Los estereotipos sobre las personas ‘trans’, una realidad a erradicar

El colectivo reclama mayor información y concienciación en la sociedad para terminar con los prejuicios que les acompañan

report-1
Hugo y Alejo hablan de los estereotipos asociados al colectivo 'trans' | Foto: Sarai Bausán García
Sarai Bausán García | @Sarai_Bausan
2

“Nunca me he sentido cómodo conmigo mismo, no estaba a gusto. No fue hasta que supe lo que me pasaba cuando realmente empecé a estar bien”. Así cuenta Alejo cómo fue el momento en el que tomó consciencia de que no estaba de acuerdo con el sexo que se le había otorgado al nacer.

Recuerda aquel momento con la seguridad que supone vivir un antes y un después en su propia realidad: “Cuando tenía 18 años, empecé con una disforia muy fuerte y no sabía lo que me pasaba. Tenía depresión y no me encontraba bien conmigo mismo. Entonces fue cuando descubrí la palabra transexualidad y me di cuenta de todo”, señala Alejo.

Tal y como narra este granadino, de pequeño ya había tenido en repetidas ocasiones diversos pensamientos que le mostraban que éste era su camino, pero no fue hasta llegar a la edad adulta cuando todas las piezas del rompecabezas ocuparon su lugar. “Cuando era pequeño y tenía unos cuatro o cinco años, me miraba al espejo y decía ‘quiero tener pene’, pero se me quitaba de la cabeza al pensar rápidamente ‘pero si eres una niña’ Además, cuando en el colegio los niños me decían que me trataban como uno de ellos, me quejaba porque era lo que se suponía que era lo que tenía que hacer, pero por dentro estaba encantado”, expresa.

Mientras cuenta su historia, Hugo le mira como si escuchara su propio relato. Él hizo públicos sus sentimientos cuando tenía 17 años, pero no logró reunir el valor para contárselo directamente a sus padres, sino que, mediante una carta, le pidió a su tutor del instituto que se lo comunicara a sus progenitores. “Mi cambio empezó cuando me corté el pelo, pero no les dije en ese momento nada. Mi madre no dejaba de decirme ‘pareces un tío’ y yo siempre lo negaba hasta que ya se lo conté a través de mi tutor. No tenía confianza con ellos y, por eso, le escribí la carta al tutor”, relata Hugo.

“Mi cambio fue radical. Yo siempre he vestido con sudaderas y eso, pero cuando me corté el pelo fue cuando ya se hizo más notorio y se me cambió más la cara. Yo creo que por eso le chocó tanto a la gente, porque de la noche a la mañana tomé la decisión y lo hice sin pensar en lo que dirían los demás”, muestra satisfecho Alejo, quien prefiere no mostrar su rostro por temor a lo que puedan pensar en su pueblo.

Según él mismo explica, esta decisión ha sido una liberación para él, pero siempre ha tenido que vivir en tensión ante los comentarios y miradas acusadoras de muchos de sus vecinos. “Pasar de estar siempre invisible a tener a todo el mundo mirándome es complicado, pero yo creo que ya lo están aceptando. Vamos, ya es hora”, cuenta.

Hugo comparte esta sensación con Alejo, pero, al contrario que su amigo, él asegura no preocuparse por el qué dirán pues “me encanta provocar y que me miren”.

Alejo y Hugo comentan la situación del colectivo en la sociedad actual | Foto: Sarai Bausán García

Pero en una cosa ambos están de acuerdo: los estereotipos siguen muy arraigados en el ámbito social. “Sigue habiendo muchos prejuicios y estereotipos hacia las personas trans. Por ejemplo, si eres un hombre transexual, te tienes que ceñir a los estereotipos de los hombres cigénero -cuya identidad de género y género asignado al nacer coinciden- como es que te guste el gimnasio, el fútbol y las tías, pero yo no soy así”, comenta Alejo. A esto añade Hugo: “Cuando, al hacer el tránsito, te hablas con los psicólogos y los médicos y te hacen las pruebas de personalidad y eso, da la sensación de que te conducen a que te guste el fútbol, el azul y el ser súper machito. Te obligan un poco y te normalizan esos pensamientos sin querer”.

EL DESCONOCIMIENTO, UNO DE LOS PRINCIPALES HÁNDICAPS

Una de las causas de que estos pensamientos estén arraigados en gran parte de la ciudadanía se encuentra en la falta de formación e información sobre la realidad trans. Así lo asegura Felipe de Lima Melo, trabajador social de la asociación ‘Trans Huella’ a la que tanto Hugo como Alejo pertenecen y que acompaña a todo aquel que lo necesite en este sendero para aclarar sus dudas y apaciguar sus temores.

“Desde la asociación queremos romper con esa imagen que hay en la sociedad de que, para ser hombre o mujer, hay que entrar dentro de unas normas o unos parámetros, porque eso no tiene porqué ser así”, comenta Felipe de Lima. Además, asevera: “Aunque llevemos un tiempo con un protocolo de actuación para los jóvenes trans en institutos y colegios, aún nos encontramos con mucha falta de información sobre el tema, sobre lo que es ser trans o cómo gestionar sus necesidades -como el cambio de nombre en los colegios-; que hace que desde las instituciones digan que hay cambios que no son posibles por puro desconocimiento”.

La asociación muestra la necesidad de distinguir entre personas transgénero – cuya identidad de género, expresión de género o conducta no se ajusta a la que la generalmente asociada con el sexo que se les asignó al nacer” y ciudadanos transexuales -quienes ya han adquirido las características físicas del sexo en el que se sienten identificados-.  “Cuando hablamos de identidades trans, la gente lo achaca a la transexualidad, pero eso no es así, dentro del concepto trans hay una pluralidad enorme de identidades”, recalca el trabajador social.

Entre las labores que llevan a cabo desde su asociación se encuentra el asesoramiento, el acompañamiento y la defensa de los derechos de este colectivo, amén de la realización de talleres y colaboraciones con instituciones para lograr un objetivo que debería haberse alcanzado hacía tiempo: la normalización del colectivo en la sociedad.

Según indica Felipe de Lima Melo, los jóvenes que llegan a la asociación buscan o bien encontrar el contacto entre iguales o consultar temas de leyes, de protocolos educativos o de cómo hacer ciertos procedimientos que desconocen. “Si veo que alguien viene preguntando por el tema de tratamiento hormonal, por ejemplo, le puedo decir que en Andalucía es posible cambiar en la tarjeta sanitaria el nombre y el género sin haber tenido que realizar antes una modificación en la partida de nacimiento o el DNI. Además, les ayudamos en todos los temas que creemos que pueden necesitar saber”, asevera.

Sobre las dificultades que encuentran día a día por su condición trans, Hugo expresa: “En un colegio al que iba, tuve que estar meses detrás de que me cambiaran el nombre en el listado y decían que no se podía. Fue entonces cuando les llevé todos los reglamentos y leyes para demostrarles que podía modificar mi nombre, ir al cuarto de baño de los niños y todo lo que reclamaba, pero aun así me dijeron que para dos meses que quedaban de curso no lo iban a modificar”.

 

Pero estos problemas no solo se centran en el ámbito académico, sino que, en repetidas ocasiones, como le ha sucedido a Alejo, la búsqueda de un trabajo se presenta como una verdadera imposibilidad.

“La exclusión laboral también es un tema que es muy importante para nosotros y de ahí la necesidad de que los jueces estén concienciados con el tema del cambio de DNI. Ir a hacer una entrevista y mostrar el DNI ya hace que grites a todo el mundo que eres trans y tengas que dar una explicación”, explica Felipe de Lima.

Alejo y Hugo hablan de las dificultades que han encontrado por ser ‘trans’ | Foto: Sarai Bausán García

Es lo que le sucedió a Alejo hace poco tiempo, cuando se enfrentaba a una entrevista de trabajo. Al conocer su situación de transgénero, la persona que le realizaba la entrevista le cuestionó si, ya que no se estaba hormonando y su aspecto aún era más femenino, podía ir “como una tía” hasta que comenzara con el tránsito definitivo para “no confundir a los clientes”. “Lo tuve claro, pasaba de estar allí. No voy a renunciar a mis principios ni por un trabajo ni por nada”, declara.

LA DISCRIMINACIÓN SE DISTRIBUYE EN TODOS LOS ASPECTOS DE SU VIDA

La American Psychological Assocation incide en que la discriminación de las personas trans se distribuye en casi todos los aspectos de sus vidas, experimentándose en los empleos, la vivienda, la atención médica, la educación, los sistemas legales y sus propias familias.

“Mis padres cuando se lo contó el profesor llegaron a casa e hicieron como si nada. Fue cuando empecé a hormonarme cuando se concienciaron”, indica Hugo. A lo que refrenda Alejo: “En mi familia, poco a poco se va normalizando la situación. En ocasiones se les escapa algún calificativo en masculino, pero rápidamente vuelven a hablar en femenino”.

Son muchos los miedos que esconden estas personas durante todo el tránsito. Según comenta Felipe, cualquiera tiene mucho miedo a que la gente no le acepte por su condición o a no encontrar a alguien que le acepte tal y como es. “Estos jóvenes piensan que, por el hecho de ser trans, no van a encontrar a nadie, que no les van querer por su aspecto físico o que, por tener unos genitales que la otra persona no espera encontrarse, no va a tener a nadie con quien compartir su vida”, señala.

Por ello, el trabajador social reclama un cambio en la percepción de la sociedad hacia este colectivo para acabar con sus temores bajo el resguardo de la aceptación social.

¿CÓMO ACABAR CON LOS ESTEREOTIPOS?

Muchas personas, cuando descubren que un ser querido piensa en dar el paso, no sabe bien cómo actuar. Sobre este asunto, la American Psychological Assocation asegura que es importante que se informen de este asunto, que sean conscientes de que no hay una única manera de lucir o ser trangénero, que usen nombres y pronombres apropiados para la presentación e identidad de género de esta persona, que no tengan presunciones sobre su orientación sexual, el deseo de tratamiento hormonal u otros aspectos de su identidad. Además, señala que es una buena idea obtener ayuda para procesar las propias reacciones, defender los derechos de las personas trans y, sobre todo, tener una buena comunicación con ellos.

Para Alejo y Hugo, la normalización de su realidad pasa por acabar con los estereotipos, la eliminación de las ridiculizaciones de las personas trans en las series y películas, abrir la mente a la sociedad y que las propias personas trans sigan visibilizando su situación.

“Yo a veces, sobre todo antes, cuando empezaba; tenía miedo a que contarlo desembocase en peleas con mis padres, estar incómodo por la calle o no poder encontrar trabajo. Pero tengo claro que mi felicidad es lo más importante”, muestra Alejo.



Comentarios

2 comentarios en “Los estereotipos sobre las personas ‘trans’, una realidad a erradicar

  1. Avatar

    Juan José Castro Quintana

    Desde dentro del mundo de lo sexual, hay aun, una gran desinformación, si por ser gay o lesbiana, tienes una serie de dificultades, en el trato de los demás, la aceptación propia y luego la de todos los que forman tu circulo más cercano, ya no digamos, los que son más de fuera.
    Los trans, se encuentran con dificultad de poder reaccionar sobre lo que sienten, lo que tiene que hacer o tiene derecho a conseguir, para su propia identidad y felicidad.
    Me gusto mucho este reportaje, porque, siendo gay, con 55 años y ya muy claro, todo el bagaje de atrás para lograr ser uno mismo, disfrutar de la vida, como la sientes y quieres vivir.
    Me parece muy importante la gran labor que están realizando los trabajadores sociales.
    Felicidades por el reportaje y un abrazo de apoyo y amistad para los protagonistas.

  2. Avatar

    muebles de baño

    Este blog es realmente un paseo a través de toda la información que quería sobre este este tema tan complejo y no sabía a quién preguntar .

Deja un comentario