“Arrebatarle el título a Nadal fue un logro importante”, admite el tenista lojeño José Sánchez de Luna

Así define el granadino su triunfo en 1997 como campeón de España cuando tenía tan sólo 14 años, título que además le arrebató a Rafa Nadal

FOTO DIRECTO TENISTA GD
Charla entre el tenista lojeño José Antonio Sänchez de Luna, y el subdirector de GranadaDigital, Juan Prieto | Foto y vídeo: Dani B. / GD
Rosa NúñezRosa Núñez
0

El tenista lojeño José Antonio Sánchez de Luna es de las pocas personas en el mundo que puede decir que ha derrotado al mismísimo Rafa Nadal en un partido. Y es que, en 1998, cuando apenas tenía 14 años, el granadino arrebató al mallorquín un Campeonato de España Infantil.

Así es cómo, además de convertirse en campeón nacional, lo que para de Luna “fue un logro importante a nivel juvenil”, también venció a una de las grandes leyendas del tenis español. “Se comenta tanto para bien como para mal”, dice el lojeño entre risas haciendo referencia a las carreras deportistas de ambos implicados. “Pero bueno, la verdad que en ese momento yo estuve muy contento y ahora es una buena anécdota para contar a los jugadores que entrenamos, y es algo gracioso”, continúa el joven.

En referencia a la diferencia en la trayectoria de los dos tenistas, Sánchez de Luna asegura que, a nivel personal “yo lo estaba haciendo muy bien”, pero haber empezado tan pronto a ser profesional “ahora lo veo un lastre porque un chaval de doce años no está preparado para irse a vivir fuera sin ver a sus padres todos los días”, comenta sobre su marcha a Barcelona, de la que dice que fue “casi incosnciente”.

“Cogí una dinámica, desde muy temprana edad, de profesional, y rápidamente me vi en el papel” de que quería dedicarse a ello, declara José Antonio. Así, a los 18 años se decantó “por vivir de esa manera”. No obstante, “realmente, desde pequeño yo jugué por querer ser jugador, no jugué sólo por querer pasármelo bien”, indica.

“En el caso de Rafa Nadal se reunieron todas las condiciones”, tanto a nivel familiar como económico, explica el granadino. “Yo creo que cada uno tiene su forma de hacer las cosas y mi techo llegó donde llegó“, resume.

José Antonio, que ya ha formado una familia con dos hijos de siete y nueve años, bromea con que “en eso sí le he ganado a Nadal” y dice de la anécdota que “es una satisfacción y una ilusión contárselo a mis niños y a mis sobrinos, que también son pequeños”.

Un encuentro decisivo

Sobre el choque con Nadal, Sánchez de Luna admite que “tengo buenos recuerdos porque, a nivel juvenil, ese torneo es el que precisamente tiene más tradición”. El balear, que llegó a la final con doce años (siendo esta la única ocasión en la que ha sucedido así), dos menos que José Antonio, “se fue cargando a todo el equipo nacional”. Según asegura el lojeño, “ese partido lo gané porque jugué muy bien y tuve muy buen día”.

El encuentro fue bastante emocionante, pues el resultado final quedó en un competido 6-4, 7-5. A Nadal “se le veía algo diferente al resto”, afirma de Luna, sobre todo, “en la forma de reaccionar en algunas situaciones” fuera de la pista de juego.

De Luna y Nadal se habían conocido dos años antes en otro Campeonato de España, y, según el tenista lojeño, Rafa ya destacaba con tan sólo diez años. “Él se fue despegando del resto de una forma extraordinaria”.

Así, el éxito de Nadal “no fue un buen ejemplo para el resto”, pues si el el primer torneo profesional que de Luna ganó fue a los 18 años (una buena edad para ello), el balear ya había ganado alguno con 15. Por ello, los demás tenistas españoles de la época podían sentir en su juventud “presión”, como explica el lojeño.

Ambos deportistas aún guardan “cierta amistad“, según indica Sánchez de Luna, quien admite que llegó a pensar que “era imposible” que Nadal jugara bien en pista rápida, comprobándose después con sus dos trofeos en el torneo de WImbledon que era más que posible que lo hiciera. “Nos ha hecho equivocarnos a todos” en lo que pensaban del actual número dos del ranking ATP.

“La cabeza es lo que más le ha marcado la diferencia con el resto de jugadores”, dice José Antonio Sánchez de Nadal. Uno de los aspectos clave “es la capacidad de sufrimiento” en situaciones adversas, “cuando no te gusta” seguir jugando. Y prosigue: “Lo normal cuando estás mal” es dejarse llevar, no luchar las bolas, “pero este chico, desde muy pequeño, llegó con esa idea. Él nunca lo ha hecho mal en ese aspecto”.

Metafóricamente, de Luna compara esos momentos de lucha e Rafa Nadal con comprar boletos de lotería: “Al intentarlo tantas veces, él compra lotería, y al final le puede tocar”. En relación con Federer o Đoković, dice de ellos que sí “se les nota cuando pasan malos ratos”, pero de Nadal dice lo contrario.

La vida del tenista

José Antonio Sánchez de Luna declara que “tuve una oportunidad de ir a Wimbledon un año, pero elegí otro torneo”, y “ahora uno se arrepiente de ese tipo de decisiones”. Aun así, el lojeño jugó un Masters Series de Hamburgo y un Trofeo Conde de Godó.

A los 26 años, de Luna dejó de jugar a nivel profesional y se pasó al plano del entrenamiento, primero dos años en Villena (Alicante), en la academia de Juan Carlos Ferrero (Equelite Sport Academy); y más tarde en Granada, en el Campus Tenis Club, junto al PTS.

“Tengo el gustazo enorme de decir que el mismo torneo que le gané a Rafa, el año pasado lo ganó un chico nuestro” en Alicante, dice en referencia a sus alumnos. “Poco a poco estamos empezando a hacer bien las cosas en Granada”, admite.

Además, el pasado año, como veterano, en la categoría +35, Sánchez de Luna resultó campeón mundial por equipos con la selección española en Miami, y subcampeón internacional a nivel individual, así como campeón de España en la misma categoría en La Manga, Murcia. Según el granadino, estos campeonatos están muy bien, pues los tenistas ya retirados “seguimos teniendo ciertas ganas de seguir compitiendo un poquito”, admite.

“Mientras el trabajo y mis niños y mi mujer me dejen”, intentará seguir compitiendo, según explica mientras se despide entre sonrisas uno de los granadinos que marcaría historia sin siquiera saberlo con tan sólo 14 añitos.







Se el primero en comentar

Deja un comentario