Un estudio de la Universidad confirma el estado crítico del castillo de Castell de Ferro

El Ayuntamiento, no obstante, ve más cerca la posibilidad de recuperar el terreno en el que se ubica, sobre el que pesa un embargo, e iniciar su rehabilitación

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Imagen del castillo de Castell de Ferro, en estado ruinoso y junto a una promoción urbanística que se dejó a medio hacer | | Autor: GD
Guillermo OrtegaGuillermo Ortega
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El castillo de Castell de Ferro ha recibido otra mala noticia: el estudio que encargó el Ayuntamiento de Gualchos-Castell a la Universidad de Granada para calibrar su estado de conservación con vistas a una posible rehabilitación, del que informó GranadaDigital el pasado 1 de mayo, ha arrojado unos resultados francamente preocupantes: el monumento, declarado Bien de Interés Cultural, no sólo presenta un estado ruinoso, algo que se puede comprobar sólo con verlo, sino que su situación es «crítica». No es en absoluto un edificio estable y, por decirlo de la manera más directa, podría caerse en cualquier momento, sobre todo si hay algo que lo impulsa, como podría ser un corrimiento de tierras provocado por la lluvia, cuando llegue, o un movimiento sísmico que no es en absoluto descartable en el conjunto de la provincia.

Es sin duda un mazazo, la confirmación de lo que muchos ciudadanos y colectivos como los Amigos del Castillo de Castell de Ferro ya temían. La asociación ha sido muy beligerante en los últimos años ante la situación, al entender que se está deteriorando a ojos vista un elemento que no sólo es el más representativo del lugar, sino también que se está dejando pasar la oportunidad de contar con un foco de atención y de atracción para el turismo. Uno de los integrantes de la asociación, Manuel Moreno, avanzó meses atrás a GranadaDigital que estaban dispuestos a iniciar una recogida de firmas y a llevar a cabo movilizaciones «para luchar por lo que es nuestro».

La situación es difícil porque el castillo está dentro de una finca que pertenece a una empresa constructora y sobre la que pesa un embargo de casi medio millón de euros, una cifra que el Ayuntamiento, con un presupuesto anual de cuatro millones, no puede sufragar.

La alcaldesa, Toñi Antequera, asegura que está haciendo lo posible y lo imposible por recuperar el castillo. La solución inicial pasa por ejecutar el embargo sobre esa finca, algo que corresponde al Ministerio de Hacienda. Una vez hecho esto, el castillo podría incorporarse al catálogo de monumentos del Estado. Después quedaría otro paso nada desdeñable: encontrar dinero para rehabilitarlo. Que no sería poca cosa, porque, en el año 2006, el Ministerio de Fomento incluyó esa obra de remodelación dentro de las actuaciones que financia a través del llamado 1% cultural. Destinó para ello 700.000 euros, que no se gastaron porque, como se decía en el párrafo anterior, la finca donde se ubica sigue perteneciendo a una empresa privada.

Es más que probable que, trece años después, el arreglo cueste ahora bastante más, pero el ayuntamiento intenta que el dinero, por lo menos, que esos 700.000 euros lleguen por lo menos a sus manos para ponerse manos a la obra, y nunca mejor dicho. «Aunque el castillo esté en suelo privado, las administraciones son responsables de su estado y de que se recupere la partida asignada que no se ha gastado», apunta al respecto Manuel Moreno.

Tanto el Consistorio como la Junta de Andalucía, que también está haciendo gestiones y presionando ante Hacienda, se muestran optimistas. Así que a lo mejor la mala noticia del principio es el prólogo de otra mucho más positiva.

 



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