesan los cultivos se extiende a toda la comunidad autónoma. El secretario general de la Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (Feragua), Pedro Parias, advirtió este pasado martes que el regadío andaluz se encuentra en una "situación realmente complicada" debido a la sequía y las restricciones de agua, un recorte del suministro que llega al "25% en Huelva" y alcanza el "88% en el Guadalquivir".

Desde Feragua apuntan que, en este contexto, existen producciones como la del girasol que han "sufrido reducciones de hasta un 80%", mientras que otros como el maíz o el tomate "ni siquiera se han podido sembrar". En cuanto a los cortes de agua, el secretario general remarcó que "ya hay zonas en las cuales la administración no está dando agua, o bien porque no se ha aprobado la dotación o por que la que ya se había aportado ya está consumida".

Estas medidas se están implementando en zonas como las Marismas del Guadalquivir, Los Palacios (Sevilla) o el Mediterráneo. Una política, que, según vaticinó Parias, "se extenderá por más zonas de la comunidad durante este mes de agosto y septiembre".

Los embalses granadinos, a un escaso 27,35% de su capacidad

El agua escasea, las precipitaciones no se dejan ver por Granada y las altas temperaturas que asolan la provincia y prácticamente toda la península hacen que los embalses muestren niveles alarmantes. Actualmente, la provincia cuenta con 320 hectómetros cúbicos de agua embalsada de los 1.170hm3 de capacidad de los que dispone, es decir, a penas un 27.35% de su total.

Por embalses, el de Negratín, que cuenta con una capacidad total de 571hm3, presenta apenas un 21,37% de agua embalsada, una cifra inferior a la que mostraba en esta misma fecha en 2022 cuando el porcentaje subía hasta un, aunque también ínfimo, 25,74%. En el caso de la presa de Rules, con una capacidad de 111hm3, actualmente se sitúa en un 49,95% de su capacidad, situación similar a la presa de Beznar que acumula un 60,38% de agua. Eso sí, comparado con el pasado año, el porcentaje de agua embalsada subía hasta el 80,13%.

La situación más preocupante se puede ver en embalses como los de Colomera, San Clemente o Bermejales. El primero de ellos apenas llega al 10% de su capacidad con un total de 4 hectómetros cúbicos de agua acumulada. En el caso de San Clemente, la cifra sube un punto, hasta el 11,11%, recogiendo apenas 13 hm3. Por último, Bermejales, que cuenta con una capacidad total de 91hm3, a principios de agosto registra un 16,48% de agua.