Sierra Nevada, con el 40% de los negocios cerrados, pendiente del confinamiento de Monachil

Los comerciantes denuncian que "no hay nadie en la estación" mientras Cetursa aún no ha decidido cuándo dará por finalizada la temporada

Pradollano 25 de enero de 2021 (2)
El 40 por ciento de los negocios de Sierra Nevada permanece cerrado por la baja afluencia de público | Foto: GD
Patricia Vázquez
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La apertura durante los próximos días de la estación de esquí de Sierra Nevada está pendiente de los movimientos que la Junta de Andalucía y, más concretamente, el Comité Territorial de Expertos en Salud Pública, decidan a lo largo de la tarde de este lunes. Y todo porque Monachil, el municipio al que pertenece la montaña, ha superado ya la tasa de los 500 casos por cada 100.000 habitantes, con lo que deberá decretarse su cierre perimetral. Algo que se hará efectivo previsiblemente el miércoles, tras la publicación del BOJA extraordinario correspondiente este martes, donde se incluirán, además, otras 30 localidades con alta incidencia en las últimas horas.

De hecho, la Junta de Andalucía no se ha manifestado al respecto y la portavoz del Consejo Asesor de Alertas de Salud Pública de Alto Impacto, Inmaculada Salcedo, ha señalado esta misma mañana, a preguntas de GranadaDigital, que "están valorando todas las opciones" sobre la apertura de la estación de esquí durante los próximos días, aunque "aun no se ha tomado ninguna decisión" que "tendrá que pasar irremediablemente por garantizar que se cumplan todas las medidas preventivas".

Tanto es así que la situación para los negocios de la estación de esquí es "desastrosa", como la describen algunos comerciantes de la zona. "Entre el temporal de los últimos días y las medidas para evitar los contagios no se ve a nadie por las calles de Pradollano y en pistas hay poquísimos esquiadores", explican a GranadaDigital desde la Asociación de Empresarios de Sierra Nevada.

"Estamos a la expectativa. La intención de Cetursa es la de continuar abiertos, pero todo hace indicar que al cerrar Monachil, también tienen que cerrar Sierra Nevada", apunta el vicepresidente de la asociación, Daniel Taillefer, quien comenta que "la única esperanza" es que consideren la estación de Sierra Nevada como un anejo de Monachil, por lo que no estaría cerrada perimetralmente y podrían seguir subiendo esquiadores como hasta ahora con el forfait y si no pertenecen a municipios confinados, aunque también reconoce que la "sensación" de los comerciantes en líneas generales "es mala" y que hay "muy pocas posibilidades" de que las autoridades sanitarias decreten esta opción.

En este sentido, Taillefer también recuerda que si solo pudieran acceder a la estación los vecinos de Monachil solo podrán funcionar las empresas familiares que requieran menos trabajadores para no tener que asumir los costes de recuperar a los empleados de la situación de ERTE en la que se encuentran en estos momentos. "Desde la asociación intentaremos que los negocios estén abiertos lo máximo posible, porque entendemos que esta situación es transitoria, y esperamos que dentro de 15 días podamos volver a abrir con normalidad".

Es el caso de Francisco Maroto, en cuya tienda de alquiler de material para el esquí -Oso Blanco- están trabajando de momento él y su mujer, ya que no hay suficiente demanda para mantener al resto de sus empleados. "No hay nadie en la estación", lamenta, aunque entiende que "debe seguir abierta" porque "la nieve de las pistas debe seguir pisándose para que cuando podamos volver a recibir esquiadores, no cueste ponerla en condiciones óptimas para su uso". Lo que tiene claro es que si las autoridades sanitarias decretan que solo puedan acceder a las pistas deportistas federados y profesionales "cierro el negocio y me voy para mi casa".

En ese mismo sentido, se manifiesta José Francisco Fernández, propietario hotel Kenia Sierra Nevada. "El hotel lo tenemos entre semana entre un 30 y un 40 por ciento de ocupación y durante el fin de semana hemos llegado al 50 por ciento, aunque la gente está a la expectativa y con mucho miedo de reservar por si volvemos a cerrar, así que las reservas que nos entran son prácticamente en el día. Nosotros dependemos de lo que nos informe el Ayuntamiento de Monachil y Cetursa y por ahora todo está en el aire", explica y continúa diciendo "si no pueden llegar los esquiadores tendremos que cerrar".

Una situación que están viviendo de primera mano los monitores de esquí y de actividades de invierno, muchos de ellos autónomos que no saben cómo afrontar sus gastos cuando no tienen clientes a los que facturar. Es la denuncia que hace Jesús Olvera, de la empresa Al Ándalus Activa, quien explica que las subvenciones del Gobierno central y de la administración autonómica "no son suficientes". "La temporada de invierno da trabajo a muchas personas de fuera de Granada que han visto cómo no tienen otro sustento económico debido a las restricciones de movilidad y el miedo de la gente a subir a Sierra Nevada".

Y es que el 40 por ciento de los negocios permanece cerrado por la baja afluencia de público. Los hoteles que están abiertos, solo aceptan reservas de cara a los fines de semana. El 50 por ciento de los restaurantes y bares de Pradollano no han levantado sus persianas desde que comenzó la temporada el pasado 18 de diciembre. Y solo siete escuelas de esquí mantienen sus cursos a los pocos principiantes que contratan las clases de los monitores.

Son los datos que manejan desde la gremial de empresarios, donde puntualizan que esta situación de cierres perimetrales en prácticamente todas las provincias andaluzas hace que los "negocios grandes o que trabajan con grupos" no les interese mantener sus puertas abiertas, mientras esperan a que Cetursa decida cuándo dará por finalizada la temporada.