“Somos chicas jóvenes, nos gusta la música de la tuna y queremos que no se pierda la tradición”

La Tuna Femenina de Medicina de Granada está formada por más de 20 estudiantes ilusionadas por mantenerla y disfrutar de una actividad distinta alejada de apuntes y libros

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Algunas de las chicas que forman parte de la Tuna Femenina de Medicina de Granada | Foto: Marta Muñoz
María José RamirezMaría José Ramirez
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Suenan las primeras notas de bandurrias y guitarras en la Facultad de Medicina de Granada, como cada martes a partir de las 19:30 horas, cuando se puede escuchar esa música en la parte externa del Centro de Simulación Clínica. Es el lugar de ensayo de la Tuna Femenina de Medicina de Granada, que comenzó el 17 de abril de 2015. Con mucha ilusión, un grupo de estudiantes a las que les llamaba la atención la música tradicional decidieron presentar el proyecto para la creación de la tuna. “Decidimos formar una tuna femenina. Con dos guitarras y la bata puesta nos presentamos cuatro chicas en Decanato y nos pusimos a cantar. El decano nos acogió y nos llevó por toda la secretaría cantando. No sabíamos ni los acordes. Empezamos sin saber nada y ya llevamos recorridos casi cuatro años. Siempre recibimos un gran apoyo por parte de la Facultad y de la Universidad, pues nos ayudan y facilitan el desarrollo de nuestras actividades”, explica Sol Mochón, la presidenta de la Tuna Femenina de Medicina de Granada.

Lo que empezó como una anécdota se ha consolidado y ya son 27 las chicas que componen la tuna, tanto estudiantes de Medicina como de otras carreras, entre ellas, Enfermería, Biología, Derecho, Filosofía… Pero también hay chicas que ya han terminado la universidad y siguen en el grupo porque “la tuna es para toda la vida ya”. “Entras y no quieres marcharte”, comenta con una sonrisa Samay Campos, quien ya finalizó sus estudios de Criminología e incluso las oposiciones.

La ilusión rebosa entre las componentes de la tuna, que quieren “promover la música tradicional, que no se pierda”. “Nos gusta mucho este tipo de música y nos lo pasamos muy bien. Durante la carrera, merece la pena dedicar tiempo no solo a estudiar sino a otras actividades como esta”, destaca Sol Mochón. Formar parte de la tuna les permite desconectar, alejarse por un tiempo de apuntes y libros, y disfrutar de la música. “Hacemos muy buen grupo. Estoy muy contenta, hacemos muchas actividades y es una manera de desarrollarte musicalmente también. Conoces a mucha gente y te aporta muchísimas cosas”, asegura Rosario Atencia, estudiante de 4º de Medicina.

Las chicas de la Tuna Femenina de Medicina de Granada | Foto: Marta Muñoz

Son muchas las anécdotas que han vivido ya en sus diferentes actuaciones no solo por Granada y otros lugares de España, sino también en otros países. “El viaje que hicimos a Holanda creo que fue muy gracioso porque tuvimos que transportar todos los instrumentos. Nos llevamos un montón de cajas y parecía que nos íbamos de mudanza”, recuerda entre risas junto a sus compañeras de tuna.

Este fin de semana, las chicas de la Tuna Femenina de Medicina de Granada participan en el Encuentro Nacional de Tunas Femeninas en Cádiz y en el I Simposio de Historia de la Tuna en Andalucía que se celebra en Baza. “Casi cada fin de semana van surgiendo certámenes, participando nuestra tuna en algunos de ellos. Actuamos en actos oficiales de la Universidad de Granada, en residencias de personas mayores y de personas con discapacidad, en eventos con fines benéficos y también en bodas, cumpleaños o jubilaciones”, comentan.

Su repertorio es variado e interpretan canciones de diferentes estilos como pasodobles, vals y boleros, entre otros. “‘Clavelitos’ y ‘Cielito lindo’ es lo que todo el mundo pide, y también interpretamos temas de la tierra como ‘Así es mi Granada’. Siempre que vamos a algún sitio, cantamos algo típico de la ciudad”, asegura Sol Mochón. Algunas componentes de la tuna tenían conocimientos musicales previos y sabían tocar algún instrumento, pero otras han aprendido de manera autodidacta y con la ayuda del resto de compañeras y también de los miembros de la Tuna de Medicina de Granada, quienes las apadrinaron. “Recibimos mucho apoyo de la tuna que nos apadrinó y del resto de tunas. Hay mucha unión entre todas las tunas y eso es algo muy bonito”, resalta Sol Mochón.

Cada tuna tiene su traje, una de las características más diferenciales de estas agrupaciones estudiantiles. Todo tuno viste un jubón – que es la chaqueta de terciopelo-, camisa, pantalones, bombachos, medias y zapatos. Las integrantes recién entradas en la Tuna Femenina de Medicina de Granada llevan medias de color amarillo y, posteriormente, las cambian al color negro conforme avanzan “por actitud y nivel musical”. Por último, cuando ya se considera que su aprendizaje, conocimiento musical y formación como tuna alcanza el nivel elevado, se otorga la beca, que en este caso es amarilla. En su capa llevan el escudo de la Universidad de Granada y en la parte delantera derecha los de los sitios que han visitado. En la parte trasera de la capa tienen colgadas las cintas que les deja la gente a la que “conquistan” cuando cantan. Con sonrisas en sus rostros, las chicas de la tuna comentan que las que portan ahora se las han dado familiares.

Las chicas de la Tuna Femenina de Medicina de Granada | Foto: Marta Muñoz

Guitarras, bandurrias, un laúd, un acordeón, las claves y la pandereta, que se usa en el típico baile de la pandereta de las tunas, son los instrumentos que tocan las componentes de esta agrupación, que tienen pensado incorporar también un guitarrón mejicano. La tuna está abierta también a que se unan más estudiantes, tanto de Medicina como de otras carreras que se imparten en la Universidad de Granada. “Aunque no sepan tocar un instrumento, no pasa nada, porque muchas empezamos así. Vamos aprendiendo, nos enseñamos unas a otras”, comentan. Estas jóvenes disfrutan de esta tradición, como también lo hacen actualmente otras tunas femeninas repartidas por España. En León, Alicante, Almería, Málaga – dos – Sevilla, Cádiz, Bilbao, Valencia, La Laguna, Salamanca, Madrid y Oviedo hay tunas femeninas, y también hay varias tunas en proyecto en Barcelona, Cantabria y Valencia.

La Tuna Femenina de Medicina de Granada cumple el próximo mes de abril su cuarto aniversario y las chicas ya están inmersas en la organización de actuaciones para continuar disfrutando y haciendo honor al arte del buen tunar.



Comentarios

Un comentario en ““Somos chicas jóvenes, nos gusta la música de la tuna y queremos que no se pierda la tradición”

  1. Bien podrían decirle a las señoritas que no se preocupen, que la música tradicional no se va perder porque existen muchísimas Tunas en el mundo (solo en mi país hay centenar de tunas tradicionales). Segundo, que la pretendida existencia de “tunas femeninas” rompe precisamente con la tradición, de la misma manera que lo hacen las “tunas”, que no de son estudiantes. Desconocen que las cintas que se colgaban los tunos eran de los corpiños de sus amantes. Cuando eran recibidas éstas eran bordadas. Cintas de la mamá o abuelita no cuentan como tales. Deberían pensar en generar una nueva tradición femenina universitaria y no copiar lo que hacemos los hombres. Al ser más creativas que los hombres seguro forman algo mejor y más atractivo.

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