Los sencillos consejos para reducir el sedentarismo en el trabajo

La falta de actividad física en el trabajo puede provocar tendencia a la obesidad, enfermedades cardiovasculares y hasta agotamiento emocional

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La población española pasa una media de 5,37 horas al día sentada, según datos del INE | Foto: Pixabay
GranadaDigital
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La población española pasa de media 5,37 horas al día sentada, según datos del Instituto Nacional de Estadística, una cuestión directamente relacionada con las enfermedades cardiovasculares al ser un importante factor de riesgo. De todas esas horas, una gran parte llega en horario laboral, especialmente en aquellos casos en los que se trabaja en una oficina o en un entorno que no requiera de actividad física.

El sedentarismo laboral puede provocar multitud de dolencias y molestias. Está estudiado que tiene una vinculación muy estrecha con la tendencia a la obesidad, las patologías cardiovasculares, dolores articulares, pérdida de masa muscular y hasta agotamiento emocional.

Sin embargo, existen algunos pequeños trucos y hábitos que se pueden aplicar y desarrollar a lo largo de la jornada con el fin de eliminar o atenuar los riesgos para la salud que provoca el exceso de horas sin actividad física en el trabajo. Además, se cree que estas actitudes también derivan en un incremento de la productividad y un mejor humor, al margen de los beneficios obvios para la salud.

Al comienzo de la jornada laboral ya se puede empezar a combatir el sedentarismo yendo andando a nuestro lugar de trabajo, siempre que sea posible. Si es necesario llevar el coche, puedes aparcar lejos de la oficina para así tener que ir andando al menos unos diez o quince minutos y también tener que caminar al salir. Si vas en transporte público, puedes bajarte unas cuantas paradas antes de la habitual.

Dentro de la oficina, si hay que subir pisos, es recomendable hacerlo por las escaleras, en lugar de coger el ascensor. Este es uno de los trucos más básicos para aumentar la actividad física aunque sea en pequeñas cantidades. Si vas a ir al baño y puedes hacerlo en una planta inferior o superior a la que te encuentras, también es recomendable para tener que bajar y subir escaleras de nuevo.

Mientras estemos inmersos en nuestra jornada laboral, es ideal que nos levantemos cada cierto tiempo y andar unos minutos para estirar las piernas. También podemos hacerlo mientras hablamos por teléfono o simplemente manteniendo una conversación con un compañero. También se pueden aprovechar los descansos para caminar un poco por el edificio.

Asimismo, es de gran importancia mantener una buena higiene postural, que evite lesiones y molestias relacionadas con estar largos periodos de tiempo sentados frente al ordenador. Para ello, es importante mantener la espalda recta, los codos y rodillas en ángulos rectos y no cruzar las piernas, así como cambiar de postura con frecuencia.

Todos estos consejos te pueden ayudar a lo largo de la jornada laboral, pero lo ideal es complementarlos con actividad física regular en el día a día y buenos hábitos alimenticios.